Hábitos para reducir el riesgo de tener alzhéimer

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Dos ancianos en bicicleta

Uno de cada tres casos de alzhéimer se podría prevenir con hábitos de vida saludables como mantener buenos hábitos de sueño, seguir una adecuada nutrición y realizar actividad física, cognitiva y social, según subrayó este sábado la Fundación Pasqual Maragall con motivo de la celebración del Día Mundial de esta enfermedad.

Con el lema 'Cuando te cuidas, el alzhéimer da un paso atrás', la Fundación Pasqual Maragall ha lanzado una campaña de concienciación sobre la prevención de esta enfermedad. Para ello, se han instalado varias carpas en la Plaza de Salvador Dalí (antigua Plaza de Felipe II) de Madrid. Con esta campaña se quiere desterrar la falsa creencia de que el alzhéimer es una enfermedad contra la que no se puede hacer nada.

Factores de riesgo modificables

La investigación científica apunta a que los factores de riesgo modificables asociados a la aparición de deterioro cognitivo y demencia son: un bajo nivel de actividad física, el tabaquismo, la alimentación poco saludable, el consumo nocivo de alcohol, el aislamiento social y la baja actividad cognitiva. Resulta clave, además, el control de los factores de riesgo cardiovascular y procurar una buena calidad del sueño.

Es justamente en los factores de riesgo modificables en los que ponen especial énfasis las recomendaciones de las nuevas guías de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la reducción del riesgo de deterioro cognitivo y de demencia.

Además, hoy también se sabe que el cerebro de una persona afectada por esta patología empieza a sufrir cambios patológicos hasta 20 años antes de que aparezcan los primeros síntomas, y que su origen es multifactorial. Se sabe, además, que existen factores de riesgo modificables sobre los que se puede actuar para reducir las probabilidades de padecer esta enfermedad o para retrasar su aparición hasta en uno de cada tres casos.

La portavoz de la Fundación Pasqual Maragall, Cristina Maragall, aseguró que "hoy sabemos que la prevención primaria es importante, y que todos podemos actuar para reducir las probabilidades de padecer esta enfermedad. Consideramos que es un mensaje clave que se debe divulgar".

Carpas informativas

A través de pasatiempos, juegos, y otras actividades como bailar una coreografía, encestar una pelota o realizar un ejercicio de relajación, los expertos de la Fundación enseñan a los visitantes cómo pueden incorporar en su vida hábitos que ayuden a proteger su salud cerebral y disminuir su riesgo de padecer alzhéimer.

La campaña cuenta con el respaldo de diferentes caras conocidas, como el publicista Risto Mejide y los actores Macarena Gómez y Peter Vives, que se han sumado a esta iniciativa para colaborar en la amplificación del mensaje de prevención del alzhéimer.

Investigadores de la CUN destacan la importancia de la tecnología PET para un temprano diagnóstico del Alzheimer

Investigadores de la Clínica Universidad de Navarra (CUN) han destacado que "poder contar con una tecnología como el PET para el diagnóstico del Alzheimer supone un gran avance ya que permite diagnosticar la enfermedad cuando empiezan los primeros síntomas, es decir, en las fases más tempranas y, por tanto, cuando aún es posible realizar estrategias terapéuticas para intentar frenar el deterioro", en palabras de la doctora Ángela Milán, neuróloga de la CUN en Madrid.

Las sombras del alzhéimer en España: sin fármacos desde 2004 pese a 40.000 nuevos casos cada año

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Alzhéimer

Más de 800.000 personas tienen alzhéimer en España y cada año se diagnostican unos 40.000 nuevos casos, según recordó la Sociedad Española de Neurología (SEN) con motivo de la conmemoración este sábado del Día Mundial de esta enfermedad.

La SEN señaló que el alzhéimer no es solo la principal causa de demencia en todo el mundo, sino también la enfermedad que mayor discapacidad genera en personas mayores en España y, por lo tanto, con uno de los mayores gastos sociales.

Según las últimas estimaciones, cerca de 47 millones de personas padecen demencia en el mundo y, de acuerdo con las proyecciones de población, si la prevalencia de demencia actual se mantiene constante, en el año 2050 habrá alrededor de 130 millones de personas. En España, entre un 3 y un 4% de la población de entre 75 y 79 años está diagnosticada de Alzheimer, unas cifras que aumentan hasta el 34% en mayores de 85 años. Además, la SEN estima que alrededor del 15% de la población mayor de 65 años padece deterioro cognitivo leve y que, en el 50% de los casos, sería debido a la enfermedad de Alzheimer.

A este respecto, el coordinador del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la SEN, el doctor Juan Fortea, aseguró que "la enfermedad de Alzheimer es la primera causa de demencia neurodegenerativa en el mundo y supone un problema sanitario de primer orden. Además, debido a que es una enfermedad cuya prevalencia aumenta exponencialmente a partir de los 65 años, ante el progresivo envejecimiento de la población española, urge el desarrollo de políticas sanitarias destinadas a garantizar el adecuado diagnóstico y acceso a los tratamientos presentes y futuros en nuestro país, así como la puesta en marcha de registros nacionales que permitan precisar la verdadera prevalencia e incidencia del Alzheimer".

Coste medio

En España, esta sociedad científica calcula que el coste medio de un paciente con Alzheimer oscila entre 17.100 y 28.200 € por paciente y año. Un coste que aumenta con el empeoramiento cognitivo, llegando hasta los 41.700 € en los casos graves y, en los que una parte de los pacientes precisan institucionalización. Teniendo en cuenta todos los niveles de gravedad, la SEN estima que el coste total en España del tratamiento del Alzheimer, en pacientes mayores de 65 años, es de unos 10.000 millones de euros anuales, lo que viene a representar el 1,5% del producto interior bruto nacional.

Según datos de la SEN, cada año se diagnostican en España unos 40.000 nuevos casos de Alzheimer. Sin embargo, se estima que el 80% de los casos de alzhéimer que aún son leves están sin diagnosticar y que entre el 30 y el 40% de los casos totales también lo estarían. Una situación que impide que se puedan instaurar precozmente tratamientos farmacológicos y no farmacológicos que ralentizan el deterioro cognitivo y controlan los trastornos conductuales, ya que existen fármacos que consiguen mantener durante un tiempo el estado neuropsicológico y funcional del paciente.

Retrasar la enfermedad

En todo caso, debido a que los fármacos disponibles actualmente para la enfermedad de Alzheimer sólo consiguen retrasar la progresión de los síntomas, y no se disponen en el momento actual de fármacos modificadores de la enfermedad eficaces para reducir su gravedad y restaurar la función cognitiva, la intervención sobre los factores de riesgo modificables de la enfermedad constituye en el momento actual una de las alternativas más eficaces para la prevención activa de la misma y la reducción de su incidencia.

"Se estima que la mitad de los casos de la enfermedad de Alzheimer se puede atribuir a nueve factores de riesgo potencialmente modificables: diabetes mellitus, hipertensión arterial en edad media de la vida, obesidad en edad media de la vida, tabaquismo, inactividad física, depresión, inactividad cognitiva o bajo nivel educativo, la hipoacusia y el aislamiento social. Por lo que una reducción de entre un 10 y un 25% en dichos factores de riesgo podrían potencialmente prevenir entre 1 y 3 millones de casos de Alzheimer en el mundo", aseguró el doctor Fortea.

15 años sin fármacos nuevos

La presidenta de la Confederación Española de Alzheimer (Ceafa), Cheles Cantabrana, denunció este sábado que desde hace 15 años "no tenemos ningún fármaco nuevo para esta enfermedad" aunque "sí hemos avanzado mucho en terapias no farmacológicas que retrasan la enfermedad".

Con motivo de la celebración del Día Mundial del Alzheimer Cantabrana recordó que este año Ceafa ha elegido el lema #Evolución, con el que "hemos querido hacer un repaso por todas las etapas que han cambiado con el tiempo como el mayor conocimiento de la enfermedad o las condiciones sociológicas de los familiares de estos pacientes".

Con esta palabra se busca la reflexión pero, sobre todo, hacer tomar conciencia de que los tiempos cambian y, con ellos, todo lo relacionado con las demencias en general y con el alzhéimer en particular.

En este sentido, la presidenta de Ceafa subrayó que el paso del tiempo no sólo ha introducido nuevos perfiles demográficos que, a su vez, han generado nuevas necesidades, sino que también ha traído consigo la necesidad de actualizar los cuidados y las atenciones que han de satisfacer esos nuevos requerimientos.

Sin embargo, en esta #Evolución, no se encuentra el avance farmacológico, ya que "desde hace 15 años no tenemos fármacos nuevos para esta enfermedad. Por el contrario, en lo que si estamos evolucionando es en los tratamientos no farmacológicos dirigidos a mantener la reserva cognitiva".

Entre estas terapias destacan la gerogimnasia, la psicomotricidad y todas aquellas que consiguen mantener un equilibrio entre la autonomía del paciente y el retraso de la dependencia: "Con todo ello se quiere mantener una relación con su entorno el mayor tiempo posible".

Últimos avances

Por otra parte la etiopatogenia de la enfermedad de Alzheimer sigue sin estar del todo aclarada. En esta enfermedad, menos del 1% de los casos son genéricamente determinados. Esto significa que el 99% de los casos de enfermedad de Alzheimer son casos esporádicos en los que, por lo que se sabe hasta ahora, la enfermedad se origina por una interacción entre una predisposición genética y factores ambientales como nuestro estilo de vida.

"Por lo tanto, no solo urge impulsar planes de prevención primaria, principalmente con un mayor control de los factores de riesgo vascular y un estilo de vida más saludable en general, sino también invertir en lograr un mayor conocimiento de la fisiopatología de esta enfermedad que facilitaría el desarrollo de fármacos más eficaces", puntualizó.

Radiografía del paciente

En cuanto a la actual radiografía del paciente de alzhéimer, Cantabrana explicó que hoy en día estas personas "están más informadas y exigen más recursos. Además, se consigue un diagnóstico más temprano y esto ayuda a retrasar sus síntomas".

Pese a ello, insistió en la necesidad de acudir al médico cuando "se olviden episodios de la vida cotidiana, así como cuando se producen cambios en el carácter y en la función ejecutiva, es decir, cuando la persona no toma decisiones y tiene menos iniciativas".

Además, recordó que hablar de alzhéimer también es hablar de sus cuidadores. Por ello, esta confederación reclama desde hace tiempo un Plan Nacional de Alzhéimer. "Solo así podremos tener una atención más equitativa en toda España y estos cuidadores podrían tener una mayor seguridad económica y social".

Ildefonso, enfermo de alzhéimer: «Tengo claro que debo disfrutar la vida ahora»

EFE

Ildefonso, enfermo de alzhéimer

Ildefonso tenía 57 años cuando le diagnosticaron alzhéimer en fase inicial, enfermedad que a pesar de que fue descubierta hace más de 110 años no tiene cura, una realidad a la que él planta cara viviendo "sin miedo" y con una idea clara: disfrutar la vida ahora porque no sabe hasta cuándo lo podrá hacer.

El mazazo del diagnóstico le llegó hace tres años —ahora tiene 60—, después de que Ildefonso, que entonces era responsable de ventas de alimentación de una gran superficie en Logroño, hubiera superado un cáncer de garganta. Al poco tiempo supo que tenía otro tumor, en esta ocasión en la vejiga, que también consiguió frenar.

El alzhéimer, enfermedad de la que este sábado se conmemora el Día Mundial, sin embargo, no tiene freno. De momento no existe ningún fármaco para curarlo y tampoco para prevenirlo, aunque si se detecta en fase inicial, como en el caso de Ildefonso, hay actividades y terapias, como la estimulación cognitiva que se muestran efectivas para, al menos, disminuir la velocidad de su progresión.

El terrible momento del diagnóstico

Así se lo dijeron los médicos después de varias pruebas que confirmaron el diagnóstico aunque en ese momento "terrible" él solo podía pensar en que era aún joven para padecerlo y en su familia: un hijo acababa de terminar la carrera y la otra empezaba biomedicina en Barcelona. "El mundo se me echó encima", reconoce.

Dejó de trabajar, una decisión que le fue muy difícil porque era feliz en su empleo pero no podía seguir. De hecho, fue por el trabajo por lo que empezó a tener sospechas de que algo no iba bien con su salud. "Llevaba 30 años haciendo lo mismo y en vez de dominarlo, el trabajo me empezó a dominar a mí".

Relata, por ejemplo, cómo un día tenía que ir a hacer inventario a las cinco de la mañana y cuando quiso darse cuenta estaba conduciendo por una carretera distinta a la que tenía que recorrer sin saber por qué, a ese episodio le habían precedido otros.

"Empecé a tener episodios extraños. Yo vivo hace 23 años en la misma casa pero sin ser consciente me fui en dos ocasiones al garaje de la casa anterior", recuerda el hombre.

Y es que, según explica el vocal del grupo de Conducta y Demencia de la Sociedad Española de Neurología (SEN), Ángel Martín, la enfermedad se manifiesta, en la mayoría de los casos, con alteraciones de la memoria y aparece mucho antes de que se desarrolle la demencia, de hecho, esta es la fase final de la enfermedad.

"Incluso —apunta el experto— algunos estudios con pacientes sugieren que el alzhéimer aparece mucho tiempo antes de que aparezca algún síntoma", detalla.

Terapias para retrasar el deterioro cognitivo

Ildefonso superó el mal trago de su enfermedad tras acudir, aconsejado por su neuróloga, a la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzhéimer (AFA), donde, asegura, le han dado la vida. Acude a uno de sus centros cuatro días a la semana y tres de ellos tiene consulta con una terapeuta ocupacional, quien se encarga de trabajar sobre todo la memoria y retrasar lo máximo posible su capacidad cognitiva.

En este sentido, Martín, quien también es neurólogo del Hospital Universitario de La Paz (Madrid), hace hincapié en la importancia de fomentar una actividad cognitiva reglada, como la lectura o el desarrollo de la memoria y una vida social plena para tratar de retrasar el desarrollo de los síntomas en los casos de alzhéimer en fase inicial o "por lo menos" para disminuir la velocidad de la progresión.

También resalta el control de determinados factores de riesgo vascularhipertensión, diabetes, colesterol o el tabaquismo, entre otros—, de forma que una dieta saludable o hacer ejercicio físico ayudan a ralentizar el deterioro causado por la enfermedad.

Luchar y disfrutar de la vida

Una vez asumida la situación, Ildefonso lo tiene claro, va a luchar por mantener su capacidad cognitiva y seguir así todos los años que pueda y aunque el día a día es complicado "se siente igual que antes".

Viaja, sale con sus amigos, disfruta de la familia, que le está apoyando de forma incondicional, e incluso sigue cuidando de su madre y su suegra junto a su mujer.

"Tengo muy claro que tengo que disfrutar la vida ahora, he trabajado como un león, me lo he ganado y como me dice mi familia, 'aprovecha, que el día de mañana no podrás".

"No tengo miedo, antes sí, pero según está ya mi vida de organizada no tengo miedo a nada. El día que yo pierda mi voz, la de mi mujer va a ser la mía, la voz de mis hijos va a ser la mía", añade.

Ayudar a que los enfermos como él estén mejor

Esa actitud ante la vida le ha hecho querer ayudar a los que como él tienen la enfermedad y si bien quiere dejar claro que él se encuentra en una buena situación porque tiene todo lo que necesita, hace hincapié en que hay pacientes que viven en lugares donde no pueden llegar a tener esa asistencia.

Sigue luchando también por que en España se apruebe finalmente un plan nacional de la enfermedad, que "llevan prometiendo tres años y sigue sin ser aprobado".

"Quiero que mi voz llegue para hacer ver a este país que también los enfermos de alzhéimer tenemos un problema, que hay que hay que apoyarles y estar con ellos, pido la solidaridad de todo el mundo", reclama Ildefonso.

Igualdad destina 87 millones de euros en prevención y asistencia a personas con Alzheimer en la Comunitat

La directora general de Personas Mayores, Mercedes Santiago, ha señalado este sábado, Día Mundial del Alzheimer, que "el compromiso de la Vicepresidencia y Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas con esta enfermedad se traduce en una inversión de 87 millones de euros para programas especializados de prevención y asistencia".