Adriana Abenia muestra el resultado de la operación de pecho que se hizo tras detectarse un bulto sospechoso

Adriana Abenia sorprendió a sus seguidores en noviembre del año pasado publicando una foto desde su cama en el hospital Im Clinic de Madrid para confesar que se había sometido a una operación de pecho después de que le detectaran un bulto sospechoso. Pero, dos meses después, la actriz ha demostrado que está completamente recuperada, y lo ha querido hacer contestando preguntas sobre su intervención.

La presentadora, que explicó en su día que aprovechó esta entrada en quirófano para corregir el volumen que perdió tras tener a su hija Luna, aseguró en diciembre que nunca se habría operado del pecho por estética de no ser por este bulto que le encontraron. Aun así, el postoperatorio no le ocasionó ninguna molestia en la zona, sino más bien en la espalda, por tener que dormir sentada, y en el estómago, por las pastillas.

Este miércoles por la noche, Abenia aprovechó para hacer una ronda de preguntas en su Instagram, muchas de las cuales eran sobre su intervención. "Yo quería que la gente me siguiera mirando a los ojos, así que me he puesto un tamaño normal", contestó entre risas a una cuestión sobre cuánto había aumentado su pecho.

Pero también dejó claro que no le fue plato de buen gusto tener que someterse a una operación, pues lo hizo obligada por la detección de un bulto, y elegir dónde hacérsela fue una "decisión compleja": "Sabía que me lo tenía que hacer con el mejor. Me daba pánico entrar en quirófano hasta que di con el doctor Iván Mañero".

"Por mis circunstancias necesitaba que me operaran con mascarilla laríngea, porque en la operación de tiroides me tocaron el nervio recurrente debido al bulto", añadió y alabó las técnicas y la tecnología del hospital Im Clinic.

Aun así, Adriana Abenia confesó que solo ha hecho topless una vez en su vida, pero nunca más lo hará, pues quiere tener mucho cuidado con el sol y suele usar una protección fuerte.

Cuatro propósitos para la salud de la mujer en 2021

Entre los propósitos para 2021, el Instituto Palacios recuerda que las mujeres deben realizar un control ginecológico anual, básico para el cuidado del cuerpo y la salud reproductiva.

“Es necesario que muchas mujeres tomen conciencia sobre la importancia de hacerse este tipo de revisiones”, insiste el doctor Palacios, director del centro.

Según la última encuesta de Ipsos Global Advisor, el 19 % de las mujeres en España afirma no haber ido nunca al ginecólogo.

Los controles ginecológicos, dicen los expertos, varían en función de parámetros como la edad, historia sexual o clínica de la paciente.

El control de la salud de la mujer comienza a hacerse, siempre que no existan anomalías previas, cuando tiene entre 13 y 14 años.

La pandemia no puede ser una excusa para no realizar los controles. Los centros especializados cuentan con todas las medidas de seguridad, protección e higiene para estos exámenes tan importantes”, asegura el doctor Palacios.

Revisión ginecológica general

Según el Instituto Palacios, la revisión ginecológica es la mejor forma de detectar quistes, fibromas y enfermedades de transmisión sexual.

En el caso de las jóvenes de 13 a 15 años, dicen los expertos, es recomendable hacer un examen pélvico para examinar la vulva, los órganos reproductivos internos, realizar el primer control menstrual, la primera citología y administrar la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH), si no la han recibido.

Citología

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Un ginecólogo examina a una paciente/EFE/Morell

Es un examen rápido que no produce dolor. Se trata, en opinión de los expertos del Instituto Palacios, de uno de los chequeos médicos más importantes para la salud de la mujer y debe realizarse según protocolos y características de la paciente.

Consiste en tomar una muestra de las células del cérvix con el objetivo de buscar alteraciones que pudieran derivar en patologías, como el cáncer cervicouterino o aquellas causadas por el virus del papiloma humano (VPH).

En sus estadios más iniciales, los expertos indican que el cáncer de útero no suele presentar síntomas. Es por ello que las citologías vaginales, sobre todo en mujeres sexualmente activas, son “tan importantes”.

Mamografía

Otro chequeo “imprescindible”. Desde el instituto indican que es un procedimiento rápido y seguro, la herramienta más eficaz para detectar patologías como el cáncer de mama. De esta manera existen menos posibilidades de necesitar un tratamiento agresivo como cirugía de extirpación o quimioterapia.

A partir de los 40 años de edad, las mujeres deberían hacerse una mamografía con regularidad”, apunta el doctor Palacios.

Densitometría ósea

Esta prueba determina la densidad mineral de los huesos. Permite conocer su estado y el diagnóstico temprano de la osteoporosis para prevenir fracturas por este motivo.

La descalcificación de los huesos, detallan desde el Instituto Palacios, es una enfermedad caracterizada por una pérdida progresiva de calcio y un descenso de la masa ósea.

“La densitometría está presente con mayor frecuencia en las mujeres postmenopáusicas, por lo que se recomienda empezar a realizarse este examen a partir de los 45 años“.

Así mismo, los expertos recomiendan que se realicen esta prueba las mujeres con menopausia temprana, que tengan antecedentes familiares o que hayan utilizado prolongadamente corticoides.

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Mila Ximénez hace una reivindicación para los enfermos de cáncer de pulmón

Mila Ximénez quiso hacer este lunes una potente reivindicación para todos los enfermos de cáncer de pulmón que, como ella, luchan por ganar la batalla a la enfermedad.

Así, la colaboradora de Sálvame ha querido hacer visible esta enfermedad, poniendo como ejemplo las palabras de Ana Obregón en las Campanadas.

"Se celebra el día del cáncer de mama, del cáncer de… El cáncer de pulmón está muy defenestrado", afirmó rotunda la colaboradora. "Parece que hablar de esto es como hablar de una peste", aseguró.

Por eso, quiso poner sobre la mesa la cuestión, que no va de merecerlo más o menos y es ahí donde llegó su llamamiento. "Hay gente que dice que nos lo merecemos. Hay gente que no ha fumado nunca y tiene también cáncer de pulmón. El día del cáncer de pulmón hay que decirlo para todos los que lo pasan", aseveró.

"Mucha gente está en casa y verá a Mila aquí, pero la procesión va por dentro. Hay mucha gente que se animará al verte", le recordó Carlota Corredera, presentadora este lunes del espacio del corazón, dando ánimos a su compañera.

Adriana Abenia cuenta cómo vivió la noticia del tumor en su pecho: «Adelgacé cuatro kilos sin darme cuenta»

Adriana Abenia sigue intentando recuperarse de la operación de pecho a la que tuvo que someterse después de que los médicos encontrasen un bulto sospechoso en una revisión rutinaria.

Aunque, afortunadamente, todo quedó en un susto y la presentadora ha confesado que ya se encuentra mucho mejor y está deseando disfrutar de su nueva figura pues, debido a la operación obligada, aprovechó para mejorar la apariencia de sus mamas, algo que si no llega a ser por el bulto "jamás hubiera hecho".

A pesar de que ya han pasado dos semanas desde la operación, la actriz ha explicado a sus seguidores que sigue durmiendo incorporada, aunque los únicos dolores que ha tenido han sido "en la espalda y también en el estómago, después de tomar la amoxicilina".

Cuando los médicos le dieron la noticia, no fue fácil de asimilar. Abenia asegura que adelgazó cuatro kilos sin darse cuenta, aunque este episodio lo contaba con humor: "Menos mal que la anestesia me dio hambre. Al despertarme solo deseaba comerme una paella".

Sin duda, lo más complicado para la presentadora ha sido tener que separarse de su hija, Luna quien, cuando se reencontraron incluso se emocionó. Adriana Abenia ha aprovechado este duro momento de su vida para lanzar un mensaje de concienciación y animar a la "detección temprana", una medida que considera que es "la mejor lucha".

Esther Otxoa: «La fotografía fue mi tabla de salvación tras recibir el diagnóstico»

Esther Otxoa (Rentería, 1966) recibió el diagnóstico de un cáncer de mama en el año 2018. Formada como fotógrafa, trasladó su visión de la enfermedad a través del objetivo en El bosque que me habita, una serie de fotografías donde narra su proceso, combinando autorretratos con elementos de la naturaleza. Gracias a la comisaria Lucía Morat, a la Diputación de Guipúzcoa y a la AECC en el municipio, su obra se expone ahora –y hasta el 30 de octubre– en el Espacio Activo contra el Cáncer de Donosti.

Pregunta: Su muestra trabaja un paralelismo constante entre la naturaleza y tu cuerpo, ¿cuáles son los puntos de intersección, qué características comparten esos elementos naturales con su anatomía?

Respuesta: Bueno, es cierto que hay cierto paralelismo entre los elementos del bosque con mi cuerpo, pero sobre todo lo que quise expresar con estas imágenes es mi vinculación con la naturaleza y lo importante que fue para mí a la hora de pasar el proceso oncológico.

Durante los tres primeros meses de tratamiento tuve la suerte de vivir en plena naturaleza y sentí el bosque como un refugio, como una fuente de energía que me sostenía. El bosque como medicina para el alma. Paseaba, contactaba con la energía de los árboles, escuchaba los sonidos del bosque, meditaba….Es lo que los japoneses conocen como Shinrin–Yoku o baños de bosque, que ejercen un poder saludable sobre la enfermedad.

P: ¿Nos explica alguno de esos paralelismos?

R: He jugado, por un lado, con algunas imágenes que a nivel visual son semejantes, en forma y color, y otras imágenes que pueden compartir algunas características con mi anatomía como puede ser la imagen de la planta Cola de caballo, que es rasposa y sus hojas son como púas, con la imagen de mi cabeza perdiendo pelo.

Hay otra imagen que es de una seta con secreción de líquido, que en cuanto la vi me llevó a la imagen de los ganglios que me tuvieron que quitar, porque estaban afectados. Quizás es la imagen más clara. Otra puede ser una fotografía en tonos suaves que sugiere una herida o la cicatriz que queda después de la intervención y que también habla de la herida emocional, siendo la fotografía de un elemento natural, no de mi cuerpo, aunque lo parezca.

Quizás, la fotografía de la manzana tiene un paralelismo más visual con el autorretrato que le acompaña, por el color rojo y la forma circular, tanto de la manzana como de la cabeza sin pelo. Esta manzana habla simbólicamente del deseo (manzana de Eva). ¿Qué pasa con la sexualidad de la mujer durante un proceso así? ¿Nos ocupamos de ella? ¿Cómo influye un tratamiento, las operaciones, en nuestra relación de pareja?

Y el autorretrato me muestra cansada y triste, con mucho peso encima. Muchas emociones que gestionar durante un largo periodo de tiempo.

P: Representa su vivencia de una forma personal e intimista. ¿Qué le aportó la fotografía a la hora de vivir con cáncer de mama?

R: Para mí la fotografía fue mi tabla de salvación. Hace unos ocho años que comencé a hacer fotografía como terapia de la mano de Jorge Fernández Bazaga y Carlos Canal, del colectivo Fotoeduterapia. Utilizamos la fotografía como herramienta que nos ayuda en nuestros procesos vitales y nuestros proyectos son autobiográficos.

Tuve muy claro, tras el diagnóstico, que la vida me ofrecía la oportunidad de poder hacer un proyecto muy íntimo, me permitía también reafirmarme como artista y que sería muy bueno para mí poder expresar la cantidad de emociones que se viven durante un proceso oncológico a través de la fotografía. Esto me ha ayudado a transitar los vaivenes emocionales con más consciencia.

El mismo día del diagnóstico, tenía muy claro que iba a hacer un proyecto. No sabía en qué formato, eso se ha ido concretando con el paso del tiempo, pero cogí la cámara y comencé a documentar todas las visitas al Oncológico. Por otro lado, sabía que el bosque iba a estar muy presente por su aportación a mi equilibrio, y los autorretratos iban a mostrar momentos reales de catarsis emocionales, porque quería un proyecto muy honesto con la realidad que estaba viviendo. Además de aportarme ocupación, de estar activa creativamente, me aportó un gran conocimiento de mí misma. La fotografía nos permite expresar lo que sentimos en el momento de fotografiar, y luego, en las revisiones posteriores de las imágenes, nos abre las puertas a momentos de reflexión, que enriquecen el proceso.

P: La enfermedad, ¿le ha hecho cambiar su mirada, tanto a través del objetivo como más allá de él?

R: Si, evidentemente. En ambos casos. Mi mirada fotográfica es mucho más concreta, más natural , sin artificios. Algo así como "esto es lo que hay", sin dramatismos ni victimismos.

Respecto a la vida, yo ya convivía con una enfermedad crónica pero el cáncer te enfrenta tanto a la muerte como a la vida y te abre a reflexiones tales como si la vida que llevas es la que realmente quieres, qué quiero mejorar, qué puedo cambiar... Obviamente yo he pensado mucho en la muerte, en el proceso del morir, en los afectos y en las relaciones. Esto ha hecho que vaya introduciendo pequeños cambios en mi vida que me lleven a estar más de acuerdo con mis sentimientos más profundos. También te ayuda a relativizar y a darte cuenta de qué es lo que verdaderamente importa. Te enseña a agradecer, a tener paciencia, a confiar.

P: Su obra sirve para expresarse, pero también generará apoyo a otras mujeres que se enfrenten a este diagnóstico. ¿Qué mensaje querría transmitirles?

R: Una parte muy importante de este proyecto es que ha podido ver la luz en forma expositiva, permíteme que lo diga, gracias la comisaria Lucía Morate y a una subvención de la Diputación de Guipúzcoa, y a la colaboración de tres empresas (IDK Elektronika, Pelucas Luis Díaz, Serigrafía Induscreen), a las que quiero agradecer su apoyo y compromiso con la cultura y el cáncer de mama. Así como a la Asociación contra el Cáncer de Guipúzcoa, que me ha cedido el espacio para la exposición, durante todo el mes de Octubre.

Creo que hay que ser muy cuidadosos con los mensajes a transmitir, porque al final la enfermedad es individual, y cada persona tiene una manera diferente de afrontarla. Pero creo que es importante saber que durante un proceso oncólogico tenemos que ser nuestra primera prioridad, que dicho parece muy fácil, pero en la realidad cuesta poner límites a lo exterior. Es importante atender a nuestras necesidades, ser conscientes de ellas y aprender a pedir ayuda cuando lo necesitemos, tanto a la familia, amigos y si es necesario acudir a psicooncólogos, que con su experiencia nos pueden ayudar a entender todo este carrusel emocional y físico que genera un diagnóstico de un cáncer.

Confiar en los médicos que nos tratan, y hacerles partícipes de nuestros miedos e inquietudes. Apoyarnos en medicinas complementarias que nos pueden generar calma y bienestar, y pueden contrarrestar los efectos secundarios de los tratamientos. Son muchas vivencias nuevas, muchos miedos, muchas incertidumbres y hay que poder gestionar todo para estar en la mejor forma para poder recibir los tratamientos.

Me gustaría también señalar la validez de la fotografía como herramienta terapéutica, ya que nos aporta un mejor conocimiento de nosotros mismos, nos permite explorar en nuestro interior, nos ayuda a expresar nuestras emociones y es un apoyo creativo en cualquier proceso vital.

Tener la posibilidad de compartir este proyecto es una de las partes del proceso que más me aporta, ya que si de alguna manera puedo generar algún tipo de reflexión, de identificación entre las personas que visitan la exposición, es una manera de cerrar el círculo creativo a la vez que cumple un cometido social.

HOPE, primer estudio liderado por pacientes con cáncer de mama metastásico

Coincidiendo con el Día Mundial de Cáncer de Mama Metastásico, el 13 de octubre, el Grupo SOLTI presentó el proyecto HOPE, el primer estudio de práctica clínica real liderado por pacientes de ámbito nacional.

La presentación se realizó a través de una demo virtual que contó con los dos investigadores principales del estudio: el doctor Aleix Prat, presidente de SOLTI y jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Clínic de Barcelona, y la doctora Ana Casas, oncóloga médica, miembro honorífico de la Junta directiva de SOLTI y presidenta de la Fundación Actitud Frente al Cáncer.

También participaron en el evento la doctora Patricia Villagrasa, directora científica de SOLTI; Meritxell Soler, gerente de proyectos del grupo, y Pilar Fernández y Marga Forns, presidenta y vicepresidenta respectivamente de la Asociación de Cáncer de Mama Metastásico (CMM).

HOPE es un estudio clínico que, mediante una aplicación para móvil, creará una red de pacientes con cáncer de mama avanzado, vinculada a un programa de caracterización molecular e integración de datos clínicos.

“Este proyecto actúa desde una visión diferente sobre el cáncer de mama metastásico confiriendo a las pacientes su auténtico protagonismo sobre la enfermedad y en la investigación”, remarcó la doctora Casas.

Según indicó la oncóloga, este proyecto surge “como consecuencia de un intercambio de comunicación y escucha recíproca entre pacientes e investigadores”.

Permitirá conocer las experiencias y carencias de los pacientes para aplicar la tecnología diagnóstica avanzada que facilite la recomendación de un tratamiento oncológico personalizado.

El objetivo principal es empoderar a los pacientes dándoles información y recogiendo datos moleculares y reales de su vida.

El proyecto cuenta con un equipo especializado de apoyo que recomendará, cuando sea posible, tratamientos específicos, ya sea dentro o fuera de un ensayo clínico.

¿Quién puede participar en HOPE?

Aunque una amplia mayoría de los pacientes con cáncer de mama se curan, aún sigue habiendo una proporción considerable que sufre metástasis y debe hacer frente a una enfermedad de difícil curación a día de hoy.

HOPE tiene una financiación que permite incluir a 600 personas en el proyecto, pero como indicó el doctor Aleix Prat “es necesario ampliar este número cuanto antes porque existen más de 15.000 pacientes con esta enfermedad en España”.

Patricia Villagrasa destacó como aspecto diferencial de este estudio que “trata de reforzar el empoderamiento de las pacientes que tienen cáncer en estadios avanzados para que tengan información que les permitan tomar decisiones con su oncólogo/a de referencia”.

La participación en el estudio es decisión del paciente, que debe solicitarlo a través de la aplicación móvil de SOLTI.

cáncer mama metastásico
Imagen durante la presentación de HOPE. De izq. a dcha por arriba Meritxell Soler; Marga Forns; Patricia Villagrasa; Aleix Prat; Ana casas y Pilar Fernandez

Criterios de elegibilidad

Para poder participar en HOPE deben cumplirse estos criterios:

  • Mujeres u hombres mayores de 18 años
  • Firma de consentimiento informado previo a cualquier procedimiento del estudio
  • Cáncer de mama localmente avanzado o metastásico
  • Pacientes que hayan recibido, estén recibiendo o vayan a recibir tratamiento en el contexto de su enfermedad metastásica
  • Disponibilidad de muestra de tejido tumoral o sangre
  • Enfermedad medible o no
  • Estado de calidad de vida de paciente oncológico hasta 3 (ECOG≤ 3)

Lo primero es registrarse en la página Web de SOLTI y posteriormente rellenar los formularios y consentimientos que figuran en la aplicación móvil.

Si se cumplen todos los criterios, el paciente contactará con el laboratorio más cercano a su domicilio para la extracción de la muestra de sangre y autorizar la solicitud de su bloque de tejido tumoral.

Por último, el paciente recibirá los resultados y su tratamiento personalizado (también su oncólogo/a si así lo ha decidido).

Además, también se hará un seguimiento a los pacientes para saber si han seguido los tratamientos y cómo es su calidad de vida posterior.

¿Qué se espera de este proyecto?

Para este desafío SOLTI ha contado con la colaboración de la Asociación de Cáncer de Mama Metastásico (CMM), Actitud Frente al Cáncer y la Asociación SARAY.

“Tenemos la esperanza de que HOPE sirva para que la investigación del cáncer de mama continúe avanzando y que en un futuro se puedan conseguir tratamientos específicos para las metástasis de mama según las malformaciones genéticas de los tumores”, manifestó Pilar Fernández.

Marga Forns destacó la importancia del estudio “para ganar vida”. HOPE  es en palabras de la vicepresidenta de la CMM: “equidad, investigación y empoderamiento“.

El doctor Prat también aseguró que HOPE pondrá su foco, entre otras cosas, en asegurar el acceso a los fármacos y a la investigación y en medir los resultados de los tratamientos en la vida real.

 

/Infografía facilitada por Novartis

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Muere la bisnieta de Lucille Ball de cáncer de mama a los 31 años

Desiree Anzalone, la bisnieta de la leyenda de la comedia estadounidense Lucille Ball, falleció el pasado 27 de septiembre víctima de un cáncer de mama a los 31 años de edad, según han informado este sábado medios locales.

Anzalone, la primera bisnieta de la popular pareja de actores formada por Ball y Desi Arnaz, era tratada en el Smilow Cancer Center de Connecticut (EE UU), según informa la revista People.

"Ver cómo se nos iba poco a poco... Eso no se lo deseo ni a mi peor enemigo", dijo a la publicación la madre de Anzalone, Julia, que destacó la "belleza tanto interior como exterior" de su hija, y señaló que le recordaba mucho a su abuela, la célebre actriz.

Desiree era la hija de Julia Arnaz y Mario Anzaline, y su abuelo maternal, Desi Arnaz Jr., era el hijo que Lucille Ball tuvo mientras grababa junto a su marido la segunda temporada de la popular serie cómica I Love Lucy.

La bisnieta de Ball era fotógrafa, y había luchado contra el cáncer de mama desde los 25 años, cuando le fue diagnosticada la enfermedad en fase 2, tras lo que se sometió a una mastectomía bilateral y se consideró que estaba en remisión.

Sin embargo, hace dos años los doctores determinaron que el cáncer había vuelto y se había extendido a otras partes del cuerpo, lo que se considera un cáncer en fase 4.

La muerte de Desiree se produce precisamente días antes del inicio del mes de octubre, durante el cual se trata de dar visibilidad al cáncer de mama y pedir más investigación para la enfermedad, especialmente para su fase metastásica, para la que en la actualidad no hay cura.

"Desiree quería que hubiera conciencia de que si sientes algo (en el pecho), el mero hecho de que seas joven no significa que no te pueda pasar a ti... Simplemente es algo de lo que no se habla mucho", explicó su madre.

El veneno de las abejas puede ser clave contra el cáncer de mama

Un equipo de investigadores de la Investigación Médica Harry Perkins y la Universidad de Australia Occidental, liderados por la doctora Ciara Duffy, ha descubierto que el veneno de las abejas es capaz de destruir las células agresivas del cáncer de mama.

Usando el veneno de 312 abejas melíferas y abejorros en Perth, Australia Occidental, Irlanda e Inglaterra, los expertos han probado el efecto del veneno en los subtipos clínicos de cáncer de mama, incluyendo cáncer de mama triple negativo, que tiene pocas opciones de tratamiento.

Los resultados, publicados en la revista NPJ Precision Oncology, han puesto de manifiesto que el veneno de abeja destruyó rápidamente el cáncer de mama triple negativo y las células de cáncer de mama enriquecidas con HER2.

"Probamos el veneno de abeja en células mamarias normales y células de los subtipos clínicos de cáncer de mama: cáncer de mama con receptor hormonal positivo, enriquecido en HER2 y triple negativo. Además, probamos un péptido muy pequeño con carga positiva en el veneno de abeja llamado melitina, que podíamos reproducir sintéticamente, y descubrimos que el producto sintético reflejaba la mayoría de los efectos anticancerígenos del veneno de abeja", ha explicado la doctora.

De esta forma, prosigue, se descubrió que tanto el veneno de abeja como la melitina redujeron de manera significativa, selectiva y rápida la viabilidad del cáncer de mama triple negativo y las células de cáncer de mama enriquecidas con HER2. "El veneno era extremadamente potente", ha aseverado.

Una concentración específica de veneno de abeja puede inducir el cien por cien de la muerte de las células cancerosas, mientras que tiene efectos mínimos sobre las células normales. De hecho, los investigadores descubrieron que la melitina puede destruir completamente las membranas de las células cancerosas en 60 minutos".

Del mismo modo, observaron que la melitina en el veneno de abejas también tuvo otro efecto notable. Concretamente, en 20 minutos, la melitina pudo reducir sustancialmente los mensajes químicos de las células cancerosas que son esenciales para el crecimiento y la división celular de las células cancerosas.

"Observamos cómo el veneno de abeja y la melitina afectan a las vías de señalización del cáncer, los mensajes químicos que son fundamentales para el crecimiento y la reproducción de las células cancerosas, y descubrimos que muy rápidamente estas vías de señalización se cerraron. De hecho, la melitina moduló la señalización en las células del cáncer de mama al suprimir la activación del receptor que comúnmente se sobreexpresa en el cáncer de mama triple negativo, el receptor del factor de crecimiento epidérmico, y suprimió la activación de HER2 que se sobreexpresa en la mama enriquecida con HER2 cáncer", ha enfatizado la doctora.

Finalmente, el equipo descubrió que la melitina se puede utilizar con moléculas pequeñas o quimioterapias, como docetaxel, para tratar tipos de cáncer de mama muy agresivos. "La combinación de melitina y docetaxel fue extremadamente eficaz para reducir el crecimiento tumoral en ratones", han zanjado.

Una madre comparte una imagen de la ‘estría’ en el escote que resultó ser un cáncer de mama

Demelza Jefferis, una madre de 42 años de Plymouth, en Inglaterra, ha contado en las redes sociales el cáncer de mama que padeció y cómo todo empezó de la manera más accidental al creer que tenía una estría en el escote.

En un primer momento, cuenta, notó una extraña marca en su escote cuando al salir de la ducha se le cayó la toalla. "Pensé que, habiendo tenido hijos, era solo una estría, hasta que volví a levantar el brazo. No me gustó nada su aspecto", indica en declaraciones que recoge el Daily Mail.

Tras comprobarlo detenidamente notó que cuando levantaba el brazo le aparecía un bulto. "Levanté el brazo de nuevo para comprobarlo. Debí haberlo hecho unas 10 o 100 veces porque cada vez que levantaba el brazo estaba allí, y cada vez que lo bajaba, no estaba", recuerda Demelza Jefferis.

Tras contactar con su médico de cabecera y realizarle una serie de mamografías y biopsias, un mes después de notar aquella marca por primera vez, el diagnóstico fue claro: tenía un cáncer de mama en fase dos. "Recuerdo que me estaban contando el plan de tratamiento y yo lloraba. No podía cree que estuviera pasando. Aún no puedo entender el hecho de que sucediese, ha sido todo muy borroso, simplemente extraño", ha calificado.

Por suerte, se lo cogieron a tiempo y pudo ser operada en mayo para extraerle el bulto del pecho. "Me quitaron el bulto y un par de ganglios linfáticos de la axila. Mi médico me dijo: 'Lo descubriste pronto. Tienes mucha suerte de haberlo encontrado por lo que hiciste". El 31 de julio completó su tratamiento de dos semanas de radioterapia, coincidiendo con su 16º aniversario de bodas.

Ahora, Demelza ha contado su historia en las redes sociales para concienciar a las mujeres a que sean minuciosas al revisar sus pechos y busquen algún signo de cambio a la vista, como pueden ser abolladuras u hoyuelos, además de la sensación de bultos. "Es importante. Se tarda dos minutos en revisar los senos. La gente tiene que hacerlo. Puede cambiar toda tu vida", concluye.

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Los pacientes con cáncer que hacen actividad física tienen mejor pronóstico

Los pacientes con cáncer que hacen actividad física tienen mejor pronóstico, es decir, que el deporte tiene un efecto beneficioso sobre la evolución de la enfermedad, apreciable tanto en pacientes con metástasis como en pacientes operados con enfermedad curable.

Así lo han puesto de manifiesto diversos expertos en oncología que han participado en los ‘Diálogos Efe Salud: Oncología de Precisión e Inmunoterapia’, durante el cual han asegurado que el nivel de actividad física puede incluso ser más importante que la dieta para la evolución del paciente.

Durante el encuentro, organizado en el Ateneo de Valencia con la colaboración de Quirónsalud, el coordinador de la Unidad de Mama del Servicio Integral de Oncología Quirónsalud Valencia, Antonio Llombart Cussac, ha manifestado que este factor en los estilos de vida “tiene mucho más impacto que otros”, incluso que la alimentación, “de la que tanto se habla en foros de internet que invitan a seguir dietas milagrosas con las que parece que uno se va a curar de todo”.

En este sentido, el también coordinador del grupo de investigación de cáncer de mama IRB-Lleida, ha explicado que la importancia del deporte contra el cáncer “tiene en parte una base inmunológica, pero también metabólica”.

Asimismo, ha incidido en que el nivel de actividad física necesario para generar esa “barrera” contra la enfermedad oncológica “es relativamente fácil de alcanzar", porque son tres horas metabólicas de ejercicio físico a la semana, "el equivalente de andar tres horas a la semana a paso rápido durante, por lo menos, cuarenta minutos seguidos, no basta con ir a tomar un café".

En el caso de la quimioterapia complementaria, que se suele aplicar durante un periodo de entre 3 y 6 meses después de extirpar un tumor del que ya no quedan evidencias, se ha observado que tres horas de ejercicio metabólico a la semana puede provocar, aunque solo en algunos casos concretos, el mismo efecto beneficioso.

Los estudios epidemiológicos en pacientes con distintos tumores indican que el efecto protector de la actividad física es de una magnitud similar al conseguido con algunas terapias complementarias como son la quimioterapia o las terapias hormonales. Sin embargo, como señala el doctor Llombart, “el mayor beneficio se consigue combinando las terapias medicas más adecuadas con una vida saludable centrada en la actividad física y la alimentación adecuada".

Por su parte, el especialista en Oncología de la Plataforma de Oncología de Quirónsalud Torrevieja y uno de los mayores expertos de España en la técnica del transcriptoma, Manuel Sureda, ha asegurado que “ya se ha demostrado que los pacientes con cáncer que hacen actividad física tienen mejor pronóstico”. “A medida que hemos ido progresando en el conocimiento sobre el cáncer hemos visto que la relevancia de la actividad física diaria es absoluta”, ha destacado Sureda.

Si bien los expertos han coincidido en señalar que no se tiene muy claro cómo actúa el deporte, Sureda ha considerado que la actividad física es el hábito que tiene una relación causa-efecto más visible con la mejora de los pronósticos en pacientes que sufren esta enfermedad.

Aunque por ahora se desconoce parte de la justificación biológica de este fenómeno, sabemos que hay una "mejora en la respuesta inmunológica relacionada con la actividad física", ha incidido Llombart.

Por otra parte, la profesora de Ciencias Biomédicas del CEU y directora técnica de la Sala Blanca de Terapias Avanzadas de la Plataforma de Oncología del Hospital Quirónsalud de Torrevieja, Vanesa Escudero, ha destacado el uso de la monitorización farmacoterapéutica como una herramienta dentro de la medicina de precisión que consigue ajustar el tratamiento de forma personalizada para obtener mayor eficacia con menor toxicidad asociada.

También ha resaltado la elaboración de vacunas contra el cáncer en un entorno estéril en la Sala Blanca, donde se obtienen vacunas con células dendríticas obtenidas a partir de la sangre del paciente y es una estrategia terapéutica segura, bien tolerada y que no genera respuesta autoinmune. A partir de la sangre del paciente se seleccionan células que, tras un procesado, se orienta su capacidad de respuesta frente a un tipo de tumor determinado y posteriormente se vuelven a refundir al paciente.