Iglesias: «Si la libertad es ir a los toros o no encontrarte a tu ex, entonces con Franco también había libertad»

El candidato de Unidas Podemos a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Pablo Iglesias, ha afirmado este viernes, en alusión a las declaraciones de la presidenta regional Isabel Díaz Ayuso, que "si la libertad es tomarse una caña, no encontrarse con la expareja o ir a los toros, entonces con Franco también había libertad".

En un mitin a favor del mundo de la cultura celebrado en la llamada 'plaza roja' de Vallecas, Iglesias ha pedido a los barrios y ciudades de la gente trabajadora que "den una lección de lo que significa la palabra dignidad". "Es indignante tener que escuchar estos días que la libertad es tomarte una caña o no encontrarte con tu expareja. Con Franco entonces también había libertad, porque la libertad no es ir a los toros o no encontrarte con tu expareja", ha manifestado.

"La libertad es que una chavala hija de trabajadora pueda tener en su barrio una escuela pública y si es buena estudiante tener más títulos universitarios y mejor salario que los hijos de los marqueses Espinosa de los Monteros. La libertad es que si tienen que operar a tu abuelo de un cáncer no hay nadie que por tener más dinero en una cuenta bancaria que se pueda poner delante. La libertad significa que la sanidad, la educación o el derecho a moverte en un transporte de calidad no dependa de tu cuenta bancaria", ha argumentado.

En esa línea, el líder de Unidas Podemos ha acusado a la derecha de "despreciar" el significado de la palabra democracia, porque para ellos es "parasitar las instituciones" para trasladar dinero público "a sus amigos, que les financian luego las campañas ilegalmente".

"La democracia es un movimiento histórico en el que las mayorías son capaces de conseguir derechos que antes eran privilegios de una minoría. La democracia es que la sanidad, la educación, que el derecho a la cultura no sea un privilegio. La democracia es que el nieto de unos trabajadores analfabetos que llegaron a Vallecas pueda llegar a ser presidente de este país. Eso es la democracia, esa es la libertad", ha afirmado.

El aspirante de la formación morada ha dado las gracias a los jóvenes antifascistas, en la misma plaza en la que en precampaña se produjeron incidentes en un mitin de Vox, porque "han puesto su cuerpo y han dicho a todo el mundo que para ser demócrata hay que ser antifascista".

Durante su intervención, Iglesias ha lanzado también otro recado a Isabel Díaz Ayuso. Así, ha aseverado que "quien habla tanto de España, quien pronuncia con tanta agresividad, no reivindica el trabajo de escultores, músicos, actores, cineastas". "Para ellos España son los reyes de dinastías extranjeras, son los nobles que para vivir bien han tirado de la gente de abajo, son gente como Florentino Pérez o Amancio Ortega. Para ellos España es una marca. Por eso desprecian la cultura y les llaman subvencionados", ha apuntado.

En ese punto, ha pedido a la candidata del PP que, como prometió, le enseñe la factura que acredite que pagó con su dinero "el piso de lujo de Sarasola" en el que pasó el confinamiento cuando se contagió de coronavirus. "¿O es que es él a quien subvencionamos con dinero de todos los madrileños? Límpiese la boca en llamar subvencionados a los trabajadores de la cultura", le ha exhortado Pablo Iglesias.

Vergés pide «agilidad» para decidir sobre la vacunación de la segunda dosis de AstraZeneca

"Lo que pedimos es, ya que todo el equipo de salud pone agilidad a la hora de administrar las vacunas, que haya agilidad en la toma de decisiones donde se deben tomar, desde el Estado", ha destacado Vergés en declaraciones a los medios en Tarragona, donde ha visitado el punto de vacunación masiva habilitado en el Palau d'Esports de Catalunya.

Lo ha dicho después de que la Comisión de Salud Pública haya decidido este mismo viernes retrasar al menos cuatro semanas la administración de la segunda dosis de esta vacuna a los menores de 60 años que ya recibieron la primera, según ha informado el Ministerio de Sanidad.

Incertidumbre con la segunda dosis de AstraZeneca

La decisión de la Comisión Nacional de Salud Pública de atrasar la segunda dosis del fármaco de AstraZeneca ha sumido en la incertidumbre a miles de personas menores de 60 años. Les gustaría saber cuándo completarán su inmunización y si recibirán una inyección de otra vacuna, como puede ser Pfizer. Es lo que está investigando el estudio CombiVacs, de ahí que el Ministerio de Sanidad también se posicionara a favor de prorrogar la administración de AstraZeneca. Sindicatos como el CSIF han denunciado que la próxima semana le tocaba el turno a cientos de personas, la mayoría del grupo de servicios esenciales. Mientras, en España ya más de medio millón de personas han recibido una dosis de esta vacuna. FOTO: Nacho Doce/REUTERS. [Coronavirus: última hora en directo]



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24 horas – Francia comenzará a vacunar el 15 de junio a todos los mayores de edad

El país galo plantea que, a mediados de junio, eliminará cualquier tipo de barrera para vacunar a todos los franceses sin distinción de edad. Solo habrá que pedir cita desde el próximo 15 de mayo para los mayores de 50 años y a partir del 15 de junio para los mayores de 18 años. Informa el corresponsal de Radio Nacional en Francia, Paco Forjas.


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Consultorio de Psicología: «Si le pregunto por tardar o por el trabajo le controlo y le interrogo… mi marido me culpa de todo»

Ya puedes leer aquí la nueva entrega del consultorio de Psicología con el que 20minutos pretende ayudar a resolver las dudas y dificultades que puedan tener los lectores (con los amigos, la pareja, la familia, en el trabajo...).

Para plantear tu problema escribe un correo electrónico a consultoriopsicologia@20minutos.es. Aquí tienes las respuestas que ha dado a las cuestiones de esta semana nuestra experta, Mª Jesús Álava Reyes.

PREGUNTA Mi nombre es José y tengo un problema desde hace tiempo, estoy casado y por cosas de la vida mi relación no funciona y más porque desde hace casi un año hay otra persona en mi vida.

Es maravillosa esta otra persona y la verdad que quisiera dárselo todo a ella, pero por situaciones de mentiras al principio de conocernos y de problemas que tengo que solucionar antes de dejar a mi esposa para estar con ella, ella no confía ni cree en mí.

Acabamos de terminar y la situación me está matando literalmente, no como, no duermo y tengo un humor de mil demonios y no puedo dejar de pensar en ella. La verdad es que no sé qué hacer, porque no quiero hacerle daño ni a ella ni a mi esposa y veo que las dos están sufriendo y me está afectando muchísimo.

RESPUESTA DE LA EXPERTA Dada la importancia de la situación que refiere, y la falta de regulación emocional que ahora mismo tiene no dude en que necesita urgentemente ayuda profesional. En su estado actual, seguramente se arrepentirá de cualquier decisión que tome.

En estos casos, desde la psicología ayudamos a las personas que están en su situación a centrarse, recuperar el control de sus emociones, evaluar con objetividad su momento vital, sus sentimientos, su realidad…, y a partir de ahí, le damos los recursos que precise para tomar la mejor decisión y poder llevarla a efecto con éxito.

Repito, pida ayuda profesional. Será lo mejor para usted y para las dos personas que en estos momentos están en el centro de su vida.

PREGUNTA La mayoría de la gente se queja porque ha tenido problemas con la cuarentena, a mí no me pasó nada, para mí fue normal, no porque la pasé encerrada, sino que no me sentí mal ni nada por el estilo, lo único malo es la inseguridad laboral, pero eso es algo que ya lo estaba sufriendo antes de la cuarentena.

O sea, no me generó ninguna desdicha, ¿es normal, está bien que no me sienta mal?, porque ya me estoy sintiendo rara.

RESPUESTA DE LA EXPERTA No se sienta rara; con frecuencia, cuando tenemos una preocupación importante, que puede afectar a nuestra vida, relativizamos mucho otros acontecimientos. Eso es lo que le ha pasado a usted.

En el fondo, su mente ha seleccionado su campo de preocupación, y eso es una conducta muy humana. Tranquila y suerte con el tema laboral!

PREGUNTA Desde diciembre descubrí a mi esposo que está saliendo con una compañera de su trabajo, lo enfrenté y él al principio lo negó pero yo insistí y lo aceptó, hablamos y lo perdoné. Después todo iba bien, pero en cuanto llegó la cuarentena descubrí que le seguía escribiendo y fue cuando me dijo que ya no me amaba como antes.

Él me dice que no fue por ella, que ya hace tiempo se sentía así sin amor por mí. Nos separamos pero por motivos económicos seguimos viviendo en nuestro apartamento. Es muy difícil ya que él sigue chateando hablando con la chica y eso me duele muchísimo, al verlo me parte el alma.

Yo quisiera odiarlo pero no me sale y siento que ya no puedo más. Espero que me oriente, lo necesito urgente.

RESPUESTA DE LA EXPERTA Odiar no es la solución y asistir cada día a una situación tan dolorosa para usted, tampoco es una situación que deba prolongarse en el tiempo. Al principio, su esposo quizás se sintió culpable; de ahí sus promesas y sus buenas intenciones, pero la realidad actual es muy dura, incluso cruel para usted.

Intenten que esta situación termine lo antes posible, pero aún es más urgente que usted se recupere emocionalmente. Piense en usted, céntrese en su vida, no hagan planes conjuntos, no está atenta a lo que su ex hace; centre todas sus fuerzas en su propia recuperación.

Resulta crucial que pueda cortar ese desgaste, ese sufrimiento tan inútil y estéril, que la debilita cada día. Le copio el enlace donde puede ver las principales técnicas que aplicamos los psicólogos para casos como el suyo.

En concreto, intente practicar Parada de Pensamiento, Autoinstrucciones, Respiración diafragmática, Relajación… No lo dude, lo crucial es que vuelva a recuperar su autoestima y su bienestar emocional.

PREGUNTA Desde hace años estoy casada pero últimamente no paramos de discutir. Según él siempre soy yo la culpable de todo lo que le diga. Él no tiene culpa de nada, siempre soy yo. Ya estoy cansada de escuchar eso. Si le pregunto por su trabajo, le estoy interrogando, si le digo que cuánto tarda le tengo controlado. Si le digo que noto que está distante de mí, que es mentira. ¿Qué puedo hacer?

RESPUESTA DE LA EXPERTA Es importante diferenciar si esta situación es una mala racha, que otras veces también han tenido y luego se pasa, o si es algo nuevo en su relación de pareja.

En cualquier caso, está claro que repitiendo las mismas conductas obtendremos las mismas respuestas. Todo parece indicar que su marido, y quizás usted, están pasando una mala etapa, él o ambos, están más susceptibles y menos pacientes. Ante esta situación, lo mejor es hacer un punto y aparte; comentar que esta situación de tensión y crispación no les lleva a nada positivo e intentar llegar a un Acuerdo de mínimos.

Para que le resulte práctico, le detallo los pasos que debe recoger un Acuerdo Razonable Cómo alcanzar acuerdos razonables

- Los acuerdos son un punto de partida. En consecuencia, no podemos empezar exigiendo las metas u objetivos finales. Ejemplo: Punto de partida: “Deseo que después de cenar hablemos todos los días durante 10 minutos”. Ejemplo: Objetivo final: “Deseo que nuestra comunicación sea siempre fluida, transparente y espontánea, y adquiera la máxima prioridad en la relación de pareja”. Sería un grave error empezar por un objetivo final tan difícil y tan ambicioso.

- Los acuerdos deben referirse a áreas que resulten importantes para uno o los dos miembros de la pareja.

- Es importante que busquemos el momento apropiado, y las circunstancias idóneas para establecer los acuerdos. Nunca pretenderemos establecer un acuerdo en medio de una discusión o bajo los efectos de una situación de tensión emocional. Tampoco lo haremos cuando al menos uno de los miembros de la pareja esté muy cansado, triste o agresivo…

- Los dos miembros harán una lista de las conductas de su pareja que desearían que se modificasen, pues se sienten “mal” cuando ocurren y les resultan difíciles de llevar.

- Posteriormente graduarán la dificultad que puede tener su pareja para cambiar esas conductas que le estamos pidiendo. Es decir, harán una valoración de lo que ellos estiman que les puede costar a su pareja modificar cada conducta. Ejemplo: Recoger el baño tiene una dificultad 3; levantarse cuando los niños lloran por la noche, tiene una dificultad 4; escucharme todos los días cuando le cuento mis problemas de la jornada, tiene una dificultad 1 (máxima dificultad).

- A continuación examinarán las conductas suyas que piensan que deberían cambiar; entre otras cosas porque reconocen que no son apropiadas, o porque su pareja se lo ha expresado reiteradamente.

- Después valorarán la dificultad que tendrían para cambiar esas conductas propias.

- Finalmente harán un ejercicio de selección, en el que elegirán qué conducta le piden a la pareja que cambie a lo largo de la próxima semana, y que conducta propia ofrecen cambiar durante esa semana.

- Las conductas a cambiar se expresarán en términos muy concretos y específicos, para que ambos miembros tengan muy claro qué es lo que el otro les pide a ellos, y qué es lo que pueden esperar que les ofrezca. Ej. En esta semana vendrás todos los días a casa antes de las 9 de la noche (suponiendo que salga de trabajar a una hora fija, por ejemplo a las 8, y que acostumbre a llegar después de las 9), y yo te recibiré sin hacerte reproches por todo lo que me ha pasado durante el día.

- Al final habrá que alcanzar un “acuerdo” entre lo que cada uno le pide al otro; es decir, si un miembro de la pareja está dispuesto a ofrecer una lista de cosas a cambiar, pero el otro miembro le pide algo diferente, lo que tendrá que intentar cambiar será lo que al otro le molesta, y cada uno tendrá libertad para decidir qué es lo que le pide al otro.

- La dificultad de ambas conductas, la que uno solicita y la que te solicitan, debe ser proporcional. Ej. “Todos los días estarás de buen humor y no chillarás en ningún momento (conducta muy difícil, pues implica un nivel de control muy fuerte y un cambio de hábitos complicado); a cambio yo compraré el pan y la prensa” (desproporción evidente).

- En función de la relación que exista en la pareja, graduaremos la dificultad de nuestras peticiones. Es decir, cuanto más difícil sea la relación, más fáciles de conseguir serán las peticiones que cada uno establezca al principio del programa. Ej. “Cuando te marches por la mañana dirás adiós, y cuando vuelvas darás las buenas noches” (petición para una pareja donde la convivencia esté muy deteriorada). En estos casos conviene no tener prisa en los primeros objetivos a lograr, pues fácilmente caeríamos en el error de ahogar las escasas posibilidades de mejora o “arreglo” que tenga la pareja. Sólo el cambio gradual y continuo, con una graduación muy bien realizada del nivel de dificultad, nos ofrecerá una mejoría significativa.

- Todo lo que pidamos a la pareja o ella nos pida, debe ser negociado y consensuado. Ninguno de los dos puede imponer su criterio al otro. Aunque cueste, es necesario alcanzar un acuerdo consensuado. Recordemos que en la relación de pareja, los acuerdos impuestos no funcionan, sólo contribuyen a distanciar más a sus integrantes, y a que al menos uno de los dos miembros no se sienta respetado, ni comprendido, ni valorado por el otro.

- Una vez que la pareja se haya puesto de acuerdo en las conductas seleccionadas, verbalizarán “en positivo” lo bien que cada uno sentirá cuando el otro consiga la conducta que le hemos pedido. De la misma forma, tratarán de ponerse en el lugar del otro, para valorar el esfuerzo que cada uno realizará.

- Cuando empiece “el acuerdo”, cada uno se esforzará por “reforzar” la conducta que la pareja esté intentando cambiar; es decir, si hemos pedido a nuestra pareja que nos pregunte todos los días cómo estamos de ánimo, por ejemplo después de cenar, cuando lo haga le comentaremos lo bien que nos sentimos ante su esfuerzo, y le comunicaremos como esa conversación nos ayuda a recuperar fuerzas y ánimos, después de una dura jornada.

- Con frecuencia, la pareja establecerá una serie de “premios” para fortalecer las conductas que se están intentando cambiar; de la misma forma, se detallarán las faltas en que incurrirán por su incumplimiento.

- Los acuerdos deben redactarse en positivo. La pareja intentará por todos los medios facilitar el cumplimiento de las conductas, y con ello el refuerzo de las mismas, antes que la sanción por su incumplimiento.

- Cada día anotaremos las conductas que el otro ha hecho, en lo que se ha esforzado, lo que ha conseguido, lo que no pudo alcanzar…, así como lo que nosotros hemos sentido ante la presencia o ausencia de esas conductas; igualmente anotaremos lo que nosotros hemos hecho, lo que hemos conseguido, lo que no hemos logrado…, dentro de lo que habíamos acordado.

Este registro nos permitirá ver la evolución de cada miembro de la pareja, y evitará discusiones inútiles sobre si cumplimos o incumplimos los términos del acuerdo.

- Cada semana revisaremos el acuerdo. Para ello habrá que fijar previamente un día y una hora. Ej. “Analizaremos cómo ha ido el acuerdo el sábado, después de comer”. Cuando se revise, se marcarán los objetivos, las peticiones y los compromisos para la siguiente semana.

- A medida que vayamos alcanzando acuerdos, mejoraremos en nuestra comunicación, e intensificaremos al máximo las conductas reforzantes. En consecuencia, manifestaremos lo bien que nos sentimos ante el esfuerzo, la pericia o la habilidad que está demostrando la pareja. Igualmente, verbalizaremos como nos encontramos cuando conseguimos realizar la conducta que nos han pedido; cuando controlamos manifestaciones que antes causaban dolor en la pareja, cuando nos sentimos más contentos y satisfechos…

- En el acuerdo se incluirán las conductas con otros miembros de la familia y personas cercanas: hijos, familiares, amigos…

- Por último, para darle mayor fuerza, y adquirir el máximo nivel de compromiso, los dos miembros de la pareja firmarán el acuerdo que hayan alcanzado.

Si después de haberlo intentado por todos los medios, ve que la situación es imposible, piensen si hay que tomar otra decisión más drástica; pero no lo haga sin haberlo intentando antes en profundidad.