Más cerca de la vacuna española contra el coronavirus: sus ensayos clínicos empezarán antes del verano

Una de las tres vacunas contra la COVID-19 que desde hace un año desarrolla el CSIC, basada en una variante de la que se utiliza para erradicar la viruela, podría comenzar sus ensayos clínicos antes del verano, ha anunciado este viernes el director del equipo científico, el virólogo Mariano Esteban.

La documentación ya ha sido presentada a la Agencia Española del Medicamento, la denominada fase preclínica "ha demostrado una protección del 100% en ratones frente a la SARS-CoV-2" e incluso ya está preparada una empresa para su producción (Biofabri, del Grupo Zendal).

La fase clínica, ya con personas, comenzarán cuando la Agencia Española del Medicamento lo autorice y en tres etapas evolutivas: la primera con una cifra muy reducida, la segunda con "cientos de voluntarios" y la tercera con "miles", en función de la eficacia demostrada.

"En España teníamos capital humano y tecnológico, una experiencia previa y personal suficientemente preparado, se sabía lo que había que hacer, pero carecemos de infraestructuras para avanzar tan rápidamente como en otros países", ha explicado el virólogo, que ha sido galardonado este viernes con el Premio Castilla y León 2020 de Investigación Científica y Técnica e Innovación.

Licenciado en Farmacia y en Ciencias Biológicas, y doctor en Microbiología, Mariano Esteban Rodríguez es miembro del comité científico asesor del Ministerio de Ciencia e Innovación para la SARS-CoV-2.

Miembro de una familia de seis hermanos, ha pasado de ser uno de los seis hijos del farmacéutico de Villalón de Campos a presidir, desde 2012, la Real Academia Nacional de Farmacia.

Dentro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) dirige el grupo de Vacunas del Centro Nacional de Biotecnología. "Llevamos investigando muchísimos años a través de una plataforma de producción de vacunas frente a enfermedades emergentes como el VIH, el Ébola o la Hepatitis C", explica mientras se dirige a un centro para recibir la primera dosis contra la COVID.

"No se cuál me van a poner, la que me toque", ha subrayado sin dar importancia a la polémica suscitada sobre el empleo de los viales distribuidos por AstraZeneca-Universidad de Oxford, debido a las reacciones que han acusado en forma de trombos en algunas personas inmunizadas con este suero, incluso con el resultado de muerte.

Este investigador considera "totalmente asumibles" los riesgos de AstraZeneca, debido tanto a la situación de emergencia pandémica como al exiguo porcentaje de casos contrastados.

"Nos alarmamos demasiado por cosas pequeñas y no vemos lo grande que tenemos encima de las narices: las ventajas, que es la parte más importante", reflexiona, no sin recordar la "increíble" respuesta científica a la COVID en apenas un año, con investigaciones y vacunaciones "muy aceleradas".

"Lo que hacemos es quejarnos por algo que queríamos: que si esto es un desastre, que si cometemos un error... cuando todos sabemos que se pueden dar efectos adversos, porque, pese a ser genéticamente iguales, tenemos factores biológicos diferentes", lamenta.

Y prosigue: "El sector público lo ha demandado, la sociedad lo ha exigido y países como Estados Unidos, Alemania, Francia y Reino Unido dijeron: ¡vamos adelante! Pusieron capital público y empujaron a empresas a hacer lo mismo y a movilizar a otros sectores".

El resultado es que en poco más de un año se ha puesto en marcha un proceso de vacunación "contra una enfermedad nueva", con desajustes y altibajos. "No somos perfectos y con los demás países ocurre lo mismo", ha apostillado.

Una campaña busca un millón de firmas para exigir a la UE el «acceso universal» a las vacunas contra la Covid-19

Decenas de sindicatos, ONG y asociaciones ciudadanas animan a los ciudadanos europeos a respaldar la iniciativa ciudadana Right 2 cure, que pide a la Comisión Europea "garantizar el acceso universal a las vacunas contra la Covid-19" pese a las restricciones que impone la legislación sobre patentes y propiedad intelectual.

La campaña, presentada este martes de forma pública en España, busca conseguir un millón de firmas en toda la UE antes del 21 de mayo de 2022.

Entre las organizaciones que componen el Comité en España, figuran CC OO, UGT, Medicusmundi, la Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública, Asociación por el Acceso a Medicamentos Justos, la Plataforma de Afectados por la Hepatitis C, la Confederación Estatal de Asociaciones Vecinal, Farmamundi, la Asociación Pro Derechos Humanos (APDH) y la Coordinadora Estatal de ONGD.

En un manifiesto que se leyó este martes en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, las organizaciones impulsoras reclamaron que la legislación de la UE sobre los datos y la exclusividad comercial no limite la eficacia inmediata de las licencias obligatorias expedidas por los Estados miembro.

Además, exigieron que las empresas beneficiarias de fondos de la UE compartan "conocimientos en materia de tecnología sanitaria, propiedad intelectual y patentes frente a la Covid-19". A su juicio, "una compañía privada no debería tener el poder de decidir quién tiene acceso a tratamientos o vacunas, ni a qué precio".

Criticaron que las patentes otorgan a una sola compañía el poder y monopolio sobre productos farmacéuticos esenciales, y que "esto limita su disponibilidad e incrementa su coste para las personas que los necesitan".

Además, los promotores reclamaron a la Comisión publicar información sobre los costes de producción, las contribuciones públicas y la efectividad y seguridad de las vacunas y medicamentos; prohibir que las compañías farmacéuticas privaticen tecnologías médicas "cruciales" desarrolladas con recursos públicos; y evitar que el Big Pharma "saquee los sistemas de seguridad social".

Hasta el momento, la iniciativa ha recabado 130.000 firmas, de las cuales 15.932 han sido recogidas en España. No obstante, Italia, Francia y Bélgica son los países que más firmas han cosechado hasta el momento.

Pocholo, en ‘El hormiguero’: «Hacer fiestas ahora con la covid es una falta de respeto y responsabilidad»

El hormiguero concluyó la semana con la visita de un personaje que lleva asociado a su nombre la palabra fiesta, Pocholo Martínez-Bordiú. "Acabo de llegar de Ibiza", afirmó nada más sentarse en la mesa del programa.

"Como ser humano estoy muy preocupado y aterrado por lo que está cayendo. No he pasado la covid, pero le tengo mucho respeto", reconoció el madrileño. "Tengo gente cercana que está sufriendo mucho, y eso me duele", añadió.

Eso sí, reconoció que "soy fiesta pura, como se sabe, pero las fiestas hay que montarlas cuando se puede, pero en este momento tan grave, me parece una falta de respeto y responsabilidad de la gente por lo que está haciendo, que si no esto no se acaba nunca. Por mi parte, ahora mismo, pies quietos".

Pocholo también recordó en El hormiguero como surgió su historia con la mochila: "Fue en el programa Hotel Glam, alguien la cortó", recordó, pero, a raíz de eso, todo el mundo le recuerda su accesorio cada vez que le nombra.

Y aprovechando ese tirón, el madrileño ha creado una marca de mochilas, las 'pochilas', comentó. Además, le regaló una bolsa de su creación a Pablo Motos "para que lleves la esterilla de yoga".

"Quiero saber que llevas en tu mochila", señaló el presentador, y su invitado comenzó sacar lo que llevaba dentro: "Un pareo, amuletos, caramelos...", entonces el valenciano le preguntó: "¿Sigues salvaje o estás más calmado con los años?".

Pocholo le contestó que "he elegido caminos con corazón que me han llevado hasta donde soy, pero ya no bebo nada". Tras su comentario, Motos afirmó: "Pero si tú has bebido más que todo este plató junto".

"Me bebía lo que me diesen, pero he cortado con el alcohol porque es una fase con la que hay que acabar porque si no te mueres", admitió Pocholo. "Yo nací enfermo, tengo hepatitis vírica porque pincharon a mi madre con una aguja con esa enfermedad y la llevo conmigo", afirmó.

Un ensayo del IBSAL trabaja en una vacuna con mayor protección para los sanitarios expuestos al virus de la hepatitis B

Según la información del IBSAL recogida por Europa Press, los profesionales sanitarios son "especialmente vulnerables" al virus de la hepatitis B, que contó en 2019 con una incidencia de 0.84 casos por cien mil habitantes (350 totales) en España.

En este contexto, los Servicios de Prevención de Riesgos Laborales de varios hospitales de Castilla y León y de la Comunidad de Madrid, entre los que se encuentra el Complejo Asistencial Universitario de Salamanca, encabezado por su jefe de Servicio, el doctor José L. Bravo, que ha actuado como investigador coordinador, han llevado a cabo el ensayo clínico 'IBS-VACANTIB-1701'.

Este trabajo ha tenido el propósito de "determinar la eficacia" de la vacuna Fendrix en trabajadores que "no presentaron inmunidad" tras haber recibido las seis dosis de la vacuna convencional frente al virus.

"La vacuna (objeto de este estudio) solo estaba indicada en pacientes con problemas renales y enfermos de SIDA, por lo que no se había descrito su aplicación para personas sin ningún tipo de patología. La idea era ofrecerle una opción de protección a profesionales sanitarios muy expuestos y que no respondieron a la vacuna convencional, a los cuales sólo les quedan vías terapéuticas de alto coste", ha comentado Ricardo López-Pérez, representante del promotor del estudio, en la información remitida por el IBSAL.

La vacuna que contiene un antígeno de la superficie del Virus (Ag HBS), fue testeada en 67 trabajadores entre 18 y 64 años del Sistema Nacional de Salud (SNS) cuyos niveles de anticuerpos frente al virus eran "mínimos" tras recibir la vacuna convencional.

RESULTADOS

Los resultados del estudio llevado a cabo entre abril de 2018 y octubre de 2019 determinaron que 64 de los 67 profesionales a los que se le administró esta vacuna Fendrix adquirieron inmunidad frente al virus (el 94,02 por ciento).

Además, tal y como ha explicado el Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca, "no se observaron efectos secundarios graves en ningún caso".

"El siguiente paso sería desarrollar el ensayo a nivel internacional, para ver si lo que se ha visto en España es reproducible en otros países", ha apuntado López-Pérez, último firmante del estudio.

Este estudio, publicado en la revista Vaccine, ha sido cofinanciado por la Gerencia Regional de Salud de Castilla y León, el IBSAL y desarrollado en el seno de la Plataforma Española de Ensayos Clínicos (SCReN), financiada por el Instituto de Salud Carlos III y los Fondos Europeos de Desarrollo Estructural (FEDER).

La OMS pide a las farmacéuticas «un aumento masivo» de vacunas

El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha reclamado a las compañías farmacéuticas un "aumento masivo de la producción" de vacunas contra el coronavirus para paliar la falta de dosis a nivel mundial.

En rueda de prensa este viernes desde la sede de la OMS en Ginebra (Suiza), Tedros ha celebrado la iniciativa del laboratorio de Sanofi de poner a disposición su infraestructura de fabricación para apoyar la producción de la vacuna de Pfizer/BioNTech.

"Pedimos a otras empresas que sigan este ejemplo. Las empresas también pueden conceder licencias no exclusivas para que otros productores puedan fabricar su vacuna, un mecanismo que ya se ha utilizado anteriormente para ampliar el acceso a los tratamientos contra el VIH y la hepatitis C", ha sugerido.

En este punto, Tedros ha recordado que el Grupo de Acceso a la Tecnología COVID-19 (C-TAP) permite la concesión voluntaria de licencias de tecnologías de forma no exclusiva y transparente, proporcionando una plataforma para que los desarrolladores de herramientas contra el coronavirus compartan conocimientos, propiedad intelectual y datos. "Este intercambio de conocimientos y datos podría permitir el uso inmediato de la capacidad de producción no aprovechada y ayudar a construir bases de fabricación adicionales, especialmente en África, Asia y América Latina", ha detallado.

De la misma forma, ha sostenido que ampliar la producción a nivel mundial "también haría que los países pobres dependieran menos de las donaciones de los ricos". "Son tiempos sin precedentes y aplaudimos a los fabricantes que se han comprometido, por ejemplo, a vender sus vacunas a precio de coste", ha agregado.

Sin embargo, ha reivindicado que "los fabricantes pueden hacer más": "Habiendo recibido una importante financiación pública, animamos a todos los fabricantes a compartir sus datos y su tecnología para garantizar un acceso equitativo a las vacunas a nivel mundial. Y hacemos un llamamiento a las empresas para que compartan sus expedientes con la OMS de forma más rápida y completa de lo que lo han estado haciendo, de modo que podamos examinarlos para que se incluyan en la lista de uso de emergencia".

Por otra parte, Tedros ha reclamado a los gobiernos de todo el mundo que compartan las dosis de las vacunas contra el COVID-19 con otros países más pobres una vez hayan vacunado a sus personas mayores y a los profesionales sanitarios.

"Algunos países ya han vacunado a grandes proporciones de su población que tienen un menor riesgo de enfermedad grave o muerte. Todos los gobiernos tienen la obligación de proteger a su propia población. Pero una vez que los países con vacunas han vacunado a sus propios trabajadores sanitarios y a las personas mayores, la mejor manera de proteger al resto de su población es compartir las vacunas para que otros países puedan hacer lo mismo", ha argumentado.

En este sentido, ha insistido en que "cuanto más tiempo se tarde en vacunar a las personas de mayor riesgo en todas partes, más oportunidades se dará al virus de mutar y evadir las vacunas". "En otras palabras, a menos que suprimamos el virus en todas partes, podríamos volver al punto de partida", ha alertado.

Pese a que ha celebrado que el número de vacunaciones a nivel mundial haya superado a las infecciones registradas, ha recordado la inequidad que se está observando en el proceso de vacunación. "En cierto sentido, es una buena noticia y un logro notable en tan poco tiempo. Pero más de tres cuartas partes de esas vacunaciones se realizan en solo 10 países que representan casi el 60 por ciento del PIB mundial. Casi 130 países, con 2.500 millones de personas, aún no han administrado una sola dosis", ha denunciado.

Tedros ha vuelto a insistir en que los primeros en vacunarse deben ser los mayores y los sanitarios. "En algunos países existe la inquietante idea de que está bien que las personas mayores mueran. No está bien. Nadie es prescindible. Todas las vidas son preciadas, independientemente de la edad, el sexo, los ingresos, la situación legal, la etnia o cualquier otra cosa. Por eso es tan importante que se dé prioridad a la vacunación de las personas mayores en todo el mundo. Las personas con mayor riesgo de contraer enfermedades graves y de morir a causa del COVID-19, incluidos los trabajadores sanitarios y las personas mayores, deben ser las primeras, y deben ser las primeras en todas partes", ha añadido.

Cindy Frías, de la Unidad de Psiquiatría Infantil del Hospital Clínic de Barcelona, ha participado en la rueda de prensa invitada por la OMS para contar las dificultades a las que se han enfrentado el personal en su planta durante la pandemia.

"Tengo cierto miedo, ansiedad, tengo un hijo de tres años y vivo con mi madre y he tenido miedo a contagiarles, y he venido todos los días a trabajar. Creo que por eso tenía esa sensación de negatividad. Mi tía ha fallecido, era enfermera y solo tenía 51 años, y de hecho yo soy enfermera por ella, para mí fue un ejemplo". Esta pérdida ha aumentado mi ansiedad, mis miedos", ha relatado.

La enfermera también ha contado cómo ha sido el proceso de vacunación, tras recibir la primera dosis el 9 de enero y la segunda el 30. "Para mí este ha sido un gran cambio para mí. "Ha sido fundamental. No he tenido ningún efecto adverso, solo un ligero dolor en el brazo, sí que he tenido colegas con alguna adversidad, pero propia de cualquier vacuna. La vacunación ha sido una luz de esperanza". "El proceso de vacunación es esperanza. "Creo que es importante que los sanitarios seamos vacunados porque tenemos que trabajar con seguridad, con confianza", ha remachado.

Una científica española trabaja en una vacuna que podría ofrecer protección contra la Covid durante años

Una sola dosis de la vacuna contra el Covid-19 desarrollada por el Instituto Rega de la Universidad de Lovaina (Bélgica), basada en la vacuna de la fiebre amarilla, podría proteger de por vida, según explican a Efe el jefe del centro, Johan Neyts, y la investigadora española Lorena Sánchez Felipe. Además de la prometedora vacuna, el equipo trata de dar con tratamientos efectivos contra el SARS-Cov-2 y otros virus.

Sánchez Felipe y Neyts reciben a Efe en la entrada de un moderno edificio que alberga un laboratorio automatizado único en su género donde, como "buscando una aguja en un pajar", en los últimos meses han sido analizadas 1,7 millones de sustancias para comprobar si reducen la proliferación del coronavirus.

"Llevo trabajando aquí cuatro años (...) en el grupo de vacunas. Mi labor principal es el diseño, el descubrimiento de nuevas vacunas. Me ocupo de toda la parte de biología molecular relacionada con ellas", dice la científica, que estudió Biología y Bioquímica en Salamanca antes de hacer un postdoctorado en el Albany Medical Center (Nueva York), donde pasó tres años y medio investigando el virus de la Hepatitis C.

La investigadora explica que ha estado activamente involucrada en el diseño de la vacuna contra el coronavirus del Instituto Rega. "Desde el momento en que empezamos a trabajar hice rápidamente los diseños basados en el conocimiento que ya teníamos de otras vacunas", en particular la de la fiebre amarilla, señala.

"Hemos hecho un esfuerzo increíble. Nos hemos unido varios equipos trabajando en diferentes partes que eran necesarias para tratar de crear la vacuna lo antes posible", explica la experta. Asegura que todos ellos llevan "prácticamente trabajando día y noche, de lunes a domingo, desde que empezó".

Los devastadores efectos del virus han hecho que "si de normal ya tienes motivación, ahora la motivación es aún mayor para sacar algo que pueda parar esto", añade.

El equipo del Instituto Rega confía en que la vacuna sea autorizada en 2022, después de las pruebas llevadas a cabo en hámsters, que han arrojado muy buenos resultados y que deben ser completadas con los ensayos en humanos.

La nueva técnica que utiliza este equipo de investigadores consiste en usar el código genético del virus de la vacuna contra la fiebre amarilla a modo de vector (portador) de la proteína de la espina del Covid-19 para lograr una respuesta protectora "eficiente" contra ambos virus al mismo tiempo, explica Neyts a EFE.

El motivo por el que se ha recurrido a la vacuna de la fiebre amarilla, añade, es que "tiene 82 años, ha sido utilizada en 800 millones de personas, sobre todo en regiones endémicas (...) y una sola dosis actúa rápidamente, facilitando una protección duradera".

Esa potencial vacuna es la mayor apuesta del Instituto en este momento, que comenzó a desarrollarla a principios de 2020, después de que equipos de China y Australia publicaran en internet el código genético del virus. "Dos semanas más tarde empezamos a diseñarla", explica el experto belga.

"Hemos visto que en hámsters nuestra vacuna es muy efectiva, una sola dosis los protege completamente en solo diez días contra la infección de SARS-Cov-2", añade. Frente a las dos vacunas que están ya autorizadas en la Unión Europea, la de Pfizer/BionTech y Moderna, "la ventaja de nuestra vacuna es que también ayuda en lugares donde la fiebre amarilla es endémica, como Latinoamérica y África, eso puede ser un bonus".

Además, se puede guardar a 5 grados, "muy posiblemente tendrá una protección a largo plazo" y protegerá también contra la fiebre amarilla.

Tras los estudios en animales, está previsto que los ensayos en humanos comiencen el próximo otoño. "Puede parecer tarde comparado con Pfizer y otras pero somos un equipo más pequeño, con otro presupuesto", añade Neyts, y precisa que si todo va bien, confían en que la vacuna reciba una autorización en 2022.

El laboratorio opera ahora con la empresa holandesa Batavia Biosciences para fabricar la vacuna en grandes cantidades y poder llevar a cabo los ensayos en voluntarios ."Somos un pequeño laboratorio académico, no podemos producir una vacuna en la cantidad que se necesita para llevar a cabo los ensayos clínicos, estamos trabajando con una compañía de Holanda, que está produciendo la vacuna para esas pruebas", explica por su parte Sánchez Felipe.

Los destinatarios podrán ser tanto la población de Europa y Estados Unidos a la que ya se haya administrado otra vacuna antes y tenga que volver a ser vacunada, como "los países donde la fiebre amarilla es endémica o en Asia, donde el mosquito que la transmite también se encuentra en algunas zonas y podría crear epidemias", señala Neyts.

Tanto Sánchez Felipe como Neyts insisten en que para combatir el SARS-COV-2 hacen falta dos tipos de armas: la vacuna y los medicamentos antivirales. "Es importante tener algún medicamento para poder usar porque la vacunas tardan un tiempo. Aquí cubrimos ambos aspectos", dice ella.

A diferencia de otros virus como el VIH o la Hepatitis B o C "no tenemos medicamentos contra el SARS-Cov-2" señala el profesor Neyts, que subraya la necesidad no solo de trabajar en ese ámbito ahora sino de prepararse con vistas a la emergencia de nuevos virus en el futuro.

"Imaginemos que en las primeras semanas en China hubiéramos tenido medicamentos (...) se podría haber tratado al personal médico, las familias, los contactos, y posiblemente eso hubiera podido ayudar a controlar el brote y dar tiempo para controlar la propagación", opina este experto.

Considera que lo ocurrido durante la pandemia debe servir al mundo de "lección para el futuro". "Hay que dar con medicamentos para el coronavirus pero también para otros virus", dice el virólogo, que no cree que el Covid-19 pueda llegar a erradicarse sino que "posiblemente lo atenuaremos y se quedará como una especie del virus de la gripe que vemos en invierno".

"Se invierte miles de millones de dólares y euros en Defensa (...) y no estamos protegidos contra el virus, esto no costaría nada en comparación, es la lección. Debemos estar preparados para lo inesperado, desarrollar medicamentos tarda años", concluye el profesor.

La Plataforma de Afectados por la Hepatitis C muestra su «frustración» tras el archivo de la causa judicial

"La resolución judicial nos viene a decir que, aunque hay víctimas, no hay victimarios y que, si bien hubo atrasos, fueron debidos a cuestiones de procedimiento y no constituyen delito", ha concluido en un comunicado la presidenta de la plataforma, Elena Rivas.

En este sentido, ha indicado que la plataforma "no es quién para discutir sobre cuestiones jurídicas con la Audiencia", pero sí se reafirma en que "las cosas no se hicieron bien, que se restringió el acceso a los fármacos por razones de índole económica y que hubo personas que murieron como consecuencia de eso y otras que vieron agravada su situación en la espera".

Por ello, los afectados se sienten "tristes" y han visto "frustrada su esperanza de tener amparo en la justicia".

En estos momentos de "decepción", la plataforma quiere manifestar su "solidariedad en el dolor compartido con todas las familias de las víctimas", para las que esta resolución "es una nueva fuente de amargura en su sufrimiento por la pérdida evitable de seres queridos".

La plataforma señala que la resolución se basa en dos cuestiones asumidas: que el rol de los investigados se limita a funciones previas y posteriores a la resolución de los expedientes de la subcomisión especial y la inexistencia de nexo causal entre la demora o no administración del fármaco a los pacientes por los que se instruyó el procedimiento y su fallecimiento, dos asunciones que la plataforma cuestiona.

Los jueces sostiene que los nuevos tratamientos de hepatitis C se «pospusieron y no denegaron» y archiva la causa

La causa se siguió en el juzgado de instrucción número 3 de Santiago, que había decretado el sobreseimiento provisional, que la plataforma de afectados recurrió ante la Audiencia Provincial.

Los jueces de la Audiencia consideran "inexistente" la relación de causalidad entre los fallecimientos de los pacientes y los actos imputables, puesto que "no se aprecia indiciariamente la omisión de un deber de cuidado", motivo por el que indican que no tienen indicios de que si no hubiese demora en la autorización del fármaco, esto hubiese tenido algún efecto en los pacientes.

"Debe reiterarse que desde que el médico que trata al paciente decide solicitar el fármaco hasta que le es administrado al enfermo hay un largo camino en el que la actuación de los investigados se ciñe al tramo entre la recepción de la solicitud en la subdirección general de farmacia y la aprobación del dictamen de la subcomisión", apunta el tribunal, que sostiene que a los investigados no se les puede atribuir la responsabilidad "de las situaciones previas o posteriores a tal entrada".

Al hilo de ello, la Audiencia indica que la priorización de los pacientes y las restricciones sobre las solicitudes del medicamento se produjeron "desde la perspectiva de que era próxima la cristalización de las gestiones sobre la financiación e inclusión del fármaco en la oferta del sistema de salud".

Con todo, sí advierte "la falta de previsión respecto de la eventual insuficiencia del número del número de pacientes prioritarios para cubrir todas las plazas que corresponderían a Galicia", en el programa para el suministro de los nuevos fármacos, pero lo considera "un problema de gestión" y "no de denegación prevaricadora de los tratamientos", que estaban pendientes de su autorización para la incorporación al sistema nacional de salud.

"DENEGACIÓN Y NO POSPOSICIÓN"

La Audiencia Provincial entiende que "no era una denegación, sino una posposición de la solicitud y eventual autorización hasta que concluyese el programa para el cual se había establecido la prioridad, con criterios técnicos, de un determinado grupo de pacientes".

En su conclusión, los jueces mantienen que "no cabe estimar como constitutivo de prevaricación que la tramitación de las solicitudes tuviera como referencia esas pautas progresivamente más amplias" y reiteran que "en todo caso estaríamos ante una posposición en la tramitación y no ante una denegación de la autorización del tratamiento".

‘Planeta Calleja’: ¿Una persona podrá ponerse varias vacunas distintas contra la COVID-19?

Este lunes, Telecinco cambió su habitual gala de Idol Kids por un Planeta Calleja muy especial: el viaje no se llevó a cabo en la naturaleza, sino en laboratorios. Con una clara intención pedagógica y de la mano de expertos de distintas disciplinas, Jesús Calleja trató de ilustrar el proceso por el que se están desarrollando las vacunas contra la COVID-19, resolviendo muchas dudas que puede tener la ciudadanía ajena a la ciencia.

El primer investigador fue Juan García Arriaza, interno en el CSIC. Este se mostró muy optimista con el futuro inmediato. Habló de los experimentos que realizan con ratones y, sin atreverse a desvelar cifras, dejó claro que el proyecto iba bien. Según contó, el hecho de que haya vacunas ya desarrolladas no debe generar desconfianza en la gente, pues han sido realizados por las mismas personas que luchan, por ejemplo, contra el ébola o la hepatitis, y es ese bagae el que agiliza los resultados.

Calleja le preguntó al experto algo que puede estar pasando por la cabeza de muchas personas: "¿Por qué es tan importante que España desarrolle su propia vacuna cuando en países como Estados Unidos, con más recursos, ya la tienen?" El investigador explicó que hay que apostar por la tecnología, porque, si no, "en el futuro tendremos que volver a depender de otros países".

Añadió que, en otros lugares la tienen ya porque utilizan otro virus como vector que contiene la proteína S del coronavirus mientras que, científicos como él, han creado un virus quimérico que activa el sistema inmune rápidamente. García Arriaza insistió en la necesidad de invertir más en ciencia y tecnología, y contó cómo, durante gran parte de la pandemia, estuvo él solo en el laboratorio trabajando la vacuna.

A sus 46 años, Arriaza aún no tiene una plaza fija en el CSIC, algo que, según contó, ilustraba la precaria situación de la ciencia en España. Añadió que, en esos meses en los que investigó solo en el laboratorio, en España no había muchas empresas dispuestas a fabricar la vacuna, pero ahora sí, y la idea es que se cree, teste, fabrique y difunda en el propio país, porque genera "puestos de trabajo".

Respecto al alto porcentaje de personas que no está dispuesto a vacunarse, lo calificó como "aberrante". Pero Juan no es el único que está desarrollando una vacuna. El programa habló también con Luis Enjuanes, Vicente Larraga, Mariano Esteban y María José Alonso, que se encuentran desarrollando otros proyectos con el mismo fin: librar a la sociedad de la COVID-19. Tras explicar las diferencias entre sus vacunas, Jesús Calleja preguntó si había que elegir una.

La respuesta fue que no, ya que la idea es que se puedan utilizar de manera complementaria según estén listas, pues se espera que sean complementarias. Lo primordial es, en primer lugar, acabar con las hospitalizaciones por el virus y, en segundo lugar, que en caso de darse ingresos, nadie más pierda su vida. "Lo suyo es mezclar varias vacunas, ponerte la más rápida para evitar hospitalizaciones y morir, pero la idea es ponerse más según vayan saliendo", adelantaron los científicos.

El ‘diagnóstico en un solo paso’ de hepatitis C es un paso sencillo y asequible que mejora la atención, según expertos

Los expertos participantes en el encuentro digital, 'Aproximación actual a las enfermedades víricas transmisibles. ¿Qué podemos hacer?', organizado por el Departamento de Salud de Valencia - Clínico Malvarrosa, con el apoyo del Instituto de Investigación Sanitaria INCLIVA y el patrocinio de Gilead Sciences, han confirmado el "papel clave" de los médicos de Atención Primaria en diagnóstico, derivación e inicio de tratamiento de los pacientes con hepatitis C.

En la jornada, convocada para analizar y revisar la situación actual y los próximos pasos a seguir en esta región, debido al Covid, se ha destacado que "el 'diagnóstico en un solo paso' ha supuesto otra revolución que ayuda a intervenir más precozmente en la población infectada, al confirmar con una misma muestra el resultado serológico con determinación de viremia", según un comunicado de los promotores del encuentro.

El nuevo escenario creado por la llegada del Covid-19 implica una mayor concienciación del impacto mundial de las infecciones víricas en la morbimortalidad de la población y empuja a adoptar medidas que ayuden en este esfuerzo sostenido por eliminarlas. De hecho, la Comunidad Valenciana está en la vanguardia de la eliminación del VHC al ser la primera región que inició los tratamientos de la hepatitis C independientemente del estadio de fibrosis hepática, según han informado las mismas fuentes.

CRIBADO PACIENTES

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha fijado como objetivo la eliminación de las hepatitis víricas como problema de salud pública en el año 2030 y para lograr este reto, el director médico del Departamento de Salud de Valencia Clínico-Malvarrosa e investigador de INCLIVA, Jorge Navarro, ha destacado que "es necesario realizar el cribado de pacientes no diagnosticados y la búsqueda activa de pacientes diagnosticados no tratados a través de la simplificación de los modelos de atención que eviten múltiples derivaciones".

La introducción de los antivirales de acción directa administrados vía oral y con alta tasa de eficacia han convertido a la hepatitis C en una enfermedad prácticamente curable. En línea con las recomendaciones del Ministerio de Sanidad, los expertos participantes en este encuentro han subrayado la importancia de mantener el esfuerzo en la búsqueda activa de nuevos diagnósticos en los ámbitos adecuados como son Atención Primaria, Drogodependencias, Atención Hospitalaria, Salud Pública e Instituciones Penitenciarias.

El 'diagnóstico en un solo paso' es un procedimiento "sencillo y asequible" para los Servicios de Microbiología Clínica y necesario para mejorar el acceso de los pacientes VHC virémicos a Atención Especializada en el menor tiempo posible, además, evita "pérdidas" de los pacientes, y contribuye a alcanzar el objetivo de la Eliminación VHC de la OMS, ha indicado Navarro.

Tal y como se describe en la "Guía de cribado de la infección por VHC" publicada recientemente por el Ministerio de Sanidad, en la población de 20 a 80 años la prevalencia de anticuerpos frente al virus de la hepatitis C es de 0,85% (IC 95%: 0,64%-1,08%) y la de infección activa es del 0,22% (IC 95%: 0,12%-0,32%).

En estos momentos se estima que en España habría 337.107 personas con anticuerpos de VHC, de las que 76.839 tendrían infección crónica activa. De estas últimas, 22.478 personas (un 29,4%) desconocían su infección en 2017. Asimismo, el 20%-30% de los nuevos casos son pacientes con enfermedad avanzada.