Así convenció a su marido durante 20 años de que padecía alzhéimer para robarle su fortuna

Durante 20 años John Marino, vecino de 79 años del estado de Connecticut (EE UU), ha vivido engañado por su esposa, Donna Marino, de 63. La mujer, que era la encargada de controlar sus cuentas, consiguió sustraer a su marido 600.000 dólares aproximadamente al hacerle creer que padecía la enfermedad de Alzheimer, en un caso que recogió The Washington Post.

¿La razón? Evitar que accediera a su sucursal bancaria y descubriera que le faltaba dinero, le ha confesado ella misma a la Policía tras ser detenida el pasado 27 de octubre. Así, cuando él quería ir al banco, la arrestada se limitaba a negarle la entrada recordándole que "la última vez que entró montó una escena" a causa de su supuesta dolencia, lo que hacía que el hombre se sintiera avergonzado y decidiera irse a casa.

Marino había ingresado la pensión, cheques de Seguridad Social y compensaciones económicas laborales de su marido en la cuenta de su madre falsificando la firma de su marido en dichos documentos y otros de carácter legal. Incluso, se había hecho con un poder notarial con el que declaraba los impuestos del hombre.

La investigación solo ha podido recoger datos de los últimos cinco años a pesar de que la hija del afectado, Elena, cree que la mujer ha estado robando a su padre desde 1999. Fue ella quien descubrió el fraude en marzo de 2019 al encontrar varios documentos en la casa de su progenitor, entonces lo puso en conocimiento de las autoridades, aunque John decidió no presentar cargos.

Finalmente denunció a su esposa en enero de 2020 tras divorciarse, y los investigadores han podido determinar que la mujer ingresó en la cuenta de su madre para ayudar a su hermano a pagar sus facturas unos 17 cheques por valor de 23.000 dólares entre 2017 y 2019, así como 20.000 dólares procedentes de una retribución laboral.

Contagios en casa: cuánto permanecen los aerosoles covid en un salón si no se ventila bien

Que el coronavirus se contagia a través de aerosoles es algo que ya no escapa a casi nadie. Sin embargo, en Navidad y especialmente en festividades como Nochevieja es común que las reuniones entre amigos y familiares junten a varias personas en un recinto interior, lo que provoca que dichos aerosoles puedan contagiar con mayor facilidad.

Los expertos llevan toda la pandemia recordando la importancia de ventilar en interiores, sobre todo ante una alta o moderada concentración de personas... y más si estas no llevan mascarilla.

Ahora bien, ¿qué dicen los estudios sobre la permanencia de los aerosoles covid en interiores? Una investigación elaborada entre la Escuela Chan de Salud Pública de la Universidad de Harvard, la Taubman College of Architecture & Urban Planning de la Universidad de Michigan y la HOK Architects, publicada en el Journal of the American Medical Association concluye que estos aerosoles, sobre todo los más pequeños, pueden permanecer en el aire desde 30 minutos a horas y viajar mucho hasta dos metros... si no más.

La investigación resalta que son los aerosoles más pequeños (<5 μm), emitidos tanto al hablar, respirar como toser, pueden permanecer en el ambiente por tiempos superiores a media hora y alcanzar los dos metros en ese espacio, lo que hace que ciertas distancias no sean suficientes entre personas.

La investigación propone que lo ideal es realizar de cuatro a seis cambios de aire en la estancia por hora, bien abriendo ventanas si no se dispone de sistemas específicos para filtrar aire de "al menos una calificación de eficiencia mínima de valor 13 (MERV 13); o el paso del aire a través de purificadores de aire portátiles con filtros HEPA (aire de partículas de alta eficiencia)".

Otra Nochevieja con medidas, pero distintas entre regiones

Llegamos a Fin de Año con todas las comunidades por encima de los 1.000 casos de incidencia acumulada. Ante esto, hay quien cancela la fiesta de Nochevieja y aprovecha para adelantar la Tardevieja, o quien prefiere cenar tranquilamente. Lo que se puede o no hacer esta Nochevieja cambia mucho de una comunidad a otra. En Cataluña: discotecas cerradas, toque de queda de 01:00 a 06:00 horas y reuniones limitadas a diez. Mientras, en otras regiones como Madrid, Andalucía, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana o Extremadura han decidido no aplicar ninguna restricción. Foto: Juan Manuel Serrano Arce / Europa Press. [Coronavirus: última hora en directo]



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La Junta recomienda hábitos saludables para prevenir las enfermedades cardiovasculares

Se estima que las enfermedades cardiovasculares pueden prevenirse hasta en un 80 por ciento mediante la promoción de estilos de vida saludable, junto a la información y educación para la salud sobre pautas de conductas cardiosaludables que resultan ser muy eficaces para ayudar a cambiar los estilos de vida de los pacientes con patologías coronarias.

Qué tipos de soledad existen y sus consecuencias para la salud

La pandemia ha acentuado todavía más los problemas de salud mental entre la población y los casos de estrés, trastornos de ansiedad o depresión han aumentado considerablemente en estos últimos meses. Otro de los problemas que también está creciendo es la experiencia de la soledad, y no solo entre las personas mayores.

El malestar que genera la soledad puede llegar a ser realmente perjudicial y lo hemos podido ver con la pandemia del covid y los confinamientos. El debilitamiento de las redes sociales de apoyo y la pérdida de vida social puede conllevar riesgos para la salud mental y física.

Es cierto y normal que todos nos sintamos solos en algún momento pero, ¿cómo podemos identificar las señales de alerta cuando algo va mal?

¿Qué es la soledad y cómo se manifiesta?

Como recogen en la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), la soledad puede ser de diferentes tipos. Por un lado, la residencial es aquella situación que afecta a las personas que viven solas y que puede acrecentar esta sensación. "Según el INE, casi tres millones de personas menores de 65 años, y algo más de dos millones de personas mayores de 65 años vivían solas en el año 2020", indica la organización.

Cabe recordar que es necesario hacer una diferenciación entre lo que es la soledad y estar solo. Como señalaba a 20minutos en otro artículo la doctora en psicología y vocal del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid, Isabel Aranda, "estar solo es una circunstancia, mientras que la soledad es un sentimiento y una reacción psicológica".

Así, otro tipo de soledad que pueden experimentar muchas personas es la social, esto es, cuando no hay vínculos o redes sociales de apoyo familiar o por parte de amigos. Mientras que la soledad emocional haría referencia a aquellas personas que experimentan esta sensación, independientemente de las redes sociales que tengan, y que puede reflejar todos nuestros temores existenciales y pensamientos negativos.

¿Cuáles son las consecuencias para la salud?

La soledad, del tipo que sea, puede acabar generando un intenso malestar emocional y derivar en trastornos psicológicos, como la depresión. Todos podemos sentirnos solos pero, ¿experimentamos esa soledad? Se trata de una percepción propia de cada persona y, por eso, es conveniente reconocer las señales de alerta.

Esta situación se agrava en el caso de las personas mayores. Según un estudio del Observatorio Social de la Fundación La Caixa, un 64% de la población mayor encuestada manifestaba experimentar algún tipo de soledad, siendo un 15% grave. Este hecho, recuerda la OCU, puede tener consecuencias para la salud, como:

  • Malnutrición.
  • Menor adherencia a tratamientos médicos.
  • Deterioro cognitivo y físico.
  • Más niveles de ansiedad.
  • Depresión.
  • Invisibilización de las personas mayores.