Lady Gaga revela que toma antipsicóticos por su salud mental

Cada vez hay más celebrities y artistas admirados por los más jóvenes que se toman muy en serio su salud mental e intentan concienciar sobre la importancia de cuidarla igual que la física. Entre estas famosas se encuentra Lady Gaga, que ha hecho unas declaraciones hablando, con total sinceridad, sobre su situación personal.

La cantante de 34 años, que no hay que olvidar que tiene una auténtica legión de seguidores (solo en Instagram tiene algo más de 43 millones de fans), ha realizado una importante confesión en una entrevista que ha dado para la emisora de radio Apple Music Beats.

Gaga, que recientemente confesó que casi deja tuerta a Ariana Grande en el rodaje del videoclip de Rain On Me debido a sus largas uñas postizas, no dudó en dar pruebas sobre el delicado estado de su salud mental. Además, una de las canciones que más fama tiene entre sus followers trata precisamente sobre las pastillas que toma.

"Escribí esta canción que se llama 911, y que habla de un antipsicótico que consumo. Lo hago porque no siempre soy capaz de controlar las cosas que hace mi cerebro y tengo que estar tomando ese medicamento para detener los procesos en los que incurre mi mente", ha explicado.

La autora de temas tan icónicos como Born this way, Shallow o Alejandro ha revelado que es completamente consciente de los problemas que tiene. "Sé que padezco problemas mentales y soy bastante consciente de que en ocasiones no me sienta totalmente humana", han sido sus palabras.

La artista neoyorquina, que ya ha confesado en más de una ocasión que trata su estrés postraumático -debido a repetidas violaciones de las que fue víctima cuando tenía 19 años-, le narró a Oprah Winfrey un episodio que le ha ocurrido este mismo año.

Ella estaba dando un discurso y de repente sintió cómo se le caía el brazo. "La mano se golpéo [con el estrado]. Y todo mi cuerpo comenzó a temblar, tuve que gritar", rememoró.

"Es muy difícil describir lo que se siente durante todo esto, un hormigueo completo desde la cabeza hasta los pies. Y luego un gran entumecimiento. Lo que está sucediendo en ese momento, en puridad, es que el cerebro dice: 'Suficiente, ya no quiero pensar más, ya no no quiero sentir esto'", explicó.

Los graves problemas de salud de Sarah Hyland, de ‘Modern Family’

Ni siquiera es la primera actriz de Modern Family que desvela sus problemas para intentar crear conciencia con ellos: de hecho, ya lo hizo quien interpretase a su hermana pequeña en la ficción, Ariel Winter. Pero Sarah Hyland lleva un historial realmente aterrador.

La intérprete de 29 años, que encarnaba a la primogénita de los Dunphy, ha llevado una vida en la que se ha mezclado la popularidad por la serie con una vida privada marcada por la necesidad de cuidarse en todo momento y superar multitud de contratiempos sanitarios.

Hyland, hija de los también actores Melissa Canaday y Edward James Hyland, padece displasia renal, un trastorno de los riñones. Esta alteración, que la actriz comenzó a presentar en 2012, provoca que sea muy asiduos en estos órganos múltiples quistes de diversos tamaños.

En aquel momento se le practicó una diálisis y se buscó un donante compatible, que finalmente fue su padre. Y, aunque la operación fue un éxito, el cuerpo rechazó la nueva entraña varios años más tarde, en 2016..

"Es aterrador cuando un segundo miembro de tu familia, alguien a quien se supone que tienes que cuidar por ser tu hermano menor, te quiere dar una tercera posibilidad de vivir", dijo sobre vía que le abrieron en su familia para solucionar su problema.

"Sentí una barbaridad de presión. Fueron unos días muy locos, tuve mi primera cita con mi actual novio, al día siguiente eran los Emmy, al siguiente me marché a que me hicieran la diálisis y después tenía que estar en el hospital para mi trasplante", rememoró al medio SELF.

No solo por este problema ha tenido que visitar la actriz los hospitales más de lo que desearía. También padeció endometriosis y, según sus cálculos, habrá pasado por el quirófano en 16 ocasiones. Y eso, claro, en la sanidad estadounidense, en la que pudo permitírselo gracias a su buen sueldo en la ficción que le hizo famosa.

"Después de 26 ó 27 años de estar enferma y con dolores crónicos todo el tiempo no sabes cuándo va a ser el siguiente buen día. Es realmente duro. Escribía cartas en mi cabeza a mis seres queridos contando por qué lo había hecho, el razonamiento sobre la decisión y que no era culpa de nadie. No quería escribirlo en papel porque no quería que nadie lo encontrara", le comentó a Ellen DeGeneres sobre la alternativa del suicidio que se planteó.

Sin embargo, en 2017 oficializó su relación con Wells Adams, un actor al que conoció en redes sociales. "Nos pasamos un tiempo tuiteándonos porque a mí me parecía muy divertido y él era fan de la serie", desveló en el programa de Jimmy Kimmel.

Este 2020 debería haberse producido la boda para la que se comprometieron en 2019, pero el coronavirus ha hecho que la pospusieran. Sin embargo, llevan conviviendo en Los Angeles desde 2018.

Preocupación en Japón por el estado de salud de la Emperatriz Michiko tras su operación de cáncer de mama

En un país tan apegado a las tradiciones como Japón, la institución monárquica está viviendo uno de sus momentos más difíciles de los últimos años. Y es que en el país nipón tienen cada vez una más que creciente preocupación por el estado de salud de la Emperatriz Michiko.La enfermedad que ha padecido la esposa del Emperador Akihito ha mantenido en vilo a la nación, que ahora puede ver cómo el cáncer de mama que viene arrastrando y por el que fue operada hace tan solo tres meses está causando estragos en Michiko.Las últimas apariciones públicas no han ayudado en nada a disipar la congoja generalizada y, tras verla mucho más delgada y macilenta, el País del Sol Naciente se va haciendo a la idea de que el cáncer de la monarca, de 85 años, está mermando sus fuerzas.Es cierto que desde la casa imperial, su equipo de prensa insiste en que su palidez y ese estado permanentemente demacrado, escuálido y mustio se debe al estrés de los últimos meses, pero su pérdida de peso y su desmejora física (que se retraen hasta la pasada primavera) hacen que Japón tenga el corazón en un puño.
El gabinete se ha reafirmado en varias ocasiones en que estos nervios vendrían producidos por la exposición continua tras la abdicación de su marido Akihito en favor de la entronización de su hijo, Naruhito, pero ya son varias las voces que creen que es una cortina de humo, pues lo verdaderamente provocador de estos males ha sido el tumor que se le encontró en el pecho izquierdo.Amén de que esta no ha sido la única operación de la emperatriz Michiko, pues ya se le detectó una anomalía en una válvula cardíaca y un ritmo de palpitaciones irregular, así como fue operada de cataratas en ambos ojos.