Muere la madre de Antonio Montero: su triste despedida

La madre de Antonio Montero ha fallecido este sábado a causa del Alzhéimer que padecía desde hace años. "Tantos años de alzhéimer han servido para que papá te haya cuidado hasta el final y nos haya demostrado lo que es el Amor verdadero", expresaba en su Instagram.

El periodista ha comunicado la noticia a través de las redes sociales, con un homenaje que le ha dedicado a su madre. "Mamá vas a estar siempre con nosotros y nosotros contigo porque la mayor parte de ti está en nuestro corazón para siempre. Espéranos en el Cielo y sonríe que todos estamos bien".

Sus amigos, seguidores y compañeros de profesión le han mostrado todo su apoyo en estos duros momentos.

El colaborador recibe este duro golpe pocos días después de haber anunciado en Sálvame que tuvo que ser intervenido recientemente para extirparle un tumor que tenía en una pierna.

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A mi madre Ana María. Adiós Mamá. Ya estás en la Eternidad, donde el Tiempo no existe. No hay lágrimas, solo Esperanza.Todos estamos ya contigo en el Reino del Amor. Ya tienes todas las respuestas. Tantos años de alzheimer han servido para que papá te haya cuidado hasta el final y nos haya demostrado lo que es el Amor verdadero. Hacía setenta años que os conocíais y os amábais. Qué maravilla !! Qué Vida más divertida y emocionante hemos vivido juntos: Vuestros cinco hijos. Qué manera de guisar más intuitiva y genial.Cómo te gustaba bailar "de coronilla" y cómo te gustaba viajar. Qué buenas amigas has tenido. Cómo has disfrutado siempre de la Vida. Qué genio más divertido!! Qué entrega más absoluta a tu familia!!! Mamá vas a estar siempre con nosotros y nosotros contigo porque la mayor parte de ti está en nuestro corazón para siempre. Espéramos en el Cielo y sonríe que todos estamos bien.

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Localizan al anciano ingresado en el Hospital de Getafe del que llevaban 24 horas sin noticias

Virginia atiende al teléfono para compartir su desesperación pendiente de otro móvil, el que tiene el hospital para llamar dando noticias del estado de su padre, Luis Fernández, de 77 años, en el hospital de Getafe desde este martes y con un alzhéimer incipiente. No tienen noticias suyas desde que una doctora les llamó el miércoles a las 10 de la mañana para decirles que estaba estable. Tampoco saben cuándo las tendrán "Nos dijo que nos llamarían una vez al día, sin concretarnos la hora a la que podrían hacerlo porque estaban desbordados".

Pero lo peor es que no pueden hablar con él. "Cuando le ingresaron, dejándole en el gimnasio del hospital, les dije que si podía dejarle un móvil para comunicarle con él. Fui por él y, al volver, se lo di a una enfermera. Tenía poca batería, así que me dijo que lo pondría un rato a cargar y luego se lo daba para que pudiéramos hablar con él. El móvil está apagado desde entonces".

Virginia entiende que no les dejen estar a su lado, acompañándole, pero está intentando conseguir por todos los medios que el móvil que entregó al hospital acabe en manos de su padre. "El estaría más tranquilo si pudiera hablar con nosotros, porque es muy dependiente de mi madre, estaba muy despistado cuando lo ingresaron. Y nosotros también".

Ha llamado a los teléfonos de ayuda, al hospital, a amigas que tiene que son enfermeras en el hospital y ha difundido por whatsapp el audio que acompaña esta noticia en el que pide ayuda desesperada para que alguien pueda entregar el móvil a su padre o al menos ponerles en contacto con él.

"Supongo que habrá más gente como nosotros. Es desesperante. Ayer nos dijeron que estaba estable, pero las cosas se pueden torcer muy rápido, como pasó con los padres de una amiga mía".

Luis llevaba enfermo toda la semana, con diarrea y vómitos. El médico recomendó no llevarle al hospial al no creer que fuera Covid-19, al no mejorar con el jarabe que le recetó, al verle perder seis kilos en tan poco tiempo, Virginia fue el martes al ambulatorio pidiendo ayuda. "Allí me dijeron al principio que iban a ir a casa a verle, pero luego me dijeron que no porque no tenían trajes adecuados para evitar el contagio". Virginia llevó finalmente a su padre al ambulatorio, dónde "al verle tan débil me dijeron que lo llevara al hospital yo".

En el hospital, tras hacerle una placa y examinarle, dieron por hecho que tenía coronavirus pese a no haberle hecho la prueba específica, "Está allí solo, no sabemos como está. Necesitamos ayuda".

A las pocas horas de la publicación de esta noticia, la familia fue informada del estado de Luis, que sigue estable, y se logró localizar el móvil, aunque no cargaba, así que regresó al hospital con otro móvil, que ya ha sido entregado a su padre. "Aún no hemos podido hablar con él porque estaba muy nervioso, pero esperamos poder hacerlo esta tarde".

Virginia agradece al hospital la reacción y el trato tras hacerse pública su necesidad de ayuda.

Una ‘Aspirina’ al día ¿previene la demencia?

   Tomar una dosis baja de 'Aspirina' una vez al día no reduce el riesgo de problemas de pensamiento y memoria causados por un deterioro cognitivo leve o probable enfermedad de Alzheimer, ni disminuye la tasa de deterioro cognitivo, según un gran estudio publicado en línea de 'Neurology', la revista médica de la Academia Americana de Neurología.

La cuidadora de Hermann, el hombre con alzhéimer que toca la armónica, cuenta toda su historia en ‘Espejo público’

La historia de Hermann, un hombre de 80 años que padece alzhéimer, se ha hecho viral en redes sociales. El octogenario de origen alemán toca todas las tardes la armónica alrededor de las ocho de la tarde coincidiendo con los aplausos diarios como homenaje a los sanitarios.

La cuidadora de Hermann y su mujer, Teresa Domínguez, que también padece la misma enfermedad, hizo creer al anciano que los aplausos de los vecinos eran gracias a su recital musical. Tamara Sayar, la sanitaria encargada del matrimonio, ha contado este martes en el programa de Espejo público toda la historia.

Al parecer, el aficionado a la armónica creyó que su vecindario celebraba un cumpleaños y se animó a salir a la ventana para tocar su amado instrumento. "Pedazo de concierto, ¿eh, Hermann?", "Te has puesto nervioso. Mucho público. Yo entiendo", bromeaba Tamara en el vídeo que se ha hecho viral para sacar una sonrisa al anciano.

La sanitaria ha explicado que ni ella, ni el propio Hermann, se creen la repercusión que ha tenido la publicación del vídeo. "Se está viendo ahora en la televisión", ha comentado la cuidadora. Los colaboradores del programa de Antena 3 han agradecido la labor que esta profesional desempeña con el octogenario matrimonio, algo a lo que ella ha quitado importancia.

Tamara ha decidido quedarse con Hermann y Teresa, dejando a su hija de diez años a cargo de su abuelo. "Ni me lo planteé", ha comentado la cuidadora haciendo referencia a la idea de pasar la cuarentena con su hija y su padre, dejando solos a la pareja de ancianos que vive en Vigo.

La hombre aprendió a tocar la armónica cuando tenía tan solo cinco años, algo de lo que no se olvida, a pesar de haber olvidado otras cosas como hablar español, su lengua adoptiva.

AFAV crea en su web una sección con actividades para mantener el cerebro activo en personas con alzhéimer

Según ha informado la entidad en un comunicado, el equipo humano de AFAV ha estado trabajando desde sus hogares para crear esta sección con el objetivo de ayudar a las familias que se encuentran en casa con un enfermo de alzhéimer para que puedan seguir trabajando la estimulación cognitiva "de una manera sencilla".

La presidenta de AFAV, Ana María Ruiz, explica que la iniciativa "surgió cuando desde Generalitat y Ayuntamiento de Valencia nos dijeron que debíamos cerrar los centros de día. Nuestro trabajo es asistir y ayudar a las familias y, desde nuestras casas, seguimos trabajando para que su calidad de vida no disminuya, en la medida de lo posible". Según asegura, Cerebro Activo "ha tenido una gran acogida por parte de las familias de los usuarios de AFAV, que ya la están utilizando".

POr ejemplo, Mari Carmen Granero, familiar de una usuaria de AFAV, ha subrayado que "es una buena iniciativa para que el enfermo esté activo. A mi madre le encanta hacer cosas, trabajar, pintar, cantar... Con estos ejercicios, los familiares tenemos una herramienta muy útil para poder interactuar con ellos, ya que ellos por sí mismos no tienen esa capacidad de hacer actividades".

"Es una página a la que todo el mundo puede tener acceso y hay todo tipo de ejercicios, cognitivos, físicos, lúdicos, y de musicoterapia. Además, se puede trabajar de forma escrita y oral.Muchas gracias por ayudarnos", ha resaltado.

La sección Cerebro Activo recoge actividades similares a las que los usuarios de AFAV realizan a diario en los centrosde Benicalap y ELAIA, aunque ahora deberán ser guiados por un familiar.

La sección acaba de publicarse en la web, pero los trabajadores de la asociación, desde sus casas, la irán completando diariamente para que haya actividades múltiples tanto para personas con demencia como para personas mayores que también quieran mantener su cerebro activo. AFAV recomienda realizar estas actividades en familia y tomarlas "como una diversión y entretenimiento" que, además, ayudará a los enfermos a seguir con la estimulación cognitiva habitual.

La sección está dividida en los apartados Musicoterapia, Fisioterapia, Estimulación cognitiva y Animación sociocultural, y presenta actividades que pueden descargar en PDF para trabajar cómodamente desde casa.

VÍDEO CONTAGIANDO SONRISAS

Además, el equipo de AFAV ha preparado un vídeo con frases motivadoras para animar a todas las personas que están en casa estos días debido a la crisis del coronavirus y que se plantea como un homenaje a las personas que estos días cuidan de los demás, como familiares con personas mayores o niños, personal sanitario, policía, bomberos, trabajadores de comercios de alimentación o farmacias y en general, a toda la sociedad española por su solidaridad en estos tiempos.

En el vídeo ha participado el equipo de AFAV y ha contado con la colaboración del grupo valenciano Spyplane, que también han lanzado su frase motivadora y del grupo Bombai, que ha cedido la canción Solo si es Contigo, de manera desinteresada.

AFAV crea en su web una sección con actividades para mantener el cerebro activo en personas con alzhéimer

La Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer de Valencia (AFAV) ha creado en su página web la sección 'Cerebro Activo', que recoge actividades de estimulación cognitiva y física para personas con alzhéimer, con el objetivo de ayudar a las familias que se encuentran en casa con un enfermo en estos días de confinamiento por el Covid-19 para que puedan seguir trabajando esta área.

La entrañable historia del anciano con alzhéimer que cree que los aplausos de los balcones son para él

Hermann Schreiber es octogenario como su esposa, Teresa Domínguez. Los dos sufren alzhéimer. Ella, gallega, dominaba el alemán, pero ya no. Ni siquiera habla. Él, oriundo del país germano, no recuerda apenas el español que tanto controlaba. Pero de lo que no se olvida es de tocar su inseparable armónica.

Aprendió la técnica a los cinco años, en ello se entretenía mientras su madre preparaba mantequilla y ahora, cada día, cuando la gente aplaude a los sanitarios desde sus balcones, él acude presto a su ventana, en la ciudad de Vigo. Cree que esos vecinos de las casas de al lado son su público y no duda en ofrecerles un auténtico recital con ese instrumento de viento que siempre lo ha acompañado.

A esa sensación, la de sentir que está ante el respetable, no ha llegado él por una ocurrencia cualquiera. Se lo ha hecho creer así la persona que lo asiste, Tamara Sayar, que dedica la cuarentena a los "cuidados de su segundo de a bordo", como lo llama, y que para hacerlo debidamente ha tenido que dejar a su única hija, todavía menor, al cuidado de su abuelo, el padre de ella, bombero jubilado.

"No sé si he creado un monstruo, porque ahora Hermann ensaya todo el día", cuenta emocionada, y no duda en confesar el enorme cariño que siente hacia el intérprete al que el estado de alarma no frena. "Simpático, muy sensible, de emoción fácil". Así lo define.

"Pedazo concierto, eh, Hermann", "¿Ves? Te has puesto nervioso. Mucho público. Yo entiendo", le dice esta sanitaria en cada vídeo que graba de sus conciertos. Él sonríe, sigue soplando y al final bate sus propias palmas sobre la dulzaina, sumándose a la ovación.

Después, cómo no, ha de lavarse las manos. Para que jamás se le pase por alto hacerlo Tamara ha diseñado un gigantesco cartel con esa recomendación escrita en alemán y el dibujo de un varón, que se asemeja físicamente, y mucho, a su músico predilecto, el de casa.

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🎼 Hermann es octogenario y sufre alzheimer, pero no ha olvidado cómo tocar la armónica. Cuando la gente aplaude estos días a los sanitarios desde sus balcones, durante la cuarentena por el #coronavirus, él sale a tocar desde su ventana en Vigo y cree que todas esas personas le ovacionan. A esa sensación, la de sentir que está ante su público, él no ha llegado por una ocurrencia cualquiera. Se lo ha hecho creer así la persona que lo asiste, Tamara Sayar. “Pedazo concierto, eh, Hermann", "¿Ves? Te has puesto nervioso. Mucho público. Yo entiendo", le dice esta sanitaria en cada vídeo que graba de sus conciertos. Él sonríe, sigue soplando y al final bate sus propias palmas sobre la dulzaina, sumándose a la ovación. #covid_19 #covid19 #coronavirusespaña

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Hermann y Teresa se conocieron en la Selva Negra meridional, en el pequeño municipio en el que él residía: Unterkirnach. Ella, que tuvo tres hijos, de los cuales uno ha fallecido, se quedó viuda cuando estaba embarazada de su hija pequeña.

Para ganarse las habichuelas, en un momento dado tuvo que tomar la decisión de emigrar y dejar a la prole al cuidado de su suegra. Se empleó en una compañía de cortadoras de pelo y afeitadoras, donde el que con el tiempo sería se convertiría en su esposo se dedicaba a la fabricación de los utillajes adecuados para las piezas en serie.

Se conocieron, se casaron y allá se quedaron. Venían a España en los períodos vacacionales. También, los dos, se dedicaron durante un tiempo a repartir periódicos, eso sí, siempre juntos.

Esta unión la trastocó la salud. Los hijos de Teresa empezaron a darse cuenta de que ella estaba perdiendo su segundo idioma y de que se desorientaba mucho. Todo esto ocurrió hace ya más de un lustro.

Decidieron entonces que lo mejor era que estuviese en Galicia. Hermann se quedó en la casa alemana, que aún conservan, e iba y venía. Pero la fatalidad hizo que hace un año su memoria empezase, igualmente, a resquebrajarse.

Tamara Sayar, que en su domicilio gallego no les quita ojo, describe lo ocurrido de una manera tan sucinta como clarificadora: "Esta enfermedad los confinó. Como estamos ahora todos".

Hermann y un hijo de Teresa tenían previsto un viaje a Alemania, pues él sigue conservando a sus médicos allí y necesitaba seguimiento y hacerse con las medicinas que le han recetado. Por las restricciones que ha desencadenado la pandemia del Covid-19 en España y por ser él persona de alto riesgo, no pudieron tomar ese avión. Tras un proceso burocrático latoso, consiguió esos fármacos.

Cuando se empezó a hablar del coronavirus en Wuhan, él hablaba mucho de China con Tamara. Hermann estuvo allí, con su armónica claro, y también deleitó con sus sones a los "chineses", como él los llama. De sus costumbres se quedó muy sorprendido, principalmente de las culinarias, pues comentaba lo asombrado que se había quedado cuando vio que comían erizos, animales con una envoltura de pinchos que jamás se habría imaginado en una mesa.

Teresa, Hermann y Tamara están en Vigo. Esta chica solamente tiene palabras maravillosas para ellos, y para los hijos de Teresa. De hecho quiere que de su historia no quede la tragedia y sí la hermosa existencia de amor que han vivido y la intendencia que hay detrás de esa armónica que en cada jornada se hace oír.

Tamara no desea tampoco que se hable de su caso, pero los mimbres de los que están hechos Hermann y Teresa no parecen diferir mucho de los suyos. Separada de la que era su pareja y entregada desde que era una bebé al cuidado en exclusiva de su niña, "una ricura que ya empieza con la preadolescencia", está en la actualidad alejada de ella por 59 kilómetros por carretera.

"Se quedó con mi padre, el de menor riesgo de los posibles", detalla. Él vive en Sanxenxo, donde tiene su residencia permanente.

Tamara y su hija exprimieron el tiempo juntas hasta el último momento, al no saber cuánto van a prolongarse las medidas.

"Jugamos, bailamos, preparamos pizza... Pero, sobre todo, nos dimos millones de besos y muchos achuchones. Ahora llamadas, muchas con vídeo para vernos, varias veces al día. Reconozco que siempre hay un momento diario en el que me embarga la tristeza a pesar de saber que hago lo que tengo que hacer, eso siempre lo tengo claro".

Y concluye: "A todos esos padres a los que se les está cayendo la casa encima, les digo que ¡qué envidia me dan!; no están alejados".

Ahora es Hermann el que aclama a Tamara. Y con melodía de fondo.