Lidl retira un lote de cervezas de la marca Camaro por riesgo para la salud tras detectar un fallo de fabricación

La cadena de supermercados Lidl ha emitido un comunicado a través de su filial en España solicitando a los clientes que hayan adquirido en las últimas semanas cerveza de la marca 'Camaro Cerveza Red' del proveedor Brassrie Licorne SAS con fecha de consumo preferente 11/21 y número de lote 244 hh:mm que las devuelvan por suponer un riesgo para la salud.

En concreto, y según ha explicado la compañía, un fallo en la fabricación de ese lote provoca que al abrir la botella se puedan desprender astillas de vidrio que podrían ser ingeridas por el consumidor con el peligro que puede suponer para la salud. "El producto se puede devolver en cualquier tienda Lidl donde se le reembolsará el precio de compra, incluso sin presentar ticket de compra", ha señalado la empresa, que junto al proveedor ha pedido disculpas "a todos los clientes afectados por los inconvenientes causados".

Además, han asegurado que "ningún otro producto vendido por Lidl España, ni del proveedor Brasserie Licorne SAS, está afectado por esta campaña de devolución".

Este incidente se suma a otro más de hace solo una semana, cuando la misma compañía tuvo que retirar un lote de queso rulo de cabra procedente de Países Bajos con listeria. Se da la circunstancia de que el producto afectado pertenecía al mismo proveedor, Brasserie Licorne SAS.

Los productos eran de un lote (412 y con fecha de caducidad 6.11.2020) y llegaron a supermercados de Andalucía, Cataluña, País Vasco, Galicia, Madrid, Murcia y Comunidad Valenciana, según ha informado la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) en un comunicado. El queso fue elaborado en Países Bajos, pero comercializado desde Alemania por la empresa "Jermi".

Las mascarillas pierden eficacia si se mojan por la lluvia

La Organización Mundial de la Salud y varios expertos han hecho una advertencia sobre las mascarillas y es la pérdida de eficacia si se mojan, por ejemplo, con el agua de lluvia. En este caso señala que deben ser reemplazarlas por otras y piden a los gobiernos que den instrucciones claras de uso a los ciudadanos en épocas húmedas como esta.

Expertos explican que las mascarillas deben cambiarse con frecuencia, sobre todo en climas húmedos donde éstas es fácil que se mojen al ir a comprar o pasear por lugares húmedos. “No ha habido ninguna campaña pública para que la gente sea consciente de que esto puede hacer que sus máscaras sean ineficaces”, denuncian.

La OMS recomienda que las mascarillas faciales de tela lleven de al menos tres capas de material diferente. Sin embargo, agrega que la humedad puede comprometer esta protección, aunque una vez seca puede seguir reutilizándose.

Diferente es la humedad generada por dentro de la mascarillas por nuestros fluidos corporales. Según la Organización Mundial de la Salud, uno de los inconvenientes que puede darse es "la posibilidad de contaminación que puede ocurrir si el usuario no cambia una mascarilla que se ha humedecido o ensuciado. Esto puede crear condiciones favorables para la multiplicación de microrganismos".

Los ciclos menstruales irregulares podrían aumentar las muertes prematuras en mujeres

Los ciclos menstruales irregulares y largos en la adolescencia y la edad adulta de las mujeres podrían estar asociados con un mayor riesgo de muerte prematura, es decir, antes los 70 años, según un estudio publicado por The BMJ. Según éste, el riesgo se incrementa ligeramente si las mujeres en cuestión son fumadoras.

Este estudio, elaborado por investigadores de la Universidad de Harvard, en EE UU, ha analizado a cerca de 80.000 mujeres premenopáusicas con una edad media de 38 años sin antecedentes de enfermedad cardiovascular, cáncer o diabetes, que informaron la duración de sus ciclos menstruales durante dos décadas.

Durante ese tiempo perdieron la vida cerca 2.000 mujeres, muchas de ellas a consecuencia del cáncer o por enfermedades cardiovasculares. Después de ajustar los resultados por edad, peso y estilo de vida, el estudio concluyó que las mujeres que tenían períodos irregulares entre los 29 y 47 años tenían casi un 70% más de probabilidades de morir de forma prematura. Las mujeres con más de 40 días entre el inicio de cada período también se enfrentaron a un riesgo mucho mayor que aquellas con una duración de ciclo de 26 a 31 días.

Los investigadores asocian este riesgo al desequilibrio hormonal producido por los periodos irregulares, ya que también están asociados a otras enfermedades como el cáncer, la diabetes y otras enfermedades cardíacas.

En las conclusiones de la investigación, los autores consideran los ciclos menstruales un signo vital de la salud general de las mujeres a lo largo de su vida reproductiva, por los que consideran necesario que "los proveedores de atención primaria incluyan las características del ciclo menstrual a lo largo de la vida reproductiva como signos vitales adicionales al evaluar el estado de salud general de la mujer".

Muere de cáncer Timothy Ray Brown, el primer paciente curado de VIH

Timothy Ray Brown, el primer paciente curado de VIH, ha fallecido a los 54 años a consecuencia del cáncer, según ha informado en un comunicado este miércoles la Asociación Internacional del Sida.

Este estadounidense fue conocido como el "paciente Berlín" tras convertirse en 2008 en la primera persona que conseguía eliminar por completo el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) de su cuerpo. Según ha explicado en IAS, "en los últimos seis meses, Timothy vivió con una recaída de la leucemia", que afectó sobre todo el cerebro, aunque "se mantuvo protegido del virus VIH". Su pareja ya había anunciado días antes que se encontraba en una fase terminal del cáncer.

Fue diagnosticado con VIH en 1995, cuando residía en Berlín. Un año más tarde fue descubierta una nueva terapia, una combinación de fármacos antirretrovirales que le permitió llevar una vida normal hasta que en 2006 unos análisis revelaron que padecía una leucemia mieloidea aguda, un tipo de cáncer que afecta al sistema inmunológico.

El oncólogo alemán Gero Huetter comenzó con la terapia habitual de quimioterapia pero no funcionó y el médico alemán decidió probar una novedosa terapia. El tratamiento incluyó recibir un trasplante de células madre de un donante portador de un gen hereditario poco común, asociado con la reducción del riesgo de contraer el VIH.

Trece meses después tuvo una recaída de leucemia y fue sometido de nuevo a otro trasplante de células madre del mismo donante. Los médicos pensaron que el VIH archivado en las células del paciente comenzaría a proliferar una vez que su sistema inmunológico comenzara a recuperarse del tratamiento previo y postrasplante pero no fue así y se convirtió para la comunidad médica en "el paciente alemán".