Cáncer de mama y embarazo

A Ruth le diagnosticaron cáncer de mama durante su embarazo y, en ese momento, su mundo se vino abajo, según relata. No obstante, después de la dura noticia, Ruth decidió enfrentarse a la situación con una actitud positiva.

Lo primero que piensas es que tu mundo se viene abajo y, en este caso, la vida que llevas dentro, lo que te hace hundirte en el desánimo y el pesimismo. Pero estoy convencida de que tratar de desarrollar una actitud positiva lo antes posible es fundamental”, destaca.

Al igual que Ruth, Ingrid vivió esa misma experiencia cuando estaba en la semana 36 del embarazo. En su caso, fue la alegría de poder tener antes a su hija en brazos lo que le dio fuerzas para seguir hacia adelante, tal y como rememora.

Recibí el diagnóstico de cáncer de mama, un carcinoma ductal infiltrante en estadio II. En ese momento, tuve una intensa mezcla de sensaciones. Entre ellas, miedo por no saber a lo que me estaba enfrentando y por la incertidumbre, y felicidad porque podría tener a mi hija en brazos antes de lo previsto”, cuenta.

Tras el parto, se sometió a una operación, seis meses de quimioterapia y uno de radioterapia.

Estoy convencida de que todos los efectos secundarios de la quimioterapia y el aturdimiento que produce este proceso se aliviaron por la alegría que me producía la maternidad”, asegura.

Ambas son participantes de la campaña campaña Haz historia con tu historia’, lanzada por el Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama en conmemoración, en el marco del Día de la Madre.

Profundizar en el conocimiento

Esta campaña, según explican desde GEICAM, persigue animar a mujeres que han tenido un cáncer de mama
durante el embarazo o un año después del mismo, a que participen con su historia clínica en el proyecto ‘Cáncer de mama y el Deseo de ser Madre’.

Cartel del 13 Simposio Internacional de Geicam. EFE

Asimismo, también incluyen en el estudio a aquellas mujeres que, tras haber tenido un cáncer de mama, desean ser o hayan sido madres después del cáncer.

El proyecto ‘Cáncer de mama y el Deseo de ser Madre’, por su parte, tiene el objetivo de recabar información clínica a través de las experiencias y, así, profundizar en el conocimiento sobre las relaciones que existen entre el embarazo y el cáncer de mama.

Se está estudiando la relación entre los cambios fisiológicos que se producen en la gestación y en la lactancia con el desarrollo del tumor”, explica el doctor Juan de la Haba, director de la Unidad de Mama e Investigación Clínica del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba y miembro de GEICAM.

“No disponemos de datos oficiales sobre este tipo de pacientes ni existe un registro nacional, por lo que el estudio permitirá tener una foto de la realidad del cáncer de mama y el embarazo”, añade la doctora Begoña Bermejo, del Grupo de Investigación de Biología en Cáncer de Mama de INCLIVA y del Departamento de Oncología Médica del Hospital Clínico de Valencia, miembro de la junta directiva de GEICAM.

Análisis del tumor

En ambos casos, detallan desde GEICAM, el propósito final del estudio es prever esta situación y diseñar estrategias encaminadas a lograr tanto embarazos como gestaciones seguras.

En palabras de la doctora Bermejo, gracias a la información clínica de estas mujeres, el proyecto analizará datos moleculares del tumor y de sangre.

Con ello, expone, se podrá determinar alguna característica biológica o genética que diferencie los cánceres de mama.

O saber si genéticamente estas mujeres tienen un riesgo superior de desarrollar este tumor durante el embarazo”, prosigue la doctora Bermejo.

Conservar la fertilidad

Con el retraso de la edad del primer embarazo y la incorporación de la mujer a la vida laboral, los expertos advierten de que ha aumentado el número de casos de mujeres que, cuando reciben el diagnóstico de cáncer de mama, aún no han cumplido su deseo de ser madres.

natalidad covid
Reproducción asistida/EFE/Merck

Para hacer frente a esta situación, desde GEICAM recuerdan que existen técnicas de preservación de la fertilidad para aquellas mujeres que van a recibir un tratamiento que puede limitar las posibilidades de ser madres.

La preservación de óvulos, la utilización de fármacos para mantener en reposo el ovario, o la criopreservación de tejido ovárico son algunas de las que han demostrado ser más eficaces”, concluye el doctor De la Haba.

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Mango lanza una nueva colección de lencería y ropa de baño para mujeres que han pasado por una mastectomía

La firma española Mango ha anunciado una nueva colección cápsula muy especial de lencería y ropa de baño para aquellas mujeres de un solo pecho que no hayan pasado por una reconstrucción.

Con esta línea, la marca busca “poder satisfacer las necesidades de las mujeres que han tenido que enfrentarse a una mastectomía y han decidido no usar prótesis ni hacerse una reconstrucción de pecho”, garantizando un producto adecuado y asequible para cualquiera, ya que este tipo de prendas suelen tener un precio elevado.

De esta manera, la colección se compone por 4 sujetadores (2 de ellos deportivos), dos bañadores y un top de bikini, desde la talla S a la XXXL. Todos ellos son unicopa y reversibles, es decir, que se puede usar del lado que se necesite para poder adaptarse a cada caso.

Todos los diseños cuentan con una ranura en la que se puede meter una prótesis si la usuaria lo cree necesario o simplemente le apetece, pudiendo ser extraída en cualquier momento.

Según la Sociedad Española de Cirugía Plástica y Reparadora (SECPRE), de las 16.000 mastectomías que se realizan cada año en España, solo se reconstruyen el pecho 4.800 mujeres, y solo 1.920 de manera inmediata. Es decir, cada año, 14.080 mujeres empiezan una nueva vida con una sola teta.

La organización Teta & teta creó el primer sujetador unicopa en España, sin embargo, como ellas mismas decían, era imperfecto, por lo que instaban a grandes marcas a crear su propia versión para todas.

De esta manera, Mango ha ha respondido a la petición del colectivo y ha creado su propia versión del Lola con fines benéficos, ya que el 100% de los beneficios serán donados a la asociación Teta & teta, creada sin ánimo de lucro pero con ánimo de desexualizar la teta y el ambiente, reivindicando la libertad femenina a través de la creatividad y el activismo.

La colección está disponible en la página web y los precios van desde los 19,99 € de los sujetadores a los 39,99 € de los bañadores.

Las otras víctimas: El 70% de las cirugías anuladas en los picos de la pandemia

Son las otras víctimas de la pandemia, las víctimas ocultas. Así se refieren anestesiólogos y cirujanos a esos pacientes quirúrgicos no Covid que han visto este último año pospuestas su intervenciones por falta de camas en las UCI, hasta el 70% de las cirugías han sido canceladas en los picos de la pandemia.

Lo explica el presidente de la Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor (SEDAR), Javier García, quien subraya que los retrasos en las cirugías están provocando un deterioro de los enfermos y un aumento de la mortalidad que se ha duplicado en el caso de la cirugía cardiaca al pasar del 4,2% en 2019 al 8,2% en 2020.

"Llevamos un año parando las cirugías cada vez que hay una ola epidémica y las víctimas son siempre las mismas: los pacientes quirúrgicos no Covid", señala García, jefe del Servicio de Anestesiología, UCI Quirúrgica y Dolor del Hospital Universitario Puerta de Hierro, en Madrid.

Sobre este exceso de mortalidad por el retraso en las cirugías durante la pandemia, García cita un estudio, liderado por el investigador Timothy Hanna, de la Queen's University en Kinsgton (Canadá), realizado con 1,2 millones de pacientes oncológicos, muestra que le da un peso indiscutible en el ámbito científico y cuyos resultados considera extrapolables a España.

Según esta investigación, retrasar ocho semanas una intervención de cáncer de mama aumenta el riesgo de muerte un 17% y si la demora es de 12 semanas la mortalidad crece hasta el 26%.

García recuerda que antes de la pandemia el sistema sanitario español era eficiente y en los pacientes oncológicos había una obligación de operar en los 28 días siguientes.

En estos momentos si la epidemia atraviesa un período valle es probable que la operación se realice en ese tiempo, algo que no ocurre cuando se está en el pico de la ola pandémica, "entonces todo se para muchísimo", señala.

El presidente de SEDAR apela a que se "respeten" las camas de UCI quirúrgica no Covid en los servicios de anestesiología "exclusivamente a pacientes quirúrgicos" y a que los circuitos de pacientes Covid y no Covid estén "100% separados. No se compartan espacios".

Y para volver a la normalidad y a los estándares quirúrgicos prepandemia, García cree que habría que incrementar un 30% la actividad. Aun así, dice, harían falta, al menos, 48 semanas para volver a la situación anterior.

Otro factor a tener en cuenta es la vacunación, el presidente de la SEDAR sostiene que cuando el 75% de la población entre 50 y 75 años (que es el grueso etario más frecuente en las UCI) esté inmunizada la situación cambia ya que se activarían rápidamente más UCI quirúrgicas en servicios de anestesiología.

Por su parte, el presidente de la Asociación Española de Cirujanos (AEC), Salvador Morales-Conde, pone el acento no solo en la cancelación de la actividad quirúrgica, sino también en la reducción de las pruebas diagnósticas y ha afirmado que en 2020 en algunos hospitales madrileños las colonoscopias disminuyeron un 35%, y un 18% las gastroscopias.

Y en Andalucía, por ejemplo, en 2020 se hicieron un 18% menos de pruebas de diagnóstico por imagen. En definitiva, dado que la capacidad diagnóstica se ha reducido, el temor de este especialista es que el paciente oncológico llegue al hospital con un cáncer más evolucionado.

Por tanto, considera que el llamamiento no es tanto a aumentar la capacidad quirúrgica como los medios diagnósticos y para ello propone aumentar la capacidad y hacer conciertos entre la sanidad pública y la privada.

Y para aumentar la actividad quirúrgica plantea potenciar la cirugía ambulatoria y trabajar -cuando no hay ola epidémica- sábados y turnos de tarde junto a la sanidad privada.

Morales-Conde considera que el impacto de las cancelaciones es mucho más significativo en la patologías benignas y remarca que, en términos globales, la suspensión de cirugías en los hospitales españoles en 2020 alcanzó el 40% respecto a un año antes.

Este experto, que es jefe de Cirugía Mínimamente Invasiva del hospital universitario Virgen del Rocío, en Sevilla, también subraya que hoy "la patología oncológica preocupa mucho porque no se ha diagnosticado".

Y en esta estrategia de hacer una reorganización más eficiente, la AEC, la SEDAR y la Plataforma de Organizaciones de Pacientes impulsan la segunda fase de la campaña -"Os Cuidamos-Quirófano Seguro"- en la que se llama al paciente a perder el miedo a ir al hospital al objeto de fomentar el diagnóstico.

Pese a esta situación, Morales-Conde dice ser optimista porque "hay motivos para ello" y cita como ejemplos a Israel, con menos de 100 pacientes Covid diagnosticados diarios, y Reino Unido, con un 50-70% de población inmunizada, bien porque ha pasado el virus o porque está vacunada.

Cáncer de mama, un mismo nombre, distintas realidades

Han ofrecido su testimonio a los médicos y oncólogos inscritos en el 13 Simposio Internacional del Grupo GEICAM en investigación de cáncer de mama, referente en España con más de ochocientos asociados de más doscientos centros hospitalarios e instituciones.

Pilar Fernández no sabe lo que es vivir sin cáncer, los ha tenido de varios tipos, hoy tiene cáncer metastásico  y “si antes luchaba para curarme, hoy lo hago por rascar tiempo” y también para batallar desde la asociación que preside en que se invierta más en investigación.

Ana Isabel Iglesias, cáncer de mama precoz, califica de torbellino el vuelco que supuso para su vida el diagnóstico y apela a la necesidad de echar mano de la tecnología del Big Data para que tanto pacientes como médicos y familiares cuenten con una visión de 360 grados a la hora de afrontar esta dolencia.

Pilar Fernández
Pilar Fernández/Foto cedida

Màrius Soler, paciente y presidente de la única asociación que hay en España de cáncer de mama en varón (INVI), lucha por hacer “visible lo invisible” y contra la exclusión, el estigma y aislamiento que produce el que “un hombre- como dicen muchos- tenga una enfermedad de mujer”.

Los tres consideran que si el paciente lo demanda, porque hay algunos que prefieren saber poco para no hundirse en el miedo y el estrés, el médico debe informar de todo con claridad, veracidad y sin edulcorar la realidad.

Apuntan asimismo a la necesidad de acabar con la inequidad a la hora de acceder a diagnósticos y tratamientos, muy ligados al lugar en el que residas, y a la importancia de una atención integral, que incluya la perspectiva psicológica, nutricional, fisiológica, familiar….

Los tres sí tienen en común que luchan por adaptarse a su nueva situación, vencer sus miedos y asumir cada día la realidad que les ha tocado vivir.

La incorporación de la opinión y percepción de las personas con cáncer de mama en el diseño y desarrollo de ensayos clínicos cobra mayor protagonismo, pues ofrece una perspectiva más completa y la oportunidad de contribuir en la investigación clínica para la mejora de su calidad de vida y la reducción de toxicidades de los tratamientos oncológicos.

Así se ha puesto  de manifiesto por parte de los profesionales en este congreso.

Cáncer de mama: la voz de los pacientes

En la conferencia especial, el doctor Fabrice André, del Departamento de Oncología Médica del Instituto Gustave Roussy, en Villejuif (Francia), ha señalado como prioridad en la investigación clínica en cáncer de mama la integración de los resultados comunicados por los pacientes (Patient Reported Outcomes [PRO]).

Ana Iglesias
Ana Iglesias/Foto cedida

Para argumentarlo, ha presentado los resultados de un estudio coordinado por él mismo, CANTO (de CAN-cer TOxicidades), en el que participaron 12.000 mujeres con cáncer de mama localizado asistidas en 26 centros franceses.

El objetivo era describir las toxicidades asociadas a los tratamientos, identificar las poblaciones susceptibles de desarrollarlas y adaptar los tratamientos para garantizar una mejor calidad de vida.

A través de los PRO, las pacientes premenopáusicas reportaron una percepción muy negativa del deterioro cognitivo que provoca la quimioterapia.

Según el doctor André, esta información debería dirigir el avance de la investigación hacia el desarrollo de terapias que disminuyan ese deterioro cognitivo que provoca la quimioterapia.

En la misma línea, las pacientes postmenopáusicas informaron sobre el impacto negativo de la terapia endocrina en su calidad de vida.

Igual que en el caso anterior, estos resultados indican que la comunidad científica debería trabajar en proyectos que eviten esa disminución de la calidad de vida de las pacientes.

Màrius Soler
Màrius Soler/Foto cedida

Que la voz de los pacientes debe ser tenida más en cuenta en los ensayos clínicos ha sido un aspecto también resaltado por otra de las ponentes, la doctora Eva Carrasco, directora científica de GEICAM.

La facultativa  ha presentado resultados de un focus group en el que se analizó la perspectiva de pacientes con cáncer de mama sobre los diseños de estudios de desescalada, que buscan la disminución de tratamientos, sus dosis o duración, o incluso la eliminación de los mismos,  para reducir toxicidades manteniendo la eficacia.

A su juicio, es muy importante contar con la opinión de los pacientes antes de realizar un estudio de desescalada de tratamiento.

Este tipo de estudios, ha explicado, se realizan en poblaciones muy seleccionadas en las que el tratamiento estándar funciona lo suficientemente bien, aunque con algún ‘pero’, como la existencia de efectos secundarios (que se pretenden disminuir), o el coste de las terapias.

También inconveniencias tales como por ejemplo, tener que perder horas de trabajo por ir al hospital a recibir ciertos tratamientos.

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Revolución en la previsión del cáncer de mama: un nuevo modelo podrá prever el riesgo de desarrollarlo a 20 años vista

Por primera vez, será posible prever el riesgo que tiene cada mujer de desarrollar cáncer de mama hasta a veinte años vista, gracias a un modelo que han desarrollado médicos e investigadores del Hospital de Mar y del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM) de Barcelona. Hasta ahora, solo se podía predecir como máximo a dos, a cinco o a diez años el riesgo que una mujer desarrolle esta enfermedad.

La propuesta, presentada este jueves, tiene en cuenta la edad de las mujeres, los antecedentes familiares de cáncer de mama, antecedentes de lesiones benignas a la mama y patrones sospechosos en pruebas de imagen anteriores. El modelo tiene una capacidad de discriminación de hasta el 64%, a pesar de que los autores están analizando otra variable, la densidad de la mama, para incrementar su capacidad de predicción.

Esto puede permitir diseñar un seguimiento personalizado para cada tipo de paciente. De este modo, a las mujeres de más riesgo se les podría hacer chequeos con más frecuencia que a las que presentan un menor riesgo. A día de hoy, las pruebas se hacen cada dos años, indistintamente a todas las mujeres de entre 50 y 69 años.

"Actualmente, la criba de cáncer de mama trata igual a todas las mujeres de entre 50 y 69 años. Pero dentro de este colectivo hay mujeres que, en función de sus características, pueden tener más riesgo de sufrir la enfermedad que otras. Son variables que hay que tener en cuenta", apunta Javier Louro, matemático e investigador predoctoral del Grupo de investigación en Epidemiología y Evaluación de la IMIM-Hospital del Mar.

En esta línea, la doctora Marta Román, investigadora principal del proyecto y miembro del Servicio de Epidemiología y Evaluación del Hospital de Mar, destaca que este estudio "proporciona información esencial en la hora de plantear seguimientos más personalizados de las mujeres participantes en el cribado mamográfico. A las mujeres de más riesgo se les podría ofrecer hacer una mamografía cada año o una resonancia magnética, que es más precisa, en lugar de una mamografía cada dos años. En cambio, a las participantes de menor riesgo, el tiempo entre estos se podría ampliar".

El trabajo, publicado en la revista PLOS-ONE, ha revisado datos de casi 122.000 mujeres, que se han sometido a una mamografía de control en el Hospital del Mar y en el Hospital de Sant Pau de Barcelona entre los años 1995 y 2015.

Así, los investigadores han podido analizar veinte años de datos de los programas de criba, con un seguimiento mediano de 7,5 años de las mujeres que pasaron por los programas. De las 122.000 mujeres que se sometieron a las pruebas de detección, 2.058 acabaron desarrollando un cáncer de mama.

El análisis revela que el riesgo más alto se detectaba en las que tenían antecedentes familiares de esta enfermedad, lesiones benignas proliferativas y calcificaciones activas.

El trabajo da continuidad a la línea de investigación de evaluación en cribado poblacional de cáncer de mama liderada por el doctor Xavier Castells, jefe del Servicio de Epidemiología y Evaluación del Hospital de Mar. Así mismo, sigue las líneas marcadas por la European Conference donde Personalized Early Detection and Prevention of Breast Cancer (ENVISION), para la personalización de los programas de criba y, además de abrir la puerta a modificar la frecuencia de las pruebas en función de las variables de riesgo de las pacientes, también puede permitir adaptar el tipo de prueba diagnóstica a cada caso.

Un estudio revela que los ingredientes del tinte de cabello pueden retrasar la progresión del cáncer de mama

Los ingredientes que se encuentran en los tintes para el cabello y las cremas antienvejecimiento podrían retrasar la progresión del cáncer de mama en dos años, revela un estudio.

Según la investigación, recogida en la revista International Journal of Radiation Oncology Biology Physics, estas sustancias aumentan la eficacia de la radioterapia cuando se inyectan en un tumor antes del tratamiento.

Un cóctel de peróxido de hidrógeno, que se usa para blanquear el cabello, y ácido hialurónico, que se usa para hidratar la piel se aplicó a un grupo de pacientes. En una docena de ellos en un ensayo de fase uno, 11 (el 92%) seguían viendo beneficios un año después.

Sus tumores habían desaparecido, se habían encogido o no habían crecido. La tasa típica sin la inyección es del 60 al 65%, según el Instituto de Investigación del Cáncer de Londres.

Los hombres y mujeres del ensayo tenían una enfermedad incurable, una edad promedio de 77 años y no eran aptos para la cirugía o la rechazaron. Se les inyectó una mezcla similar a un gel dos veces por semana una hora antes de la radioterapia estándar en el hospital Royal Marsden, al oeste de Londres. El estudio se ha ampliado ahora a cinco hospitales y está reclutando a más pacientes.

A una paciente le inyectaron el cóctel en uno de sus tumores, pero no en otros dos. Solo el tumor inyectado mantuvo una "respuesta parcial", lo que significa que era al menos un 30% más pequeño a los 12 meses. En el caso de otra mujer, el tumor desapareció después de tres meses y todavía estaba libre de él dos años después.

Si se demuestra que la mezcla funciona en un mayor número de casos de cáncer de mama, se espera que funcione en otros cánceres tratados con radioterapia, dicen los investigadores.

Cáncer de mama: Ni vencedoras ni vencidas

La iniciativa se ha hecho realidad gracias al trabajo y testimonio de mujeres que han vivido la enfermedad en primera persona o a través de familiares directos.

Como punto de partida, dos piezas audiovisuales, incluidas en este reportaje, reflejan el mensaje que se traslada a la sociedad.

También cómo las pacientes y el equipo de trabajo han dado vida a este proyecto que aspira a cambiar el abordaje social del cáncer de mama y el cáncer de mama metastásico.

Esta iniciativa, que ha contado con la colaboración de Novartis, ha sido presentado este jueves a la ministra de Sanidad, Carolina Darias.

El compromiso del Gobierno

Darias ha expresado en la reunión con las asociaciones el compromiso del Gobierno con las mujeres que sufren cáncer de mama.

Ha asegurado que el Ejecutivo seguirá fomentando la investigación y colaborando con las comunidades autónomas en mejoras dirigidas a este colectivo.

La ministra ha protagonizado, junto a las asociaciones, la pegada simbólica del primer cartel de esta campaña de concienciación e información frente al cáncer de mama y cáncer de mama metastásico: “Ni vencedoras ni vencidas”.

En su intervención, Darias ha asegurado que, con actos como este, se permite compartir y visibilizar la lucha diaria que mantienen las mujeres afectadas, los colectivos que trabajan con ellas y, sobre todo, transmitir el mensaje de “no bajar los brazos” ante la enfermedad.

Cáncer de mama Ni vencedoras ni vencidas
De izquierda a derecha: José Marcilla (Director general de Novartis Oncology), Marcos Martínez (Gerente de GEPAC), Rosa Olmos (Secretaria de CMM), la Ministra de Sanidad Carolina Darias, Pilar Fernández (Presidenta de CMM), Mabel Lozano y Paka Díaz, realizadora y guionista del proyecto Ni Vencedoras Ni Vencidas, respectivamente/Foto cedida

La ministra ha resaltado la reciente aprobación por el Consejo Interterritorial de Salud de la actualización de la Estrategia en Cáncer 2021, después de 10 años desde su última puesta al día.

Darias ha subrayado la importancia de las medidas de prevención y detección precoz, como los programas de cribado y los hábitos de vida saludables.

La titular de Sanidad ha destacado la alta prevalencia que el cáncer de mama tiene en la población femenina, llegando a ser la primera causa de muerte entre mujeres de entre 25 y 55 años.

  • El 30 % de mujeres con cáncer de mama desarrollarán un cáncer de mama metastásico, una enfermedad desconocida para la opinión pública y que aún no tiene cura.
  • En España el cáncer de mama es el tumor más frecuente en la mujer, con 32.953 diagnósticos en 2020. El cáncer de mama metastásico causa más de 6.000 muertes al año.

Ni vencedoras ni vencidas

Ni Vencedoras Ni Vencidas pone el foco en las mujeres que sufren cáncer de mama metastásico para visibilizar su enfermedad.

Quiere ser una herramienta de inclusión y representación para concienciar a la sociedad y ayudar a las pacientes a convivir mejor con su patología.

cáncer de mama
Las impulsoras del proyecto/Foto de la web Ni vencedoras ni vencidas

“Sabemos que nuestro trabajo, y el que están realizando los profesionales oncológicos en general para frenar esta enfermedad, no llegará a tiempo para salvar la vida de muchas de nosotras, pero confiamos en que en un futuro no muy lejano todo este esfuerzo sirva para que nadie más tenga que pasar por este mal sueño”, destaca Pilar Fernández, presidenta de CMM.

En la misma línea de compromiso con las pacientes, Maria Antonia Gimón, presidenta de FECMA, reafirma: “Vamos a seguir trabajando en beneficio de las mujeres con cáncer de mama en todas sus fases y para ser una conciencia social, para que la enfermedad, sea una prioridad y, como tal, sea abordada”.

Begoña Barragán, presidenta de GEPAC, hace hincapié en la importancia de poner al paciente en el centro: “Los pacientes debemos estar y participar en la toma de decisiones del Sistema Sanitario como un agente más con voz”.

Este proyecto cuenta con el aval de los grupos académicos de investigación en cáncer de mama que realizan estudios clínicos para poder encontrar terapias más eficaces e individualizadas que contribuyan a disminuir las toxicidades y aumentar la supervivencia, redundando en una mejora en la atención a los pacientes: Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama y  SOLTI.

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GEICAM, 25 años en una carrera de fondo contra el cáncer de mama

Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer, el 4 de febrero, recorremos 25 años de historia en los que Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama ha sido testigo y parte de los hitos en el abordaje del tumor más frecuente en la mujer y que ahora alcanza tasas de supervivencia de más del 80% en los casos precoces.

GEICAM 25 años

Con esta cronología interactiva viajamos durante 25 años de avances contra el cáncer de mama de la mano de GEICAM.

Pero la carrera aún no ha terminado. Hay que sortear todavía muchos obstáculos antes de llegar a la meta.

El pistoletazo de salida

El punto de partida se sitúa en 1995, año en el que el doctor Miguel Martín convoca en Madrid a un grupo de oncólogos especialistas en cáncer de mama para fundar una asociación científica que promoviera la investigación clínica, epidemiológica y traslacional, pero también la formación médica continuada y la divulgación.

Entonces se acababa de conocer que las mutaciones en dos genes, el BRCA1 y BRCA2, se relacionaban con una mayor predisposición a padecer cáncer de mama. Hoy, es un indicador para poder prevenir este tumor en determinadas mujeres.

Más de 25 años después de su fundación, GEICAM, como entidad sin ánimo de lucro, es el grupo referente en España en investigación en cáncer de mama con más de ochocientos asociados presentes en más de doscientos centros hospitalarios e instituciones de toda la geografía.

Como fruto, 148 estudios en los que han participado más de 64.000 mujeres y algunos hombres, ya que el 1% de los casos de cáncer de mama se dan en varones.

“Desde GEICAM hemos contribuido de forma notable a cambiar la práctica clínica en el tratamiento del cáncer de mama con estudios, entre otros, sobre la introducción de docetaxel, un fármaco quimioterápico, como terapia adyuvante”, resalta el oncólogo Miguel Martín.

Pero para llegar hasta aquí, en 1996, arrancó el primer estudio del grupo sobre un tratamiento de quimioterapia en mujeres con cáncer metastásico, el gran caballo de batalla en este maratón de investigación.

“En el cáncer metastásico tenemos que conseguir que la enfermedad sea un proceso crónico, aumentar la supervivencia y descubrir tratamientos que sean eficientes frente a los que producen resistencias”, señala el investigador.

Una buena noticia para estos casos de cáncer avanzado fue la aprobación en Estados Unidos, en 1996, del primer inhibidor de la aromatasa de tercera generación, fármacos que bloquean la producción de estrógenos, hormonas que pueden estimular el crecimiento de células cancerígenas.

Las revolución de las terapias dirigidas

Un año después, en 1997, se produce un hito para el cáncer en general, se aprueba la primera generación de anticuerpos monoclonales, con rituximab contra el linfoma de no Hodgkin, y en 1998 el trastuzumab, dirigido contra el cáncer de mama de subtipo HER2 positivo.

Este fármaco cambio la historia natural de la enfermedad. La terapia dirigida a una diana del tumor había llegado al cáncer de mama ampliando los tratamientos más allá de los convencionales como la quimioterapia.

Y el precursor de esta medicina personalizada fue el oncólogo estadounidense Dennis Slamon por sus investigaciones con el subtipo HER2 positivo y los tratamientos diseñados a partir del conocimiento molecular del tumor.

En medio de esta revolución terapéutica, GEICAM siguió impulsando nuevos estudios, organizó su primer simposio internacional en Zaragoza, promovió su primer ensayo internacional y comenzó sus alianzas fuera de nuestras fronteras, la primera con el grupo Translational Research In Oncology (TRIO), y a las que siguieron otras con el Grupo BIG o el GBC, Grupo de Cáncer Alemán.

El siglo XXI, un impulso para la ciencia

El cambio de siglo no trajo ninguno de los malos augurios que se profetizaban, al revés, la primera década de los años 2000 fue relevante para la ciencia.

Así, los trabajos del investigador Charles M. Perou demostraron que los cánceres de mama se dividían en subtipos moleculares, lo que ha facilitado personalizar los tratamientos.

“Uno de los avances más importantes fue entender el cáncer de mama como una familia de enfermedades con diferentes tipos moleculares. Hay tres grupos esenciales: luminal u hormonodependiente, el HER2 positivo y el triple negativo”, explica el presidente de GEICAM.

También la secuenciación del genoma humano permitió conocer la predisposición a determinadas enfermedades y se desarrollaron las primeras plataformas genómicas de carácter pronóstico-predictivo en cáncer de mama, en la actualidad necesarias en la toma de decisiones terapéuticas.

“Con estas plataformas -indica el oncólogo- podemos saber qué pacientes se curan solo con terapia hormonal (una simple pastilla durante unos años) y cuáles además necesitan quimioterapia”.

GEIAM 25 años
Miguel Martín, presidente del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM). Foto GEICAM

Eludir la quimioterapia innecesaria es otro progreso en la calidad de vida de la paciente junto a la cirugía conservadora frente a la mastectomía generalizada de hace años, la técnica del ganglio centinela que evita extraer toda la cadena ganglionar del brazo o la radioterapia durante la cirugía.

En los primeros años del 2000, España concluyó la transferencia de las competencias de sanidad a las comunidades autónomas y GEICAM presentó uno de sus estudios más ambiciosos, El Álamo, un registro de datos demográficos y terapéuticos de pacientes de cáncer de mama que llega hasta nuestros días.

“El Álamo nos ayuda a conocer la situación porque, lamentablemente, en España no hay registros fiables. Nos informa de la evolución de las enfermas a lo largo de 8-10 años y nos da claves para saber en qué tenemos que mejorar”, apunta el especialista.

Además de la investigación nacional, GEICAM miró a América al emprender el primer estudio en colaboración con el grupo estadounidense NSABP y presentar una comunicación oral sobre el uso del tamoxifeno en tratamiento adyuvante en mujeres postmenopáusicas en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO, por sus siglas en inglés).

Esa fue la primera de varias presentaciones de estudios de GEICAM en la cita mundial de la oncología y el inicio de la publicación en las principales revistas científicas, ya un total de 563, como The New England Journal of Medicine, Annals of Oncology, The Lancet Oncology o Journal of National Cancer Institute, entre otras.

En 2003, GEICAM fue declarada entidad de Utilidad Pública en reconocimiento a su labor social.

Entonces, la colaboración con las distintas asociaciones de pacientes ya era uno de los pilares del grupo, tanto para ofrecerles asesoramiento científico, como para conocer sus necesidades, una de las claves de la investigación.

Cambios en la trayectoria del grupo

Un giro en la trayectoria de GEICAM fue cuando se definió una nueva política de estudios enfocada en la biología del tumor y, por tanto, en la medicina personalizada, diseñándose estudios adaptados al subtipo tumoral.

En 2008, cuando comenzaba la crisis económica mundial, se organizó la primera edición de la Revisión Anual GEICAM en cáncer de mama (RAGMA) y un año después nace la Fundación GEICAM para la promoción del estudio y la investigación en el campo de la oncología y, en particular, el cáncer de mama.

En su andadura, GEICAM se va adaptando a los tiempos y constituye grupos de trabajo por tipo de tratamiento (adyuvancia, neoadyuvancia, metastásico y prevención) y crea netGEICAM primera red de hospitales españoles de excelencia dirigida a fomentar los estudios clínicos en fases precoces.

Los diferentes estudios que GEICAM puso en marcha se adaptaron a los progresos estudiando así combinaciones con anticuerpos monoclonales; el impacto del cáncer de mama en mujeres embarazados o incidiendo en terapias contra el tumor metastásico.

A nivel internacional, otro paso al frente fue analizar los genes de 30 tipos de cáncer, lo que promueve una nueva clasificación en función de sus anormalidades moleculares, además de por su lugar de origen.

Y eso da lugar a la apertura del biobanco de GEICAM, un registro de muestras biológicas clave para la investigación biomédica.

La prevención del cáncer de mama

Pero no todos los estudios son moleculares o biológicos, el estudio EpiGEICAM analiza el estilo de vida y su relación con el riesgo de padecer cáncer de mama en España, iniciando así una línea de trabajo sobre los factores de riesgo modificables.

Este estudio demostró el efecto protector de la dieta mediterránea frente al riesgo de desarrollar cáncer de mama, mientras que el EFiK analizó el impacto del ejercicio físico en la proliferación y la agresividad tumoral en casos precoces.

El compromiso de GEICAM por promover los hábitos saludables como factor de prevención contra el cáncer es una constante a lo largo de esta carrera de fondo.

cáncer de mama
La atleta Carlota Serrrano sufrió un cáncer de mama. EFE/Javier Liaño

20 años, nueva estructura

Así llega GEICAM al 2015, el año de su 20 aniversario y el momento de renovar su estructura organizativa con la creación de un Comité Científico, mientras que los grupos de trabajo se reorganizan en función de la biología molecular y no del tratamiento como hasta ese momento.

En esos años, la inmunoterapia ha irrumpido en el tratamiento contra cánceres con determinadas alteraciones moleculares, con éxito en tumores de pulmón o melanoma.

GEICAM ya puso en marcha hace más de diez años el primer estudio de inmunoterapia para cáncer de mama al que siguieron otros, como el IMPASSION, que arroja esperanza para el subtipo menos frecuente pero más agresivo, el triple negativo.

En 2017, el presidente de GEICAM, Miguel Martín, recibe el premio ESMO que otorga la Sociedad Europea de Oncología Médica por sus aportaciones en la investigación y tratamiento del cáncer de mama.

El impacto del coronavirus

GEICAM cumple su 25 aniversario en 2020, en uno de los peores episodios de los últimos cien años: la pandemia de coronavirus.

“Ha supuesto una parada en la investigación clínica que luego hemos ido reajustando. En mi hospital ha habido una reducción del 40% de pacientes en ensayos clínicos”, relata el también jefe del Servicio de Oncología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid.

El doctor Martín se queja de que esta pandemia ha hecho que las revistas científicas dieran prioridad a cualquier estudio sobre la COVID, aunque luego tuvieran que rectificar, perjudicando la publicación de otros importantes para el cáncer de mama.

“Esta pandemia terminará, pero dejará unas secuelas económicas que perjudicarán a la investigación y si la investigación académica ya estaba antes mal financiada, no vemos buenas perspectivas”.

Fin de mandato

Tras 25 años siendo reelegido presidente de GEICAM, Miguel Martín anuncia que este es su último mandato. Este año el grupo celebrará nuevas elecciones y contempla una presidencia conjunta de transición entre la actual dirección y las nuevas generaciones que sean elegidas.

Con motivo de este aniversario, el grupo ha lanzado la campaña #generacionesGEICAM para agradecer la generosidad de las pacientes y la labor de los investigadores.

En esta carrera de fondo de 25 años todavía no se vislumbra la meta: “Hasta que no se cure al cien por cien de las mujeres, y con secuelas mínimas, el cáncer de mama seguirá siendo un importantísimo problema de salud”, concluye el presidente de GEICAM.

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Adriana Abenia muestra el resultado de la operación de pecho que se hizo tras detectarse un bulto sospechoso

Adriana Abenia sorprendió a sus seguidores en noviembre del año pasado publicando una foto desde su cama en el hospital Im Clinic de Madrid para confesar que se había sometido a una operación de pecho después de que le detectaran un bulto sospechoso. Pero, dos meses después, la actriz ha demostrado que está completamente recuperada, y lo ha querido hacer contestando preguntas sobre su intervención.

La presentadora, que explicó en su día que aprovechó esta entrada en quirófano para corregir el volumen que perdió tras tener a su hija Luna, aseguró en diciembre que nunca se habría operado del pecho por estética de no ser por este bulto que le encontraron. Aun así, el postoperatorio no le ocasionó ninguna molestia en la zona, sino más bien en la espalda, por tener que dormir sentada, y en el estómago, por las pastillas.

Este miércoles por la noche, Abenia aprovechó para hacer una ronda de preguntas en su Instagram, muchas de las cuales eran sobre su intervención. "Yo quería que la gente me siguiera mirando a los ojos, así que me he puesto un tamaño normal", contestó entre risas a una cuestión sobre cuánto había aumentado su pecho.

Pero también dejó claro que no le fue plato de buen gusto tener que someterse a una operación, pues lo hizo obligada por la detección de un bulto, y elegir dónde hacérsela fue una "decisión compleja": "Sabía que me lo tenía que hacer con el mejor. Me daba pánico entrar en quirófano hasta que di con el doctor Iván Mañero".

"Por mis circunstancias necesitaba que me operaran con mascarilla laríngea, porque en la operación de tiroides me tocaron el nervio recurrente debido al bulto", añadió y alabó las técnicas y la tecnología del hospital Im Clinic.

Aun así, Adriana Abenia confesó que solo ha hecho topless una vez en su vida, pero nunca más lo hará, pues quiere tener mucho cuidado con el sol y suele usar una protección fuerte.

Cuatro propósitos para la salud de la mujer en 2021

Entre los propósitos para 2021, el Instituto Palacios recuerda que las mujeres deben realizar un control ginecológico anual, básico para el cuidado del cuerpo y la salud reproductiva.

“Es necesario que muchas mujeres tomen conciencia sobre la importancia de hacerse este tipo de revisiones”, insiste el doctor Palacios, director del centro.

Según la última encuesta de Ipsos Global Advisor, el 19 % de las mujeres en España afirma no haber ido nunca al ginecólogo.

Los controles ginecológicos, dicen los expertos, varían en función de parámetros como la edad, historia sexual o clínica de la paciente.

El control de la salud de la mujer comienza a hacerse, siempre que no existan anomalías previas, cuando tiene entre 13 y 14 años.

La pandemia no puede ser una excusa para no realizar los controles. Los centros especializados cuentan con todas las medidas de seguridad, protección e higiene para estos exámenes tan importantes”, asegura el doctor Palacios.

Revisión ginecológica general

Según el Instituto Palacios, la revisión ginecológica es la mejor forma de detectar quistes, fibromas y enfermedades de transmisión sexual.

En el caso de las jóvenes de 13 a 15 años, dicen los expertos, es recomendable hacer un examen pélvico para examinar la vulva, los órganos reproductivos internos, realizar el primer control menstrual, la primera citología y administrar la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH), si no la han recibido.

Citología

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Un ginecólogo examina a una paciente/EFE/Morell

Es un examen rápido que no produce dolor. Se trata, en opinión de los expertos del Instituto Palacios, de uno de los chequeos médicos más importantes para la salud de la mujer y debe realizarse según protocolos y características de la paciente.

Consiste en tomar una muestra de las células del cérvix con el objetivo de buscar alteraciones que pudieran derivar en patologías, como el cáncer cervicouterino o aquellas causadas por el virus del papiloma humano (VPH).

En sus estadios más iniciales, los expertos indican que el cáncer de útero no suele presentar síntomas. Es por ello que las citologías vaginales, sobre todo en mujeres sexualmente activas, son “tan importantes”.

Mamografía

Otro chequeo “imprescindible”. Desde el instituto indican que es un procedimiento rápido y seguro, la herramienta más eficaz para detectar patologías como el cáncer de mama. De esta manera existen menos posibilidades de necesitar un tratamiento agresivo como cirugía de extirpación o quimioterapia.

A partir de los 40 años de edad, las mujeres deberían hacerse una mamografía con regularidad”, apunta el doctor Palacios.

Densitometría ósea

Esta prueba determina la densidad mineral de los huesos. Permite conocer su estado y el diagnóstico temprano de la osteoporosis para prevenir fracturas por este motivo.

La descalcificación de los huesos, detallan desde el Instituto Palacios, es una enfermedad caracterizada por una pérdida progresiva de calcio y un descenso de la masa ósea.

“La densitometría está presente con mayor frecuencia en las mujeres postmenopáusicas, por lo que se recomienda empezar a realizarse este examen a partir de los 45 años“.

Así mismo, los expertos recomiendan que se realicen esta prueba las mujeres con menopausia temprana, que tengan antecedentes familiares o que hayan utilizado prolongadamente corticoides.

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