Europa roza los 450 casos de hepatitis aguda de origen desconocido y España contabiliza 37

La hepatitis aguda de origen desconocido en menores de 16 años sigue creciendo y Europa ya contabiliza 449 casos. España ya cuenta con 37, según los datos a 16 de junio del Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) y la Oficina Regional para Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

De los 37 casos notificados en España oficialmente hasta el momento, 21 niños han necesitado hospitalización, tres ingreso en unidad de cuidados intensivos (UCI) y uno trasplante de hígado.

Esta nueva hepatitis ya se ha extendido a 20 países europeos: España (37), Austria (3), Bélgica (14), Bulgaria (1), Chipre (2), Dinamarca (7), Francia (7), Grecia (9), Irlanda (15), Israel (5), Italia (33), Letonia (1), Países Bajos (15), Noruega (5), Polonia (8), Portugal (15), Moldavia (1), Serbia (1), Suecia (9) y Reino Unido (262).

El último informe del ECDC y la OMS, en el que se utilizaron datos a 10 de junio, se han notificado 48 nuevos casos en ocho países: España (1), Austria (1), Grecia (3), Irlanda (1), Italia (2), Países Bajos (1), Suecia (1) y el Reino Unido (38). El informe ha descartado un caso en Suecia que estaba clasifico como probable.

El documento del ECDC y la OMS apunta que a partir de la semana del 20 de diciembre de 2021 se produjo un aumento sostenido del número de casos notificados, seguido de una fuerte subida que llevó a un máximo observado en las semanas del 21 de marzo al 3 de abril.

Dado que la hepatitis grave puede tardar en desarrollarse tras la aparición de los primeros síntomas y que las investigaciones llevan tiempo, el ECDC y la OMS explican que "puede haber un retraso en la notificación de los casos". Por lo tanto, "la reciente disminución de casos es difícil de interpretar".

La mayoría (76,6%) de los casos tienen cinco años o menos. De los 449 casos probables, 276 tenían información sobre el resultado. De ellos, 201 se han recuperado, mientras que 74 siguen bajo atención médica.

De los 279 casos con información, 87 (31,2%) fueron ingresados en una UCI. De los 227 casos para los que se disponía de esta información, 19 (8,4%) han recibido un trasplante de hígado. Ha habido una muerte asociada a esta enfermedad.

En total, 313 casos fueron sometidos a pruebas de adenovirus por cualquier tipo de muestra y tuvieron un resultado positivo o negativo válido. De ellos, 164 (52,4%) dieron positivo. La tasa de positividad fue la más alta en las muestras de sangre total (53,9%).

De los 292 casos sometidos a PCR para el SARS-CoV-2, 31 (10,6%) dieron positivo. Los resultados de la serología sólo estaban disponibles para 52 casos, de los cuales 33 (63,5%) fueron positivo. De los 99 casos con datos sobre la vacunación contra la COVID-19, 85 (85,9%) no estaban vacunados.

Estados Unidos concluye que la tasa de hepatitis aguda de origen desconocido en niños es igual a antes de la pandemia

El número de niños hospitalizados en Estados Unidos por hepatitis de origen desconocido se ha mantenido "estable" desde 2017, por lo que no parece que la pandemia de COVID-19 esté relacionada con estos casos, según ha concluido un estudio del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de EEUU (CDC, por sus siglas en inglés).

"Aunque este estudio no determina una causa para esta hepatitis pediátrica de causa desconocida, sí sugiere que no ha habido un aumento notable de estos casos recientemente en comparación con antes de la pandemia", detalla el CDC en un estudio publicado este martes.

La investigación ha realizado un análisis de cuatro fuentes de datos distintas, en la que no se ha observado un aumento en las visitas a los servicios de urgencias u hospitalizaciones asociadas a la hepatitis entre niños de 0 a 11 años, en los trasplantes de hígado de niños de 0 a 17 años o en la positividad de los tipos 40/41 de adenovirus entre los niños estadounidenses, en comparación con los niveles anteriores a la pandemia de COVID-19.

400 casos en Europa

El adenovirus es una de las hipotéticas causas que se están investigando, pero por el momento no hay ninguna conclusión firme. "Se desconoce el posible papel del adenovirus en la etiología de los nuevos casos de hepatitis notificados", argumenta el CDC.

Asimismo, científicos de todo el mundo están evaluando esta hipótesis junto con el posible papel de otros factores, incluidas las infecciones actuales o pasadas por SARS-CoV-2, o incluso la vacunación contra la COVID-19, un extremo que se ha descartado por el momento.

Así, el CDC determina que "sigue sin saberse si los casos notificados recientemente representan una nueva etiología de la hepatitis aguda pediátrica o un fenómeno ya existente que se detecta ahora". "La rareza de estos datos dificultan la detección de pequeños cambios, y las alteraciones asociadas a la pandemia en la atención sanitaria y en la epidemiología de las enfermedades infecciosas podrían estar aún normalizándose", justifican inicialmente los expertos estadounidenses.

Mientras tanto, Europa ya contabiliza 402 casos de la hepatitis aguda de origen desconocido en menores de 16 años, de los que 36 se han producido en España, según los datos a 9 de junio del Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) y la Oficina Regional para Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Lío con un estudio sobre la hepatitis como efecto tardío de la covid en niños: ¿se puede relacionar con el brote de origen desconocido?

Ya se sabe desde hace meses que la covid-19 puede causar alteraciones en nuestros órganos. Entre ellas, cambios inmunológicos que, en algunas personas, al cabo de entre uno y tres meses tras la infección, pueden producir cuadros de inflamación graves. Cuadros causados no por el virus en sí, sino por la respuesta inmune de nuestro cuerpo frente al virus. Esto ya se había observado en adultos y ahora un reciente estudio israelí con apenas cinco pacientes menores de edad concluye que la hepatitis (infección que inflama y daña el hígado) también puede ser un raro efecto tardío del coronavirus entre los más pequeños. La interpretación de este estudio, publicado el 10 de junio en la revista Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition, ha causado controversia entre la comunidad científica y los expertos consultados por 20minutos también difieren sobre su posible relación con el brote de hepatitis de origen desconocido del que en Europa ya se han superado los 400 casos.

Hasta el momento, una de las hipótesis más plausibles apunta al posible papel que la infección por adenovirus podría tener en este brote (de hepatitis de origen desconocido porque no está causada por ninguno de los virus que habitualmente provocan esta enfermedad). "La investigación continúa sugiriendo una fuerte asociación con el adenovirus", indica la Agencia de Seguridad Sanitaria de Reino Unido, uno de los países donde más casos de este brote se han detectado, en su último informe.

El reciente estudio, liderado por el investigador del Instituto de Nutrición y Enfermedades Hepáticas del Centro Médico Infantil Schneider de Israel, Shiri Cooper, analiza el caso de cinco pacientes de entre tres meses de vida y 13 años con hepatitis, todos con antecedentes de infección por covid entre 21 y 130 días antes. Esta investigación israelí concluye que la hepatitis podría ser o bien una reacción inmune posterior a la infección por covid similar al MIS-C (síndrome inflamatorio multisistémico en niños asociado al covid-19) o bien una forma diferente de interacción entre ómicron (la variante dominante actualmente del nuevo coronavirus SARS-CoV-2) y el adenovirus.

Los autores describen cinco casos: cuatro de ellos habían superado una covid leve previamente y había dado positivo en PCR en ese momento; mientras que el quinto paciente dio positivo en anticuerpos en un test serológico realizado durante la investigación, lo cual indica que también había pasado la infección por coronavirus pero de forma asintomática.

Los pacientes estudiados tenían tres meses, cinco meses, ocho años (dos casos) y 13 años de edad. Todos fueron hospitalizados entre 21 y 130 días después de haberse contagiado de covid, infección que fue probada por PCR o test serológico entre diciembre de 2020 y septiembre de 2021. Es decir, el tiempo promedio de aparición de esta posible y rara secuela a largo plazo del coronavirus en niños fue de 74 días (entre dos y tres meses).

No tiene nada que ver ni con el brote de hepatitis de origen desconocido ni con la covid persistente", sentencia Maria Méndez

Los investigadores israelíes explican que en ninguno de los hígados de los cinco pacientes encontraron rastro de adenovirus. Sin embargo, a tres menores les tomaron muestras de sangre y uno de ellos sí dio positivo en adenovirus. Pero los autores descartan el papel del adenovirus: "Como la histología del hígado no sugería una infección por adenovirus, no lo consideramos culpable de la hepatitis".

Controversia

De este estudio se han hecho eco muchos investigadores en las redes sociales, que han diferido en su interpretación. Las expertas consultadas por este periódico reflejan igualmente división de opiniones. La jefa de Pediatría del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona (Barcelona), Maria Méndez, sentencia que este estudio "no tiene nada que ver ni con el brote de hepatitis de origen desconocido ni con la covid persistente", una patología ya reconocida y que responde, según la definición establecida, a secuelas que permanecen más de tres meses tras la infección por SARS-CoV-2 y para las que no se encuentra ninguna otra justificación y "se descarta que no haya afectación de ningún órgano".

Méndez, que coordina desde diciembre de 2020 una unidad pionera en España dedicada en exclusiva a la atención de menores con covid persistente, explica que "si a un niño que viene por fatiga y se encuentra mal le haces una analítica y se detecta hepatitis, eso no es covid persistente porque los niños con covid persistente tienen analíticas normales", abunda. Además, agrega, los casos de hepatitis de origen desconocido "no son secuelas a largo plazo porque son cuadros agudos y la mayoría se han curado, no son persistentes".

Como los investigadores israelíes, Méndez indica que la hepatitis podría ser una "consecuencia tardía del covid" que, en algunos casos y de forma poco frecuente, puede causar cambios en el organismo y provocar inflamación de algún órgano (MIS-C), entre ellos el hígado, pero este trabajo, insiste, no se puede relacionar con el actual brote en estudio.

El tema es controvertido porque muchos expertos han minimizado el efecto de la covid en niños", afirma Matilde Cañelles

Por contra, la inmunóloga del CSIC Matilde Cañelles, que desde el principio ha sospechado del papel de la infección previa por coronavirus en el desarrollo de estos casos de hepatitis grave de origen desconocido, cree que este estudio se basa en "muy pocos" pacientes, pero "cuadra perfectamente". Para ella, la "teoría más plausible" en estos momentos es que estos cuadros respondan a una secuela a largo plazo de la covid-19 en niños.

La científica advierte que no se puede sentenciar con un 100% de seguridad que esta sea la causa detrás de los casos de hepatitis en niños porque no se ha realizado un test serológico o de infección activa en todos los casos y, además, en el caso de las serologías, "no todas dan positivo en niños pequeños, pues estos no siempre desarrollan anticuerpos", explica. Sin embargo, insiste, sí estaríamos ante la "teoría más plausible".

Reconoce que el tema es "controvertido" porque "muchos expertos han minimizado el efecto de la covid en niños y ahora se están defendiendo ante cualquiera a quien se le ocurra insinuar que las hepatitis pueden estar producidas por covid". Cañelles propone "contar casos de fallo hepático en niños tras las diferentes olas de coronavirus y compararlos con datos previos a la pandemia" para ayudar a discernir las causas.

Cañelles recalca la importancia de realizar un "seguimiento más estricto" de todos los menores que estén pasando el coronavirus, incluso de forma leve, por si posteriormente desarrollaran infección del hígado. Agrega que "es totalmente diferente" la forma de tratar una infección por adenovirus que un proceso inflamatorio relacionado por la covid.

El pediatra y epidemiólogo Quique Bassat también considera que "cada vez queda más claro que la hipótesis de covid y las hepatitis como efecto a largo plazo autoinmune parece muy razonable", comenta.

Eco en las redes

De este estudio se han hecho eco muchos investigadores en las redes sociales. Es el caso de Gorka Orive, profesor de la Universidad del País Vasco, que lo resume como un estudio que "profundiza en la manifestación clínica de enfermedad hepática derivada de la covid-19 larga o persistente en menores de edad", o Àlex Arenas, de la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona, que basándose en este trabajo critica que "al contrario de lo que piensan algunos, no es buena idea que los niños se infecten". También el bioquímico de la Universidad Complutense de Madrid, José Manuel Bautista, ha resumido en Twitter la conclusión de los autores: "Quizás reacción o desregulación inmunitaria postinfecciosa".

El microbiólogo y divulgador de la Universidad de Navarra Ignacio López-Goñi señaló este domingo que "los casos de hepatitis grave en niños pequeños podrían ser una consecuencia de una infección previa de covid-19", haciéndose eco de un tuit de la epidemióloga de la Universidad Western de Australia Zoë Hyde. También el reconocido cardiólogo estadounidense Eric Topol decía "la misteriosa hepatitis aguda en niños se llama 'covid persistente en el hígado'".

Sin embargo, López-Goñi recogía este lunes un análisis realizado por el pediatra británico Alasdair Munro en el que exponía que era una "interpretación completamente errónea" relacionar el estudio israelí con el brote de hepatitis de origen desconocido.

Munro expone que este estudio "no aporta apenas información de utilidad relacionada con el actual brote [de hepatitis de origen desconocido] que está en investigación". La cohorte seleccionada en Israel -sobre la que echa en falta detalles como si estuvo formada por todos los casos de hepatitis aguda del periodo estudiado, o si solo se seleccionaron los menores con antecedente de infección por covid o cuántos sufrieron hepatitis pero no coronavirus-, afirma Munro, "no encaja bien" con el perfil de los casos detectados en Reino Unido, donde el 50% tiene entre dos y tres años y en el resto de Europa el 78% de los afectados tiene menos de cinco años.

Otro punto que argumenta se basa en las fechas de infección: mientras que el brote en estudio se centra en casos detectados principalmente a partir de 2022, los cinco pacientes de la investigación israelí se enmarcan entre finales de 2020 y septiembre de 2021.

Preguntada Cañelles por el artículo de Munro, considera que "se contradice a sí mismo porque admite que puede ser una consecuencia del covid, pero dice que es normal que pasen estas cosas después de pasar un virus. Eso no es un argumento contra la tesis de que sea provocado por covid, sino más bien tratando de quitarle importancia al asunto. Como 'vale, quizá es covid, pero también pasa con otros virus'", considera la inmunóloga.

No significa que el covid-19 no esté involucrado, pero este estudio no nos aporta mayor comprensión del brote actual"

En su análisis, Munro concluye que el estudio israelí no aporta "ninguna evidencia de que el actual brote de hepatitis en investigación se deba al coronavirus, lo cual no significa que el covid-19 no esté involucrado, pero este estudio no nos aporta mayor comprensión del brote internacional actual. Todavía nos faltan datos sobre el mecanismo que produce estos casos".

Datos en descenso

Según los datos ofrecidos durante la Cumbre Mundial de Hepatitis celebrada la semana pasada, hasta el 6 de junio se han detectado 704 casos de hepatitis aguda de origen desconocido diagnosticados en niños y niñas de 34 países de todo el mundo, de los cuales al menos 38 (el 5%) requirieron un trasplante de hígado y diez (el 1%) murieron. En Europa, hasta el 9 de junio se han diagnosticado 402 casos en 20 países. En España se contabilizan 36 casos y en Reino Unido, 224. Del total, el 78% es menor de cinco años, el 8,9% (17) han necesitado un trasplante y uno ha muerto, según los datos del Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC).

Del total de los casos europeos, 293 han sido testados de adenovirus y 158 (53,9%) han dado positivo. Por otra parte, a 273 les realizaron PCR de covid y 19 (el 10,6%) dio positivo. Los investigadores apuntan al adenovirus, pero tampoco les convence esta hipótesis porque este virus "circula toda la vida y se sabe que puede causar hepatitis, como otros tantos virus. Pero, ¿por qué tantas a la vez? Es lo que no sabemos. Quizá hay un factor ambiental extra", termina Méndez.

La investigación de las causas del actual brote de hepatitis entre menores, que va decreciendo según la información del ECDC [ver gráfico arriba], sigue en curso y el próximo jueves la Agencia de Seguridad Sanitaria de Reino Unido tiene previsto publicar nuevos datos preliminares. La relación con la vacuna del coronavirus quedó descartada desde el principio, ya que la mayoría de los afectados no había sido vacunado por no disponer de suero para su edad (menores de cinco años).

Europa supera ya los 400 niños con hepatitis de origen desconocido: España es el segundo país con más casos

Los casos de hepatitis aguda de origen desconocido en menores de 16 años no cesan, Europa contabiliza 402 de los cuales 36 se encuentran en España. El Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades y la Oficina Regional para Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) los dio a conocer el pasado 16 de junio.

De los 36 casos notificados en España 21 niños han necesitado hospitalización, tres ingreso en unidad de cuidados intensivos (UCI) y uno trasplante de hígado.

Esta nueva hepatitis ya se ha extendido a 20 países europeos: España (36), Austria (2), Bélgica (14), Bulgaria (1), Chipre (2), Dinamarca (7), Francia (7), Grecia (6), Irlanda (13), Israel (5), Italia (31), Letonia (1), Países Bajos (14), Noruega (5), Polonia (8), Portugal (15), Moldavia (1), Serbia (1), Suecia (9) y Reino Unido (224).

El informe apunta que a partir de la semana del 20 de diciembre de 2021 se produjo un aumento sostenido del número de casos notificados, seguido de una fuerte subida que llevó a un máximo observado en las semanas del 21 de marzo al 3 de abril.

Dado que la hepatitis grave puede tardar en desarrollarse tras la aparición de los primeros síntomas y que las investigaciones llevan tiempo, el ECDC y la OMS explican que "puede haber un retraso en la notificación de los casos". Esa es la razón por la que es difícil de interpretar, comunican.

Desde el último informe del ECDC y la OMS, en el que se utilizaron datos a 31 de mayo, se han notificado 102 nuevos casos en 10 países: España (5), Francia (7), Grecia (1), Irlanda (5), Israel (5), Italia (2), Letonia (1), Polonia (5), Suecia (1) y el Reino Unido (70).

La mayoría (77,9%) de los casos tienen cinco años o menos. De los 402 casos probables, 250 tenían información sobre el resultado, 181 se han recuperado, mientras que 68 siguen bajo atención médica.

De los 239 casos con información, 87 (36,4%) fueron ingresados en una UCI. De los 192 casos para los que se disponía de esta información, 17 (8,9%) han recibido un trasplante de hígado. Ha habido una muerte asociada a esta enfermedad.

En total, 293 casos fueron sometidos a pruebas de adenovirus por cualquier tipo de muestra y tuvieron un resultado positivo o negativo válido. De ellos, 158 (53,9%) resultaron positivos. La tasa de positividad fue la más alta en las muestras de sangre total (56,7%).

De los 273 casos sometidos a PCR para covid-19, 29 (10,6%) dieron positivo. Los resultados de la serología sólo estaban disponibles para 47 casos, de los cuales 30 (63,8%) fueron positivo. De los 94 casos con datos sobre la vacunación contra la covid-19, 80 (85,1%) no estaban vacunados.

Las infecciones sexuales se disparan entre mujeres un 1073 % en 7 años, la clamidia y la gonorrea son las más diagnosticadas

El Observatorio de Salud Femenina, con el apoyo de Dexeus Mujer y Fundació Puigvert, ha presentado investigación centrada en el aumento del número de casos de Infección de Transmisión Sexual, ITS, en mujeres. Según los datos de la investigación, en el año 2019 se contabilizó el mayor número de contagios con 16.304, lo que representa un incremento del 1073% en siete años. Este año la tasa de incidencia, es decir, el porcentaje de casos por cada 100.000 habitantes, alcanzó el 67%.

En total, entre 2012 y 2019, en España se diagnosticaron 50.052 nuevos casos de ITS y Enfermedades de Declaración Obligatoria, EDO, en mujeres, según los datos de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica, RENAVE, y de los sistemas de vigilancia epidemiológica de las comunidades autónomas.

El informe del Observatorio Bloom "ITS en mujeres en España" recoge las cifras de crecimiento de estas infecciones a partir de datos oficiales y analiza las causas y los cambios de tendencia en términos sexuales entre la población femenina a partir de una encuesta a 2.021 mujeres (también transexuales y personas no binarias).

Cladimia, gonorrea, VIH y sífilis, las más diagnosticadas

Por tipo de infección o enfermedad, el 64,8% de los casos diagnosticados corresponden a clamidia, mientras que un 15,6% de los casos diagnosticados fueron de gonorrea, seguido de VIH, 8%, sífilis, 5,6%, hepatitis C, 3,6%, hepatitis B, 2,3%, y linfogranuloma venéreo, 0,1%.

La gonorrea ha sido la infección que más ha crecido desde el año 2015, un 729%. Por su parte, la clamidia fue la que registró un mayor número de casos durante todo el periodo. Los casos de sífilis, linfogranuloma venéreo y hepatitis C en mujeres crecieron un 129%, 178% y un 76%, respectivamente.

Entre las causas, los especialistas creen que ahora se tiene un mayor número de parejas y que además "han aumentado las prácticas de riesgo y han surgido algunas aplicaciones para poner en contacto personas que quieren mantener relaciones". Además, "la mejora en las pruebas diagnósticas y los movimientos de la población podría explicar el crecimiento de las ITS en España”, ha señalado el Dr. Alvaro Vives, andrólogo y Jefe de la Unidad de Infecciones de Transmisión Sexual de la Fundació Puigvert.

“El número de parejas sexuales que podemos llegar a tener durante nuestra vida ha aumentado y si esto ocurre con menor protección sí entraña un riesgo mayor”, ha manifestado Laura Cámara, enfermera especialista en ginecología y obstetricia, y sexóloga . En cuanto al VIH, cabe destacar un crecimiento del 5,6% de los nuevos diagnósticos, aunque si se amplía la mirada a años anteriores se puede apreciar un descenso considerable de los casos.

Según la edad, los datos muestran que las mujeres más jóvenes tienden a registrar un mayor número de casos en comparación con las mujeres de más edad. De acuerdo con los datos aportados por el Instituto de Salud Carlos III, en 2019 el 50% de casos diagnosticados correspondían a mujeres de entre 15 y 24 años. Si se amplía la horquilla de edad a los 34 años, estas mujeres acumulan el 80% de los casos diagnosticados durante aquel año.

En el caso de las mujeres mayores de 55 años, la ITS más diagnosticada fue la gonorrea, 36%, seguida por la sífilis, 34%, y, por último, la clamidia, 30%. El informe muestra, además, que a más edad de las mujeres, descienden los casos de clamidia y suben la sífilis y gonorrea.

España acumula ya 34 casos de hepatitis aguda de origen desconocido: hay 19 niños hospitalizados y cuatro en estado grave

España ya suma 34 casos de hepatitis aguda de origen desconocido, de los que 19 niños han necesitado hospitalización, tres han sido ingresados en unidades de cuidados intensivos (UCI) y uno ha sido trasplantado, según un informe publicado este miércoles por el Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) y la Oficina Regional para Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Con datos hasta el 31 de mayo, en Europa se han notificado 305 casos de esta hepatitis en niños de 16 años o menos, de los cuales 305 fueron clasificados como probables y ninguno como epidemiológicamente relacionado. La lista de 17 países europeos con casos la encabeza el Reino Unido con 155, país que es seguido por España con estos 34 detectados.

Desde el último informe del ECDC y la OMS, en el que se utilizaron datos a 20 de mayo, se han notificado 29 nuevos casos en ocho países: Bélgica (1), Bulgaria (1), Grecia (2), Italia (2), Polonia (2), Portugal (4), España (6) y el Reino Unido (11).

El documento apunta que a partir de la última semana de diciembre se produjo un aumento sostenido del número de casos notificados, seguido de una fuerte subida que llevó a un máximo observado a finales de marzo. En las últimas semanas se ha producido un marcado descenso de las notificaciones, aunque podría no ser una bajada real.

"Dado que la hepatitis grave puede tardar en desarrollarse tras la aparición de los primeros síntomas y que las investigaciones llevan tiempo, puede haber un retraso en la notificación de los casos. Por lo tanto, la reciente disminución de casos es difícil de interpretar", explican el ECDC y la OMS.

Una sola muerte vinculada a esta enfermedad

La mayoría (76,1%) de los casos tienen cinco años o menos. De los 180 sobre los que hay información detallada, 148 se han recuperado, mientras que 31 siguen bajo atención médica.

De los 169 casos con información, 23 (13,6%) fueron ingresados en una unidad de cuidados intensivos. De los 131 casos para los que se disponía de esta información, 14 (10,7%) han recibido un trasplante de hígado. Ha habido una muerte asociada a esta enfermedad.

En total, 199 casos fueron sometidos a pruebas de adenovirus por cualquier tipo de muestra y tuvieron un resultado positivo o negativo válido. De ellos, 118 (59,3%) dieron positivo. La tasa de positividad fue la más alta en las muestras de sangre total (68,6%).

De los 204 casos sometidos a la prueba de PCR para el SARS-CoV-2, 24 (11,8%) resultaron positivos. Los resultados de la serología para el SARS-CoV-2 solo estaban disponibles para 34 casos, de los cuales 23 (67,6%) dieron positivo. De los 72 casos con datos sobre la vacunación contra la COVID-19, 61 (84,7%) no estaban vacunados.

El virus Usutu, una enfermedad emergente emparentada con el virus del Nilo Occidental y propagada por mosquitos

En las últimas décadas los seres humanos hemos venido identificando un buen número de enfermedades que no conocíamos, en gran medida gracias a los avances en disciplinas como la genética. Una de estas patologías es la infección es el virus Usutu, que afecta principalmente a las aves pero también, en algunos casos, a las personas.

¿Qué es el virus Usutu?

El virus Usutu (USUV) es un virus del género Flavivirus y a su vez se considera un Arbovirus, lo que quiere decir que lo transmiten artrópodos. Así, la infección por el virus Usutu se contrae por la picadura de una serie de especies de mosquitos, incluyendo varias del género Culex (al que pertenece el mosquito común).

Pertenece al mismo grupo que la encefalitis japonesa (JEV) o que el virus del Nilo Occidental, y por sus similitudes en ecología y patogenicidad en humanos su estudio se considera de especial interés.

¿Cuáles son sus síntomas?

Afortunadamente, hasta ahora las instancias detectadas de infección en humanos por virus Usutu han sido escasas. Por ello, las descripciones de síntomas son aún bastante vagas.

Se sabe que existen casos asintomáticos, aunque se desconoce que porcentaje de todas las infecciones podrían representar. Además, por lo difícil de su diagnóstico, se cree que muchos casos han podido pasar desapercibidos, incluso en pacientes sintomáticos.

Sea como sea, sí que se ha documentado que puede provocar fiebre, erupción cutánea, ictericia, hepatitis, cefalea, disfunción neurológica y encefalitis (que a su vez causa síntomas como alteraciones de la conciencia, afasia, convulsiones, alteraciones sensoriales, auditivas o visuales...). Varios de estos signos son, por tanto, similares a los que causa el virus del Nilo Occidental o la encefalitis japonesa.

¿Cómo se trata?

Teniendo en cuenta la rareza de la infección y las dificultades para su correcto diagnóstico, no sorprende que actualmente no exista ningún tratamiento específico para la infección por el virus Usutu. La actuación, por tanto, se centra en proporcionar soporte al paciente.

En procesos víricos con estas características, esto puede suponer administrar antitérmicos y analgésicos o antiinflamatorios no esteroideos, sueroterapia, vigilancia de la función hepática o incluso ingreso en la Unidad de Cuidados Intensivos.

En vista del preocupante potencial de este virus y de esta dificultad para el tratamiento, las autoridades sanitarias hacen hincapié en la necesidad de prevenir su expansión en aquellas zonas en las que se ha detectado su presencia (habitualmente, en la población local de aves). Para ello las principales medidas son las destinadas a controlar la población de mosquitos y a evitar sus picaduras.

Murcia notifica un caso en investigación de hepatitis aguda infantil

La Consejería de Salud de Murcia ha notificado al Ministerio de Sanidad un caso de hepatitis aguda infantil no A-E detectado en la Región. El paciente es un menor de edad ingresado en el Hospital Virgen de la Arrixaca donde está siendo atendido. El menor evoluciona favorablemente.

El caso se encuentra "en investigación" siguiendo el protocolo establecido. La Conserjería enviará las muestras del paciente al Centro Nacional de Microbiología para su estudio tras dar negativo en los distintos análisis de hepatitis.

Las causas de esta enfermedad aún siguen siendo desconocidas, aunque los organismos internacionales trabajan para determinar el origen de esta.

La Consejería de Salud pide tranquilidad ya que el paciente evoluciona favorablemente y el sistema sanitario de la región tiene los medios para atender esta patología.

Los centros sanitarios de Baleares reciben instrucciones para detectar síntomas compatibles con la viruela del mono

El Servicio de Epidemiología de Baleares ya ha trasladado a los centros sanitarios de las Islas instrucciones para detectar las condiciones o síntomas compatibles con la viruela símica o viruela del mono.

Según han explicado fuentes de la Conselleria de Salud, el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias remitió este martes a los servicios de epidemiología de las Comunidades Autónomas la alerta tras los ocho casos detectados en la Comunidad de Madrid.

Las mismas fuentes han explicado que ya se ha puesto en conocimiento de centros sanitarios como el 061 o los centros de salud la información sobre la sintomatología para que, en caso de detectarse un caso sospechoso, se informe al Servicio de Epidemiología para estudiar y llevar a cabo las pruebas pertinentes.

Según han añadido, se trata de un procedimiento de actuación habitual ante la aparición de virus o enfermedades, como sucedió recientemente con la hepatitis infantil aguda. De momento, no se ha detectado ningún caso sospechoso.

La viruela del mono es una enfermedad muy poco frecuente, que generalmente se presenta con fiebre, mialgias, adenopatías inguinales (inflamación en los ganglios), y erupción en manos y cara, similar a la de la varicela. No hay tratamientos ni vacunas específicas para ella.

En general, la transmisión del 'monkey pox' es respiratoria, pero por las características de los 23 casos sospechosos la transmisión apunta a ser por contacto con fluidos.

La OMS detecta ya de más de 420 casos de hepatitis aguda en niños, la mayoría en Europa

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha informado este martes de que en el mundo ya se han detectado 429 casos de hepatitis aguda en niños, de los cuales la mayoría se han diagnosticado en los países europeos.

Asimismo, y aunque han avisado de que "cada día los números van cambiando", hasta la fecha 6 niños ya han fallecido y alrededor de 26 han necesitado un trasplante de hígado, siendo la mayoría de ellos menores de 5 años.

Del mismo modo, la OMS ha explicado que el 15% de los casos de hepatitis aguda han necesitado ingreso hospitalario o en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). "Seguimos instando a los estados miembros a que investiguen y notifiquen los datos", ha enfatizado.