¿Deben recibir la segunda dosis de la vacuna contra la Covid los cargos que se han saltado la fila?

La polémica ha llegado a la vacunación en España, con la revelación en los últimos días de un rosario de cargos públicos que, sin tener en principio derecho a ello, han recibido la primera dosis de la vacuna de Pfizer contra la Covid. El protocolo acordado por Sanidad dicta que de momento solo pueden ser inoculados sanitarios en primera línea, usuarios de residencias y ahora, mayores de 80 años.

Esas revelaciones han provocado la dimisión o el cese de muchos de ellos, incluso en instancias tan altas como la Jefatura del Estado Mayor de la Defensa. Pero la polémica no termina ahí, porque si esas personas ya tienen la primera dosis, ¿deben recibir la segunda?

En el caso de la vacuna de Pfizer BioNTech, la primera dosis ya proporciona un nivel de inmunidad de entre un 33% y un 52%. Tras la segunda dosis, que se debe poner entre 21 y 28 días después, se alcanza más de un 90%. Así que si las personas que han accedido al primer pinchazo no reciben el segundo, se quedarán con un bajo nivel de anticuerpos.

"Si seguimos los criterios científicos y la evidencia que hay hasta la fecha, esas personas deberían ponerse la segunda dosis", señala Adelaida Sarukhan, doctora en inmunología y redactora científica del Instituto de Salud Global (ISGlobal), un centro impulsado por la Fundación laCaixa.

La primera razón que argumenta la experta es que una sola dosis no garantiza la inmunidad de la persona. Recuerda que en Reino Unido se abrió el debate sobre si, ya que una dosis garantiza una protección media, se debería poner solo un pinchazo, para así proteger a más personas.

Una opción que Sarukhan descarta, porque lo óptimo es lograr una protección alta, que solo se logra con una segunda dosis. "Más vale vacunar bien a pocas personas que medio bien a muchas", señala.

Además, con solo una dosis el organismo se queda más expuesto a nuevas variantes, como la británica, la sudafricana y la brasileña, que se trasmiten más rápido. Ante esas nuevas cepas se necesita un mayor nivel de anticuerpos para protegerse.

La segunda razón es que no llegar a un "nivel óptimo de anticuerpos" entraña cierto riesgo. "Podría favorecer la aparición de nuevas variantes", advierte Sarukhan.

Y es que el coronavirus está mutando constantemente. La mayoría de esas nuevas versiones no tienen mayor éxito ni eficacia, pero hay algunas de ellas que sí pueden entrañar mayor riesgo, porque se trasmitan más rápido (como la variante británica) o sean más mortales.

Conforme va creciendo la inmunidad en la población, el SARS-CoV-2 tendrá una "presión selectiva" mayor para escapar a la inmunidad, y un organismo con baja protección le da la oportunidad de replicarse y dar paso a nuevas mutaciones.

"Se ha visto que el virus acumula mutaciones en individuos con una infección que dura dos o tres meses", explica Sarukhan.

De ahí a que la experta defienda que las personas que han accedido indebidamente a la primera dosis reciban también la segunda. "Es algo que no debe ocurrir, pero es preferible que quienes ya recibieron la primera dosis reciban ahora la segunda", considera.

Por su parte, Salvador Macip, médico investigador de la Universidad de Leicester y profesor de la Universitat Oberta de Catalunya, considera que falta más investigación para determinar si efectivamente el hecho de que una persona no reciba la segunda dosis aumenta las posibilidades de mutación del virus. Y que, en todo caso, las personas que han recibido de forma indebida la vacuna son muy pocas y no representan un riesgo para la población.

En todo caso, Macip considera que estas personas deben recibir su segunda dosis, pero cuando les toque. Incluso si ello implica que pase más de dos semanas entre la primera y la segunda inoculación. De hecho, en Reino Unido existe ahora el debate sobre si se puede aumentar el tiempo entre las dos dosis a más semanas, lo que facilitaría el progreso de la campaña.

Hasta ahora, los ensayos que se han hecho han sido pasadas dos semanas, pero posiblemente pueda pasar más tiempo sin que la segunda dosis pierda efectividad. Es algo que se deberá demostrar con estudios clínicos.

"Aún no se sabe cuánto tiempo puede haber entre la primera y la segunda dosis", señala Macip. "Creo que lo que debería hacerse [con los vacunados indebidamente] es ponerles la segunda dosis cuando les toque y no necesariamente dos semanas después de la primera". Tras esa segunda inoculación, se les puede hacer una prueba de anticuerpos para comprobar su inmunidad y ver si incluso necesitan una tercera dosis.

Y es que aun no hay pruebas de que sea bueno o malo si una persona espera más tiempo para recibir la segunda dosis. Por lo que Macip apuesta a que quien recibió indebidamente espere a su turno para volver a vacunarse. "De lo contrario, estarías incentivando a que la gente se salte la fila", señaló el investigador. "Saltarse el orden de vacunación es éticamente dudoso. Hay que intentar que no se haga".

El TOC en la infancia y la adolescencia, cómo se manifiesta y trata

El trastorno obsesivo compulsivo no es exclusivo de la edad adulta y se calcula que afecta a un 1% de los niños y adolescentes. De hecho, la Sociedad Española de Psiquiatría asegura que al menos la mitad de los adultos que son tratados por TOC ya lo padecían desde la infancia, muchos de ellos sin ser tratados. Detectarlo a edades tempranas, supone, por tanto, iniciar el tratamiento antes y ahorrar mucho sufrimiento a quienes lo padecen durante años. Además, aunque es probable que persista en la edad adulta, si se trata desde la infancia, podría remitir una vez llegada la adolescencia y la edad adulta.

Aunque no se sabe con seguridad qué causa el TOC, cada vez hay más evidencias de que se produce por una combinación de factores biológicos -una alteración del equilibrio químico de la serotonina en el cerebro- y psicológicos, como acontecimientos traumáticos, por eso los niños que tienen algún antecedente familiar de TOC tienen más predisposición a padecerlo. Cuando el TOC tiene lugar, esta se traduce en pensamientos obsesivos y atemorizantes que les causan ansiedad y que provocan que su cerebro este en un estado de alarma constante y que lleve a las personas que las padecen a actuar de manera compulsiva en ciertos momentos, por ejemplo, a través de rituales. Esto les ayuda, momentáneamente, a aliviar la ansiedad que les provocan los pensamientos obsesivos.

Tanto en los adultos como en los más jóvenes, el TOC se manifiesta en forma de obsesiones irracionales y compulsiones, pero algunos signos suelen ser distintos. Además, antes de diagnosticar a un niño con TOC, hay que tener en cuenta que en el desarrollo habitual de los niños aparecen signos que pueden confundirse con este trastorno. Por ejemplo, con dos o tres años es normal que quieran realizar todas las actividades a la misma hora, con 4 o 6 que experimenten muchos miedos nocturnos, que jueguen a no pisar las rayas de las baldosas, que cuenten objetos… un poco más tarde tienden a coleccionar objetos, entre los 7 y los 11 años pueden llegar a enfadarse mucho si no se siguen determinadas normas a rajatabla, etc. En la adolescencia, estas conductas suelen desaparecer, pero poder ser sustituidas por una preocupación obsesiva por cierta actividad, música o ídolo. Todas estas conductas son normales y forman parte de un desarrollo psicosocial normal.

La diferencia entre estas conductas de naturaleza ritual u obsesiva con los síntomas del trastorno obsesivo compulsivo es que las primeras no producen ansiedad o angustia extrema, algo que sí ocurre en los niños u adolescentes con trastorno obsesivo compulsivo. Además de que estos rituales llegan ser incapacitantes porque les dedican mucho tiempo y les provocan un gran sufrimiento, pueden llegan a interferir en su día a día y suelen causarles significativamente con su funcionamiento diario en la escuela y el resto de actividades vergüenza y culpa, lo que les lleva a ocultarse y aislarse, lo que dificulta su diagnóstico.

Estos son algunos de los signos de alarma que pueden hacernos pensar que estamos ante un TOC infantil o juvenil:

•Rituales (compulsiones) u obsesiones (pensamientos inquietantes y desagradables) interfieren en la vida del niño y que cambian su comportamiento. Los lleva a cabo de manera compulsiva y repetitiva. Por ejemplo, si está muy obsesionado con no pisar las rayas de las baldosas, no será un simple juego, sino que no podrá dejar de hacerlo y pisar una baldosa le creará un gran malestar y ansiedad.

•El niño es consciente de que su comportamiento no es adecuado y se siente ridículo, pero no puede dejar de hacerlo. Incluso puede que se esconda para hacerlo, lo que puede causarle problemas de nivel social, de aislamiento, etc. El hecho de que es esconda o aísle puede complicar o retrasar el diagnóstico.

•Los niños con TOC suelen tener un bajo rendimiento escolar.

•Las obsesiones más comunes durante la infancia suele ser el miedo de contaminarse o contagiarse, el miedo a que a ellos o a sus padres les pase algo grave, necesidad de simetría o de que todo esté en orden, los números (por ejemplo, números que les dan buena o mala suerte) o los sonidos (no desear pronunciar o escuchar determinadas palabras o sonidos)…

Estas obsesiones llevan a conductas compulsivas o rituales. Los más comunes son los rituales de limpieza e higiene (lavarse mucho las manos todo lo que ven o evitar tocar determinadas cosas, lavarlas antes de tocarlas, ordenar…), de comprobación (comprobar varias veces si se han cerrado las puertas, si se ha apagado un aparato, que no cometió un error…), de repetición (acciones repetidas hasta calmar su ansiedad, como ir de izquierda a derecha, subir y bajar escaleras, releer o reescribir las tareas escolares, realizar algún ritual en forma de rezo silencioso..), de contar, de coleccionar o acumular.… El objetivo de estos rituales es sentirse seguros, alejar los pensamientos inquietantes o porque piensan que, si no lo hacen, les ocurrirá algo que temen mucho y que está relacionado con las obsesiones.

•A veces, los niños suelen pedir a alguno de sus padres que les ‘ayuden’ con sus rituales y se enfadan mucho si sus padres no colaboran con ellos.

Si los padres notan algún tipo de comportamiento extraño en su hijo pueden hacerse algunas de las siguientes preguntas: ¿Tiene preocupaciones o pensamientos obsesivos sin motivo? ¿Comprueba las cosas una y otra vez? ¿Se lava mucho las manos? ¿Colecciona cosas extrañas que deberían tirarse? ¿Tiene un largo ritual antes de ir a la cama? ¿Repite rituales extraños o innecesarios?...

Un TOC no tratado puede dar lugar a varias comorbilidades, como ansiedad, depresión, anorexia o fobias, por eso es importante tratarlo pronto. El tratamiento debe ser multidisciplinar y debe ser una combinación de fármacos -como los inhibidores de la recaptación de la serotonina-, y psicoterapia, tanto para el menor como para la familia.

El tratamiento más eficaz para tratar a niños y adolescentes con TOC suele ser la combinación de fármacos con la terapia cognitivo-conductual, que incluye:

• Exposición y prevención de respuesta. Se trata del método psicoterapéutico fundamental en el TOC, que consiste, básicamente, en entrenar al menor a exponerse de manera controlada a las obsesiones y a evitar que responda con compulsiones.

Reestructuración cognitiva. Modificar las falsas convicciones que le llevan a pensar de manera obsesiva parar evitar también las compulsiones.

•Relajación. Se utiliza para contener el descontrol emocional durante los ejercicios de exposición y prevención.

En niños pequeños, se necesita que los padres intervengan en las sesiones.

Según apunta la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), si el trastorno no es muy grave puede incluso tratarse desde atención primaria, y con el tratamiento anterior, lo más probable es que se note mejoría a las 8 o 12 semanas. De no ser así, el menor podría ser derivado a salud mental. Aunque el tratamiento funciones, las recaídas, sobre todo cuando se abandona el tratamiento farmacológico, son bastante frecuentes.

¿Puede una dieta baja en carbohidratos ayudar a controlar la diabetes tipo 2?

El número de personas que actualmente están diagnosticadas con diabetes tipo 2 es preocupante según explica la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se trata del tipo más frecuente debido a que sus causas están en un exceso de peso y la inactividad física. Por eso, ¿puede una dieta baja en carbohidratos ayudar a controlar la diabetes tipo 2? Un estudio afirma que sí es posible.

El estudio se publicó en el British Medical Journal (BMJ) y sus hallazgos han sido corroborados por la Asociación Americana contra la Diabetes. Por lo tanto, las afirmaciones que en él hacen, así como lo que han descubierto, han sido contrastadas y revisadas. ¿Qué pasa entonces con los carbohidratos? ¿Su reducción estricta en la dieta podría ser clave para la diabetes tipo 2?

No podemos prescindir de los alimentos ricos en carbohidratos porque estos nos aportan energía. Sin embargo, comemos más de los que deberíamos y es que tan solo hay que atender a los alimentos. Pan, pasta, cereales, productos lácteos, lentejas, etc. Están muy presentes en nuestros platos y solo necesitamos comer al día alrededor de 300 gramos, según la OCU.

¿Qué descubrió el estudio publicado en BMJ? Pues que las personas con diabetes tipo 2 no metabolizan bien los carbohidratos, lo que provoca que los niveles de azúcar se disparen, es decir, que la insulina esté muy por encima de lo que debería estar (más de 140 mg/dl). Pero, dado que son importantes en nuestra dieta, la clave está en reducir su consumo todo lo que podamos.

En el estudio publicado en BMJ colaboraron 1357 participantes que tenían diabetes tipo 2. Algunos de ellos debían reducir su ingesta de carbohidratos hasta lograr solo consumir el 26% de ellos, como máximo. Otros participantes tenían que reducir las grasas, es decir, limitar el consumo de huevos, aguacates, aceite de oliva, queso, entre otros. Los resultados fueron reveladores.

Tras seis meses, los participantes que habían reducido el consumo de carbohidratos lograron un control de su diabetes tipo 2 mayor y una remisión clara. No pasó lo mismo con los que habían seguido una dieta baja en grasas. Esto dejó claro que son más importantes los carbohidratos que las grasas o proteínas, y que su influencia en la diabetes es importante.

En los participantes del estudio que habían pasado 6 meses limitando su consumo de carbohidratos se observaron "grandes mejoras clínicamente importantes en la pérdida de peso, los triglicéridos y la sensibilidad a la insulina a los seis meses, que disminuyó a los 12 meses", según indica el propio estudio.

Esta es una excelente noticia e indica lo importante que es cuidar la dieta cuando se tiene una diabetes tipo 2. Asimismo, es necesario llamar la atención sobre el hecho de que este estudio no pretende que las personas eliminen por completo los carbohidratos de su dieta. Esto provocaría fatiga, cansancio y falta de concentración. Por lo tanto, lo ideal es reducirlos en un porcentaje saludable, no eliminarlos, lo que acarrearía efectos adversos desagradables.

La dificultad para tragar en pacientes con Covid-19

La alteración en el proceso de deglutir, es decir, en el paso de comida o bebida desde la boca hasta el estómago, ha visto aumentada su prevalencia por la Covid-19, según advierten los especialistas de la Unidad Multidisciplinar de Disfagia de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid, formada por otorrinolaringólogos, rehabilitadores, endocrinos, logopedas y personal de Enfermería.

Estos expertos explican que los procedimientos que pueden ser necesarios durante el ingreso hospitalario en una UCI, como las técnicas de intubación y las traqueotomías, pueden producir alteraciones en la forma de tragar que suelen evolucionar bien, pero que "es vital diagnosticar de forma precoz e iniciar su tratamiento lo antes posible para disminuir el riesgo de complicaciones graves".

Entre los síntomas de la disfagia destacan la dificultad para tragar, la tos, el atragantamiento durante la ingesta o el babeo excesivo... Cualquier persona que presente estos síntomas no debe dudar a la hora de consultar con un experto y de acudir al hospital si fuera necesario.

La doctora María Benavides, especialista en Otorrinolaringología y miembro de la Unidad de Disfagia, detalla que las personas que sufren disfagia orofaríngea tienen más posibilidades de padecer deshidratación, desnutrición y patologías respiratorias, como la neumonía broncoaspirativa.

En esta Unidad Multidisciplinar de Disfagia, en la mayor parte de las ocasiones, el cribado de los pacientes con problemas deglutorios lo realizan una enfermera cualificada a pie de cama del paciente junto con el médico otorrinolaringólogo. En ocasiones se requiere alguna prueba complementaria, como una videoendoscopia de la deglución o una videofluorosocopia, que permiten confirmar la existencia de disfagia. "A partir de este momento, se instaura una dieta individualizada para cada caso y se valora qué pacientes son susceptibles de recibir tratamiento rehabilitador y en qué momento es posible iniciar el mismo", explica la doctora Benavides.

La doctora Carmen Aragón, del Servicio de Endocrinología y Nutrición de la Unidad, precisa que, si no es seguro para el paciente la ingesta de ningún alimento, hay que valorar una vía de nutrición e hidratación alternativa, como la sondas nasogástricas o las gastrostomías, para mantener un adecuado estado de nutrición e hidratación mientras dura el tratamiento, hasta que pueda volver a comer o beber. "Cuando el paciente empieza a alimentarse por la boca, la dieta inicial generalmente se basa en los platos más fáciles y seguros de ingerir, como los purés y los líquidos con espesante, recomendando que la elaboración sea atractiva en colores, sabores y olores para que comer sea lo menos aburrido posible", agrega.

En cuanto a la situación pandémica, la doctora Raquel Cutillas, especialista en Rehabilitación de la Fundación Jiménez Díaz, indica que se han adaptado las consultas para realizar por videoconferencia los tratamientos de aquellos casos que se consideran potencialmente contagiosos, y así poder empezar desde los momentos iniciales, y que "posteriormente, el médico rehabilitador y el logopeda establecerán un plan de tratamiento, destinado a que el paciente gane fuerza y optimice sus reflejos deglutorios, realizando modificaciones progresivamente en la dieta según se observe mejoría en la función deglutoria hasta recuperar una dieta normalizada".

"Además, la Fundación Jiménez Díaz cuenta con la certificación Protocolo Seguro frente a la Covid-19 emitida por AENOR, por lo que no se debe tener miedo de acudir al hospital", concluye.

¿Sabes lo que es la higiene postural? Consejos para cuidarla al conducir

La postura es un aspecto muy descuidado en el día a día. Tanto en el trabajo como en los momentos de descanso, es importante mantener una postura correcta y una posición del cuerpo que no provoque la aparición de contracturas, dolores y de más lesiones.

Durante estas semanas en las que el teletrabajo es la cotidianeidad, han proliferado estudios, publicaciones y consejos sobre la necesidad de mantener una correcta postura en casa, pero ¿y en el coche? Es igual de importante ir bien sentados en el vehículo ya que una posición errónea o forzada puede acabar causando cansancio y ser un riesgo en la conducción.

Desde ALD Automotive explican que, pese a las diferencias entre trabajar sentado en una silla o ir en el asiento del piloto, hay cuatro grandes puntos a tener en cuenta para mantener una buena higiene postural en un caso tanto como en el otro. En lo que se refiere a la conducción, para mantener una postura correcta y no lesiva habrá que prestar atención a los siguientes aspectos:

Asturias vacuna a sanitarios con liberación sindical «porque pueden ser necesarios» en esta tercera ola

En ese sentido, ha indicado que, al igual que pasó en la segunda ola de la pandemia, la evolución epidemiológica puede requerir de la activación de profesionales con liberación sindical y que, por eso, han sido incluidos en la primera fase de la vacunación.

A través de unas declaraciones distribuidas por el Principado, Saavedra ha señalado que en lo que respecta a los directivos se ha obrado según marca el Ministerio de Sanidad.

Así, según su ámbito competencial de salud publica y su papel en la logística y planificación de la gestión de la pandemia y según su grado de exposición, al igual que el resto de profesionales, los directivos "deben de vacunarse con los profesionales de primera línea o en el siguiente grupo según las funciones de cada uno".

Saavedra ha señalado que durante la pandemia estos equipos directivos han tenido "un papel clave y han estado codo con codo en el territorio con el resto de profesionales". "No han estado metidos en su despachos sino en el día a día de la pandemia", ha asegurado.

El cribado de la zona de Arévalo (Ávila) concluye con 53 positivos de 4.500 test realizados

En la segunda y última jornada, este lunes, se han hecho 1.201 pruebas con la detección de 14 positivos, según ha informado la Delegación Territorial a Europa Press.

Unos positivos que sumados a los del domingo suponen 53 contagios en los 4.544 test realizados entre ambas jornadas sobre un total de 13.759 tarjetas sanitarias.

Desde Atención Primaria se insiste en que las personas cuya prueba ha resultado negativa no deben relajar las medidas de protección individual, porque el virus continúa circulando y el riesgo de contagio es elevado.

El BOPA publica la prórroga de las restricciones para los municipios con alta transmisión hasta el 8 de febrero

Tal y como establecía la resolución del pasado 18 de enero, se impondrán las nuevas medidas en los concejos que alcancen "una incidencia a 14 días general de 325 casos por 100.000 habitantes" o "una incidencia a 14 días, para mayores de 65 años, de 195 casos por 100.000 habitantes".

La resolución, entrará en vigor a las 00.00 horas del martes y divide a los concejos en tres grupos según población. El grupo 1 incluye a los municipios de más de 30.000 habitantes (Gijón, Oviedo, Avilés, Siero, Langreo y Mieres); el grupo 2 a los de entre 10.000 y 30.000 habitantes (Aller, Cangas del Narcea, Carreño, Castrillón, Corvera de Asturias, Gozón, Laviana, Lena, Valdés, Llanera, Llanes, San Martín del Rey Aurelio y Villaviciosa); y el grupo 3 con el resto de concejos, que tienen menos de 10.000 habitantes.

Los municipios menos poblados tendrán un análisis individualizado de las restricciones, mientras que los integrados en los grupos 1 y 2, con mayor población, tendrán una aplicación automática de las restricciones si superan los umbrales fijados.

Entre otras medidas se encuentran el cierre perimetral, la limitación de reuniones en el exterior a cuatro personas -y los encuentros en domicilios estrictamente para el grupo de convivientes-, el cierre de establecimientos de hostelería al público salvo terrazas, el cierre de comercios ubicados en centros comerciales salvo alimentación y servicios esenciales, y la reducción del aforo a un 20% en comercios de más de 300 metros cuadrados ubicados fuera de las grandes superficies.

En el caso de la hostelería, la resolución establece que se excepcionan de las limitaciones horarias para los servicios de restauración de los establecimientos de suministro de combustible y de los centros de carga o descarga y a los expendedores de comida preparada.

Igualmente, se procederá a la limitación de las actividades deportivas en el interior, así como a limitaciones en otro tipo de actividades que puedan suponer mayor riesgo de transmisión, con la suspensión temporal de reuniones de negocios, profesionales, seminarios, de comunidades de propietarios, eventos o encuentros similares.

La norma de Salud sigue obligando a la suspensión de la actividad presencial en la enseñanza universitaria, aunque suprime el apartado que ordenaba suspender también los exámenes presenciales.

Simón «echará de menos» a Illa y comprende que deje Sanidad por Cataluña

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, ha descartado este lunes presentar su dimisión después de que el Gobierno anunciara que el ministro de Sanidad, Salvador Illa, deja su cargo este martes para centrarse en la campaña electoral de Cataluña. Pero ha reconocido que "echará de menos" al ministro.(Fuente: Ministerio de Sanidad)

La UCV suspende la docencia presencial desde este jueves ante la incidencia de la pandemia

Así lo ha indicado el rector de la UCV, José Manuel Pagán, tras la reunión del Comité Científico UCV-COVID-19, en la que se ha analizado la situación actual de la incidencia acumulada de la pandemia, con especial atención a las nuevas variantes del virus y sus efectos, ha informado la institución académica en un comunicado.

El rector ha trasladado esta decisión a la consellera de Innovación, Universidades, Ciencia y Sociedad Digital, Carolina Pascual, que ha agradecido las medidas adoptadas por la UCV dada la evolución de la pandemia, así como las que se han desarrollado desde el inicio de la misma.

José Manuel Pagán ha destacado que todas las decisiones que ha adoptado la UCV buscan un "doble" objetivo, que es "garantizar" que la actividad universitaria se desarrolle "con todas las garantías académicas y sanitarias" y "preservar la salud de toda la comunidad universitaria y el proceso de aprendizaje de nuestros alumnos".

El rector ha manifestado que la propuesta de la UCV es "alinearse con la situación de la que alertan las autoridades sanitarias" y, con ello, la propuesta del Comité Científico UCV-COVID-19, integrado por docentes de la UCV y responsables en áreas sanitarias de hospitales de la Comunitat Valenciana, en atención a la situación de alta incidencia por la pandemia, es "minimizar los contactos grupales y posibles contactos durante los traslados en los transportes".

En este sentido, ha propuesto la docencia no presencial, a excepción de aquellas actividades que "necesariamente" deban desarrollarse de manera presencial y para las que se "extremarán las medidas de seguridad sanitarias".

La adopción de esta medida, que ha sido comunicada a toda la comunidad universitaria, PDI, PAS, investigadores y alumnos, se iniciará el próximo jueves 28 de enero con el inicio del segundo semestre y se prolongará hasta el día 28 de febrero.

El curso universitario se ha desarrollado en la Universidad Católica de Valencia (UCV) con "normalidad, seguridad y máxima presencialidad", así como con aulas "espejo" y grupos alternos para hacer frente a las circunstancias sanitarias.

No obstante, ante la "grave" incidencia de la pandemia, la UCV da "un paso más" para "garantizar la seguridad de los alumnos y de la comunidad universitaria en general" y traslada la docencia a la modalidad no presencialidad. El resto de servicios se desarrollará con plena seguridad "extremando, como se ha venido haciendo, las medidas para evitar la incidencia de la pandemia".

A este respecto, la UCV ha puesto en valor que fue "la primera universidad de la Comunitat Valenciana" en obtener en todos sus Campus el sello de Espacio seguro verificado SGS Disinfection Monitored, que certifica la calidad de los procesos de limpieza, desinfección e higienización.

Igualmente, la Universidad ha mantenido el llamamiento a la concienciación, también fuera de sus espacios, de las medidas preventivas más efectivas: distanciamiento físico, uso de mascarilla permanente e higiene de manos, además de la ventilación de espacios.