Alianza 2030 – «Todos a desayunar» se amplía a la concesión de becas – 15/12/19

Se dice que el desayuno es la comida más importante del día, especialmente para los niños, y no sólo por el impacto en la salud sino también por las consecuencias sobre el rendimiento físico e intelectual. Y aunque este mensaje está siendo muy claro desde hace ya unos años, todavía encontramos hoy muchos niños que acuden sin desayunar a los colegios: sólo el 7% de los niños de 6 a 12 años realizan un desayuno adecuado: completo, sentados durante 15 min. y en compañía de un adulto. De todos los niños, un porcentaje muy importante no desayunan o lo hacen deficientemente porque se encuentran en una situación de grave vulnerabilidad. A esos niños va dirigido el programa de Kellogg ?Todos a Desayunar?, que este año se ha ampliado con la concesión de becas para realizar estudios de bachillerato y universidad a niños que han participado en el programa. El programa tiene de la mano a Cooperación Internacional de manera que hemos reunido hoy en nuestros estudios a Amparo Lobato, Responsable de Asuntos Corporativos de Kellogg en España; Icíar Lumbreras, Directora de Desarrollo Corporativo de Cooperación Internacional, y a dos de los alumnos becados: Bianca Crina Rusu, e Iman Erradi


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El consumo de televisión es el hábito que más fomenta la obesidad en la niñez

Todo empieza en la infancia. Para ser un adulto sano es crucial seguir unos hábitos de vida saludables ya durante la infancia. Un nuevo estudio ha analizado qué peso tienen cinco hábitos de vida distintos en el desarrollo de obesidad durante la niñez. Los resultados, publicados en la revista Pediatric Obesity, revelan que el consumo de televisión resulta el más dañino.Un equipo liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) ha identificado hábitos de vida que puedan influir en el desarrollo de sobrepeso y obesidad durante la infancia. Entre todos los comportamientos analizados, el consumo de televisión es el que muestra una relación más fuerte con la aparición de estos trastornos.Como cuenta SINC, el estudio se basa en los datos de 1.480 niños y niñas de Sabadell, Guipúzcoa y Valencia participantes en el proyecto INMA (Infancia y Medio Ambiente), una red de investigación española dirigida a estudiar el papel de los contaminantes durante el embarazo y sus efectos en la infancia.Tomaron en consideración cinco hábitos de vida distintos: la actividad física, las horas de sueño, el consumo de televisión, la ingesta de vegetales y el consumo de alimentos ultraprocesados. Cuando las y los niños tenían cuatro años, el equipo científico pidió a las madres y los padres que aportasen detalles sobre sus hábitos de vida a través de varios cuestionarios.Con el objetivo de medir el impacto que ejercen estos hábitos en su salud, se calculó el índice de masa corporal (IMC), el diámetro de la cintura y la presión sanguínea de cada uno de los participantes cuando estos tenían cuatro años y también posteriormente, a la edad de siete."Es bien sabido que los comportamientos poco saludables tienden a coexistir e interrelacionarse entre sí. Por eso, en nuestra investigación hemos examinado los hábitos de vida en su conjunto, para desarrollar intervenciones que aborden los factores determinantes de la obesidad desde un punto de vista más amplio”, comenta Martine Vrijheid, colíder del estudio e investigadora en el programa de Infancia y medio ambiente de ISGlobal.De acuerdo con los resultados, aquellos niños y niñas que con cuatro años son menos activos y están más apegados al televisor muestran un mayor riesgo de sufrir sobrepeso, obesidad y síndrome metabólico al cumplir siete años. Los investigadores también tuvieron en cuenta el tiempo dedicado a otras actividades sedentarias, como leer, pintar o hacer rompecabezas. Sin embargo, estas actividades no parecen influir en la aparición de sobrepeso u obesidad.“Cuando miran la televisión, ven gran cantidad de anuncios de comida poco saludable. Esto puede propiciar el consumo de estos alimentos”, afirma Dora Romaguera, colíder de la investigación y miembro de ISGlobal. De acuerdo con los resultados del estudio, un consumo elevado a los cuatro años de productos ultraprocesados, como la bollería, las bebidas azucaradas o los cereales refinados, se relaciona con un IMC más alto a los siete años.Además, estar frente a la pantalla “los disuade de realizar actividad física e interrumpe su tiempo de sueño”, afirma Sílvia Fernández, investigadora posdoctoral de ISGlobal. Un tiempo de sueño adecuado en la primera infancia es crucial para el control del peso más adelante. “Según estudios previos, el 45% no duermen las horas recomendadas. Es preocupante porque se ha visto que la falta de sueño en la infancia tiende a relacionarse con la obesidad", asegura Fernández a SINC.“Identificar aquellos hábitos que fomentan el sobrepeso y la obesidad en las primeras etapas de la vida puede ayudarnos a definir estrategias preventivas que eviten la aparición de otras afecciones, como las enfermedades cardiovasculares y metabólicas en la vida adulta”, apunta Rowaedh A. Bawaked, primera autora del estudio e investigadora del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM).Según concluye la investigación, para la salud adulta es crucial seguir unos hábitos de vida saludables durante la infancia: invertir pocas horas frente al televisor, realizar actividad física extraescolar, dormir las horas pertinentes, consumir vegetales en abundancia y descartar la ingesta de productos ultraprocesados.

Ver la televisión es el hábito que más contribuye a la obesidad infantil

El consumo de televisión es el hábito que más se relaciona con la obesidad infantil, según un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) que ha analizado qué influencia tienen cinco hábitos de vida distintos en el desarrollo de sobrepeso y obesidad durante la niñez.El estudio, que publica la revista Pediatric Obesity, se ha elaborado con datos de 1.480 niños de Sabadell (Barcelona), Guipúzcoa y Valencia, participantes en el proyecto INMA (Infancia y Medio Ambiente), una red de investigación española que estudia el papel de los contaminantes durante el embarazo y sus efectos en la infancia.Las investigadoras del ISGlobal, centro impulsado por 'La Caixa', evaluaron cinco hábitos de vida: actividad física, horas de sueño, consumo de televisión, ingesta de vegetales y consumo de alimentos ultraprocesados.Cuando los menores tenían cuatro años, pidieron a las madres y padres que aportasen detalles sobre los hábitos de sus hijos a través de cuestionarios, y, para medir el impacto que ejercen estos hábitos en su salud, calcularon el índice de masa corporal (IMC), el diámetro de cintura y la presión sanguínea de cada participante cuando tenían cuatro años y cuando cumplieron siete."La mayoría de estudios hasta ahora se han centrado en el impacto que tienen estos hábitos por separado, sin valorar los efectos acumulativos", ha comentado Martine Vrijheid, investigadora en el programa de Infancia y Medio Ambiente de ISGlobal."Sabemos que los comportamientos poco saludables tienden a coexistir e interrelacionarse entre sí y por eso los hemos examinado en conjunto", ha añadido.Según el estudio, aquellos niños que con cuatro años son menos activos y están más apegados al televisor muestran mayor riesgo de sufrir sobrepeso, obesidad y síndrome metabólico al cumplir siete años.Las investigadoras también tuvieron en cuenta el tiempo dedicado a otras actividades sedentarias, como leer, pintar o hacer rompecabezas y concluyeron que estas actividades no parecen influir en la aparición de sobrepeso u obesidad."Cuando miran la televisión, los niños ven muchos anuncios de comida poco saludable. Esto puede propiciar el consumo de estos alimentos", ha afirmado Dora Romaguera, investigadora del ISGlobal.Los productos ultraprocesados, como bollería, bebidas azucaradas o cereales refinados, son ricos en azúcares, sal y grasas saturadas, pero su aporte nutricional es muy bajo, y, según el estudio, un consumo elevado de estos alimentos a los cuatro años se relaciona con un IMC más alto a los siete años.Además, el hecho de estar frente a la pantalla "les disuade de practicar actividad física e interrumpe su tiempo de sueño", ha añadido Silvia Fernández, investigadora posdoctoral del ISGlobal.Las investigadoras han resaltado que un tiempo de sueño adecuado en la primera infancia es crucial para controlar el peso más adelante."Según estudios previos, el 45 % de los niños no duermen las horas recomendadas por día. Esto es preocupante porque la falta de sueño en la infancia se relaciona con la obesidad", ha remarcado Fernández."Identificar los hábitos que fomentan sobrepeso y obesidad en la niñez puede ayudarnos a definir estrategias preventivas que eviten la aparición de otras afecciones cardiovasculares y metabólicas en la vida adulta", ha concluido Rowaedh A. Bawaked, autora también del estudio e investigadora del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM).

El presidente de Uganda afirma que «la obesidad es un signo de corrupción»

El presidente de Uganda, Yoweri Museveni, afirmó este miércoles que "la obesidad es un signo de corrupción", en una jornada en la que lideró una marcha en la capital, Kampala, en protesta contra los casos de corrupción en el país.El mandatario sostuvo que los corruptos "son parásitos porque se alimentan con aquello por lo que no han trabajado", al tiempo que manifestó que "deberían saber que la corrupción es un problema espiritual".Asimismo, Museveni dijo que él "nunca ha robado", y es "rico", según informó el diario ugandés New Vision. En la marcha, que se celebró entre la plaza de la Constitución y el área de Kololo, participaron varios ministros y parlamentarios."Estoy muy contento de que hayamos acudido en gran número mientras continuamos la guerra hacia una Uganda libre de corrupción", señaló posteriormente Museveni a través de su cuenta en la red social Twitter."La Marcha Contra la Corrupción simboliza nuestra voluntad de combatir la corrupción. Además, ha sido un ejercicio físico. El aumento de los casos de diabetes y los problemas coronarios, especialmente en las zonas urbanas, es porque la gente come demasiado y no hace ejercicio", zanjó.Museveni publicó el martes un mensaje en su blog personal en el que confirmó que había hecho una dieta para perder cerca de 30 kilogramos y negó encontrarse mal de salud. De esta forma, ha pasado de pesar 106 a 76 kilos, según manifestó."No estoy cansado para nada. He perdido peso de forma deliberada deshaciéndome de la grasa que permití que se acumulara en mi cuerpo porque los médicos no nos habían explicado claramente el error de no luchar contra la grasa", apuntó.Museveni, uno de los mandatarios de África que más tiempo lleva en el cargo -desde 1986-, obtuvo un nuevo mandato de cinco años en 2016 en unas elecciones que la oposición consideró fraudulentas, extremo que él niega.Los críticos acusan a Museveni de utilizar las fuerzas de seguridad y el poder judicial para reprimir a la oposición y aseguran que las autoridades del Gobierno no son castigadas por los casos de corrupción.El encarcelamiento de líderes opositores forma parte de la rutina de las fuerzas de seguridad, que en muchas ocasiones han sido criticadas por su extrema dureza a la hora de reprimir las protestas y manifestaciones.

La Comisión parlamentaria del Pacto por la Infancia se centrará en los malos hábitos, el caso de Zaragoza y los MENA

Así lo ha indicado a los medios de comunicación la actual presidenta de UNICEF Aragón, Pilar de la Vega, momentos antes de participar en la reunión de esta Comisión, a la que pertenecen los ocho partidos representados en el Parlamento autonómico."Estamos preocupados por las ludopatías y las obesidades", ha dicho la presidenta de UNICEF Aragón, quien ha hecho notar que "coinciden con la pobreza y la exclusión", en especial en familias monoparentales o con situaciones de riesgo por bajos salarios aunque tengan empleo. Varios expertos comparecerán ante esta Comisión para informar sobre este asunto, con el objetivo de que después el Parlamento se pronuncie de común acuerdo.Por otra parte, De la Vega ha avanzado que quiere presentar el informe relativo a Zaragoza junto con el alcalde, Jorge Azcón, y ha apuntado que la capital aragonesa es Amiga de la Infancia, animando al Ayuntamiento a elaborar un plan específico para establecer prioridades.Respecto a los MENA, ha prometido que "vamos a trabajar con datos y verdades", abogando por "sensibilizar" para "quitar esos malos mitos, malos datos y malas informaciones"."Confío mucho en el consenso y el acuerdo", ha señalado la presidenta de UNICEF, quien ha resaltado que los ocho partidos de las Cortes pertenecen a esta Comisión y ha dejado claro que la entidad "es neutral y quiere lo mejor para la vida de los niños".Se ha mostrado satisfecha por el alcance del primer acuerdo de la Comisión, en 2014, para que UNICEF elaborara un informe sobre la infancia en Aragón que ha derivado en el compromiso de la cámara en impulsar la educación de cero a tres años. También ha permitido conocer que uno de cada cuatro niños aragoneses se encuentra en riesgo de pobreza.De la Vega, que dejará la presidencia de UNICEF el 1 de febrero de 2020, ha agradecido al presidente de las Cortes, Javier Sada, quien preside esta Comisión, su "sensibilidad y buen hacer".Por su parte, Sada ha subrayado que este es "uno de los temas prioritarios" y ha reconocido "la gran labor" de Pilar de la Vega y UNICEF, que "nos ha estado impulsando constantemente para que hiciéramos el pacto". Ha emplazado a agilizar los trabajos.

El vestuario en Radio 5 – ‘Así es la dieta en los futbolistas de élite’ – 26/11/19

Hablamos de cómo influye la alimentación en el mundo del fútbol. Lo hacemos entrevistando a la doctora Nieves Palacios y a la jugadora del Barcelona Vicky Losada antes de la ponencia que van a realizar bajo el título Así es la dieta de los futbolistas de élite.

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