Unos hábitos de vida saludables pueden servir para prevenir la aparición del cáncer de mama

20MINUTOS.ES/EP

  • En España se diagnostican 22.000 nuevos cánceres de mama al año.
  • Fumar, beber alcohol, tener una dieta rica en grasas, contaminación y no hacer deporte multiplican las posibilidades de tener un cáncer.
  • Otros factores de riesgo, son el hecho de no tener hijos o no dar el pecho.

Cáncer de mama

El cáncer de mama es el crecimiento desenfrenado de células malignas en el tejido mamario. Es el tumor más frecuente en las mujeres occidentales. En España se diagnostican alrededor de 22.000 nuevos cánceres de mama al año. Sin embargo, el cáncer de mama se puede prevenir y curar.

Como siempre recuerda la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), un riesgo medio de padecer cáncer de mama puede reducirse cambiando los factores de riesgo modificables: llevar una vida saludable, con ejercicio físico regular, dieta equilibrada, evitando el alcohol y no fumando.

Al respecto, el coordinador de la Unidad de Mama de la Clínica Ruber de Madrid, el doctor Antonio Sierra, cree que la población tiene que estar concienciada de que la prevención y la detección precoz es importante para evitar su aparición.

De entrada, hay que evitar el consumo abusivo de alcohol y los alimentos poco sanos. "La mayoría de las personas comen muy mal, alimentos con colesterol y hacen poco ejercicio, por lo que engordan", reconoce Sierra. Así, ha recomendado una dieta que incluya verdura y fruta fresca ya que llevan vitaminas A y S, que son protectoras contra la cáncer de mama.  

Otros factores de riesgo, son la contaminación y el hecho de no tener hijos o no dar el pecho. A este respecto hay que recordar que la lactancia y el embarazo previenen el cáncer de mama en edades normales.

Con esos datos el perfil a evitar sería el de una mujer que fuma, bebe alcohol, tiene una dieta rica en grasas, no practica deporte y vive en zonas de alta contaminación. Según el experto, esos elementos son los que multiplican las posibilidades de tener un cáncer.

La incidencia de esta enfermedad está aumentado a consecuencia de que las mujeres cada vez fuman más, ingieren 'comida basura' y del progresivo envejecimiento de la población.

Diagnóstico y cura

El diagnóstico precoz es fundamental para salvar la vida y la mama de la persona afectada. El doctor Sierra aconseja a todas las mujeres realizarse autochequeos todos los meses después de la menstruación. También, ecografías, si tiene menos de 30 años, o mamografías, a partir de esta edad, como método de control.

No obstante, aquellas pacientes que tengan riesgos por motivos familiares deberán controlarse con mayor asiduidad.

En todo caso, el cáncer de mama detectado tempranamente se cura con "cirugías mínimamente agresivas", posibilitando que la mama quede intacta.

Obesidad: personas con estudios superiores tienen menos predisposición genética

EUROPA PRESS

  • El ambiente "modula el riesgo genético a desarrollar enfermedades".
  • La predisposición genética a ser obeso se contrarresta por el nivel de estudios.
  • El gen FTO es el primero asociado a la obesidad: inhibe la sensación de saciedad.

Joven comiendo una hamburguesa

La predisposición genética a la obesidad existe pero nuestro nivel de formación y educación la puede modular. Según un estudio del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn), las personas sin estudios universitarios tienen más predisposición genética a ser obesos, o de otro modo, personas con estudios universitarios tienen menos predisposición genética a sufrir obesidad.

Para los expertos de este centro de investigación español, cuyo estudio ha sido publicado en la revista Nutrition, Metabolism & Cardiovascular Diseases, éste es un ejemplo de cómo el ambiente "modula el riesgo genético a desarrollar enfermedades".

El gen que se ha sido objeto de estudio en este trabajo ha sido el FTO, que ha sido analizado en tres tipos de sujetos de diferentes perfiles médico-sociales y de edades diferentes. Al observarlos, dicen los autores, se ha concluido que la educación universitaria "modula la relación del polimorfismo de este gen con el índice de masa corporal y el riesgo de sobrepeso en la población mediterránea española".

El estudio ha sido dirigido por la doctora Dolores Corella, que asegura que "la predisposición genética a ser obeso se contrarresta por el nivel de estudios de grado superior". Además, observa que este riesgo también se incrementa "por estilos de vida menos saludables".

Durante el trabajo realizado en la Universidad de Valencia, el equipo de investigación dirigido por la doctora Corella ha observado que los portadores de este gen "tienen mayor peso que las personas que no poseen en su genoma dicha mutación, confirmando así los efectos del riesgo genético". No obstante, los estudiantes universitarios con el FTO no presentaron aumento de peso ni riesgo de obesidad.

Hábitos saludables contra el gen FTO

En cambio, los alumnos de enseñanza primaria y secundaria poseedores de este genoma, éstos si que confirmaron tener sobrepeso y un riesgo de obesidad latente. Esto, según Corella, vendría a confirmar que las personas con estudios de grado superior con mayor susceptibilidad genética a engordar "tienen más herramientas para luchar contra esta predisposición de los genes".

Se trata del primer gen que se ha asociado a la obesidad. De hecho, las personas que portan dos copias del mismo pesan, de media, tres kilos más que los que no lo tienen. La explicación a este efecto, la han encontrado los investigadores en el hecho de que actúa inhibiendo la sensación de saciedad.

Sin embargo, Corella insiste en que esta situación se puede revertir mediante hábitos saludables "que apuntan tanto a una dieta sana y equilibrada, a la práctica de ejercicio físico, como a unos ritmos circadianos que aseguren un correcto balance energético". Para ello, la experta considera que lo único que se precisa es "una educación alimentaria y nutricional".

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