La amenaza de las ‘superbacterias’: la resistencia a los antibióticos causa más muertes al año que el sida o la malaria

Cuando todavía el mundo no ha superado la crisis del coronavirus, una amenaza aún más peligrosa acecha a la vuelta de la esquina: los expertos advertían hasta este jueves de que en menos de tres décadas las 'superbacterias' matarían a más de 10 millones de personas al año, casi el triple de los fallecimientos que se estima que ha provocado el Covid en 2021. El pronóstico publicado hoy bajo el nombre Impacto mundial de la resistencia bacteriana a los antimicrobianos en 2019: un análisis sistemático en la revista científica The Lancet, es aún más preocupante. Los efectos de esta pandemia "silenciosa" se escriben en presente y las cifras de muertes vaticinadas para 2050 podrían llegar antes de lo previsto. Según este último estudio, estas infecciones acabaron con la vida de 1,27 millones de personas al año en 2019, más que el sida, la malaria o el cáncer de pulmón, tráquea y bronquios.

El protagonista de la reciente investigación no es desconocido para la ciencia: la RAM o resistencia bacteriana a los antimicrobianos lleva años suponiendo un quebradero de cabeza para los organismos médicos internacionales. Los datos revelados por Chris Murray y Christiane Dolecek, autores del GRAM (siglas en inglés del nombre del estudio) en esta ocasión, pueden servir para que los gobiernos de todos los países "corrijan el rumbo".

Al número de muertes anuales derivadas del contagio con estas mutaciones, se suman los fallecimientos donde la resistencia bacteriana a los antibióticos no ha sido la principal causa de muerte, pero ha cumplido un papel relevante. Nada menos que 4,95 millones de personas murieron en 2019 con una infección de este tipo.

En palabras de Murray, investigador de la Universidad de Washington (EE UU) y coautor del informe, la farmacorresistencia se produce "cuando los cambios en las bacterias hacen que los medicamentos utilizados para tratar infecciones sean menos eficaces".

El uso abusivo y generalizado de los antibióticos podría constituir la principal razón de ser de esta 'élite de bacterias', lo que atenta, paradójicamente, contra la salud de la especie humana en los próximos años. La explicación es sencilla, si las bacterias que causan infecciones comunes relacionadas por ejemplo con las vías respiratorias inferiores o el torrente sanguíneo se vuelven inmunes a los antibióticos creados para combatirlos, esas mismas infecciones, que hasta ahora se curaban con tratamientos ordinarios, podrían ocasionar la muerte sistemática de miles de pacientes.

Claves del estudio: dónde, a quién y cómo afectan las 'superbacterias'

El estudio, realizado a partir de una estimación de las muertes relacionadas con 23 patógenos y 88 combinaciones patógeno-fármaco y acaecidas en 204 países diferentes, desprende claves fundamentales para comprender la magnitud del problema.

En primer lugar, las infecciones más letales causadas por estas bacterias son las respiratorias, que como la neumonía son responsables de 400.000 defunciones al año. A estas le siguen las infecciones sanguíneas que acaban con cerca de 370.000 vidas anuales al derivar en muchos casos en sepsis, y finalmente, las infecciones abdominales son en tercera instancia las más mortíferas, culpables 210.000 muertes.

Más concretamente, de todos los microbios analizados, a tan solo seis de ellos se les pueden atribuir la mayor parte de los fallecimientos (920.000). Son: E. coli, S. aureus, K. pneumoniae, S. pneumoniae, A. baumannii y P. aeruginosa.

Así mismo, aunque las 'superbacterias' no discriminan entre fronteras, algunas zonas del mapamundi resultan más vulnerables que otras. Se ha detectado un mayor número de muertes directamente relacionadas con la RAM en África subsahariana y en el sur de Asia, con 24 muertes por cada 100.000 habitantes y 22 muertes por cada 100.000 habitantes, respectivamente.

Aunque, esta cifras podrían ser aún peores, dada la dificultad para obtener datos fiables en muchas de esas latitudes. "Hemos detectado graves lagunas de datos en muchos países de renta baja, lo que pone de relieve la necesidad de aumentar la capacidad de los laboratorios y de recogida de datos en estos lugares", comenta al respecto la directora científica del GRAM y profesora Christiane Dolecek.

Finalmente, pese a que la resistencia a los medicamentos afecta a todas las edades, según el análisis los niños corren un riesgo singularmente más alto frente a las 'superbacterias'. A juicio de Dolecek, "una de cada cinco muertes atribuibles a la RAM se produce en niños menores de cinco años".

En 1945, Alexander Fleming pronunció estas palabras tras recibir el Premio Nobel en Fisiología por descubrir la penicilina: "Existe el peligro de que un hombre ignorante pueda aplicarse una dosis insuficiente de antibiótico, y, al exponer a los microbios a una cantidad no letal del medicamento, los haga resistentes". En 2022, cobran un sentido nuevo. Los "nuevos datos revelan la verdadera magnitud de la resistencia a los antimicrobianos en todo el mundo" 76 años después, y como dicen los autores que los han descubierto, "son una clara señal de que debemos combatir la amenaza".

Aplauso generalizado en redes a la entrevista de Julia Otero en ‘El hormiguero’: «Excelente, maravillosa…»

El hormiguero recibió este miércoles la visita de Julia Otero, que comentó con Pablo Motos todo lo que ha vivido desde que le diagnosticaron cáncer hasta superarlo y volver a la radio.

La periodista conversó con el presentador sobre su primer día de quimioterapia: "Escogí preguntarlo todo, no vivir en la ignorancia. Me vino bien saber lo que hacía cada sustancia que me ponían”.

Las reflexiones de la invitada fueron muy aplaudidas en redes sociales, y uno de los primeros que lo hizo fue Jordi Évole, que comentó: "Hay días que estabas deseando que llegasen. Cuando la tele todavía emociona".

Pero también mucho usuarios anónimos decidieron alabar las palabras de Otero sobre la enfermedad, calificándolas de "excelentes", "maravillosas" o "brutales", entre otros comentarios.

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Julia Otero vuelve a ‘El hormiguero’ tras superar un cáncer: «No soy bandera de nada, solo una enferma más»

"Hoy ha venido a divertirse a El hormiguero la mejor". Así anunció Pablo Motos a su invitada de este miércoles, Julia Otero, que acudió al programa de Antena 3 para comentar su regreso a la radio, concretamente a su programa vespertino Julia en la Onda de Onda Cero Radio, tras haber superado un cáncer.

"Estoy muy nerviosa, estar detrás de la cortina del programa da un subidón de adrenalina...", comentó la periodista nada más sentarse en la mesa. "Vengo de un lugar muy negro y quiero hacerlo bien", añadió.

El presentador comentó: "Sabes que una pregunta sobre el cáncer caerá". Otero aseguró que "no soy bandera ni estandarte de nada, soy una enferma más". Y aportó unos datos que asombraron a los espectadores.

"Cada día se diagnostica cáncer a 800 personas, unas 300.000 al año, y no soy diferente a ellos. Lo único que quiero es ayudar a la gente que no tiene voz", afirmó la invitada.

También destacó que "también he pasado la covid estas navidades, por suerte he sido asintomática gracias a la ciencia y a la sabiduría: tres dosis de la vacuna. En 2021 lo he tenido todo".

También tuvo gran repercusión en redes sociales, donde usuarios anónimos o famosos, como Jordi Évole, celebraron la presencia de la periodista en el espacio de Antena 3.

Virginia Torrecilla es convocada con el Atlético por primera vez tras superar su cáncer

La convocatoria del Atlético de Madrid para la semifinal de la Supercopa de España femenina ha traído una noticia que se ha recibido con mucha alegría tanto por aficionados colchoneros como del resto de equipos: Virginia Torrecilla está en la lista.

La futbolista mallorquina ha sido llamada por primera vez desde que anunció que había superado su cáncer, que le hizo colgar las botas momentáneamente. Después de casi un año entrenándose para recuperar la forma, y tras pasar por no pocas dificultades (como un accidente de coche junto a su madre el pasado verano), Torrecilla ha vuelto.

El apoyo a su vuelta ha sido unánime en las redes sociales.

Este es un paso más en la historia de superación y pundonor de la exinternacional española. Torrecilla anunció en mayo de 2020 que le habían detectado un tumor cerebral, por lo que tenía que dejar el fútbol temporalmente hasta recuperarse. Una vez intervenida quirúrgicamente para extirpárselo, comenzó un largo tratamiento de quimioterapia que le hizo dejar los terrenos de juego. El apoyo tanto de sus compañeras en el Atlético como en la selección española se hizo notar, especialmente en su club, que no dudó en esperarla. El gesto de renovar su contrato un año más pese a que no sabían si iba a poder volver lo dice todo.

En marzo de 2021, cuando anunció que acababa el tratamiento y que estaba libre de cáncer, empezó a entrenarse. Primero en solitario, después con el grupo. Su ejemplo la convirtió en capitana del equipo, a petición de sus propias compañeras, que no dudaron en incluirla en las celebraciones de los éxitos conseguido en un papel protagonista. Ahora queda por ver si, después de esta convocatoria, llega a disputar algunos minutos contra el Levante.

El fármaco contra el alzhéimer que entra en fase II: así funciona y estos son los resultados que espera conseguir

El alzhéimer y más en general los trastornos neurodegenerativos constituyen hoy en día un importante reto para la medicina. Por ello, no es de extrañar que se dediquen amplios esfuerzos a la investigación en este campo, con el fin de hallar tratamientos que puedan mejorar la calidad de vida y las expectativas de los pacientes.

En esta línea se enmarca el desarrollo del Lomecel-B, un posible tratamiento para las formas menos graves de Alzheimer que en la actualidad está comenzando un ensayo clínico de fase IIA.

¿Cómo funciona el Lomecel-B?

Como recoge el medio Alzheimer's news today, el Lomecel-B, creado por la compañía Longeveron, es un fármaco a base de 'células de señalización médica', derivadas de la médula ósea de donantes adultos sanos. El principio que hay detrás es el uso de las mismas células encargadas de las reparaciones normales de tejidos, el mantenimiento de los órganos y la función del sistema inmunológico para tratar algunos de los efectos característicos del alzhéimer.

Para ello, el tratamiento se administra mediante inyección intravenosa y, una vez en las zonas afectadas, secreta moléculas bioactivas como factores de crecimiento y moléculas señalizadoras antiinflamatorias.

Así, el tratamiento ya ha pasado por un ensayo clínico de fase I, que arrojó que el Lomecel-B es seguro y que tiene la capacidad de ralentizar el deterioro cognitivo y la pérdida de habilidades necesarias para la vida diaria en pacientes con alzhéimer leve. Además, los niveles de formación de nuevos vasos sanguíneos y los marcadores anti-inflamatorios se incrementaron significativamente en los pacientes tratados con Lomecel-B.

Ahora, el estudio de fase II utilizará un grupo de control al que se le administrará placebo y tomará mediciones de la anatomía cerebral mediante técnicas como la resonancia magnética para abordar los sistemas inflamatorio y vascular que se cree que están implicados en la progresión del alzhéimer.

Además, este estudio estudiará, más allá de los resultados obtenidos en la fase I, la seguridad y tolerabilidad de la terapia así como su efecto en los biomarcadores y en el funcionamiento cognitivo. Se comparará, también, la efectividad de una sola y la de varias inyecciones. La compañía espera poder realizar este ensayo en 48 pacientes, distribuidos en grupos de 12.

Un nuevo modelo agiliza el diagnóstico de cáncer: «El paciente tendrá el mejor dictamen más rápido y viva donde viva»

Dice el doctor Xavier Matías-Guiu que los patólogos son "médicos invisibles". Al doctor Santiago Ramón y Cajal le gusta decir que son los "notarios de la medicina". Ambas cosas son ciertas, porque ellos evalúan los tejidos, diagnostican enfermedades como el cáncer y de sus dictámenes dependen los tratamientos que otros profesionales aplican. Estos especialistas son dos de los impulsores en Cataluña de un proyecto oncológico pionero en España que les gustaría que se extendiese al resto del país.

¿En qué consiste el modelo que han desarrollado? Doctor Ramón y Cajal (RC): La medicina de precisión se basa en dos pilares básicos, en los que estamos trabajando: un diagnóstico patológico correcto, y para eso estamos implementando la digitalización, y el estudio de biomarcadores, el estudio molecular personalizado de cada tumor y cada paciente, para lo que usaremos las nuevas tecnologías de secuenciación.

Doctor Matías-Guiu (MC): El diagnóstico anatomopatológico es difícil. Hasta ahora lo hemos hecho con el microscopio y con la digitalización queremos sustituirlo por el ordenador.

¿Qué ventajas tiene? MC: Los biomarcadores se cuantifican mucho mejor en un soporte informático que por el ojo humano y, si el caso es difícil, podemos compartir la imagen con compañeros en tiempo real, sin quedar físicamente.En esto participamos los siete hospitales del Instituto Catalán de la Salud.

RC: Nos va a permitir aplicar algoritmos para optimizar por ejemplo la cuantificación de los biomarcadores. Así se va a intentar objetivar el proceso, para que sea más reproducible y no tan patologodependiente. Estamos empezando a utilizar nuestros propios algoritmos y también algoritmos de la Inteligencia Artificial. Esto va a suponer una revolución en todos los ámbitos de la medicina y en el nuestro va a ayudarnos a hacer mejores diagnósticos.

¿Se extenderá a toda Cataluña? MC: El conseller [de Salud] ha expresado su ilusión de poder escalarlo. Sería fantástico porque todos los hospitales catalanes podríamos beneficiarnos de ello. Si entre siete somos más de 170 patólogos, imagine si estamos unidos todos.

RC: El estar interconectados, sabiendo el expertise de cada uno, nos va ayudar mucho para mejorar el diagnóstico final del paciente, que es de lo que se trata. También tiene enormes ventajas en materia de seguridad, para que no se pierda nada si hay traslados de un hospital a otro, y sobre todo, no se va a necesitar un patólogo especializado en cada área en todos los centros, algo que resulta imposible.

¿Y llegará al resto de España? MC: Hay iniciativas en Andalucía, en Madrid... Incluso nos preguntan desde otras comunidades. Probablemente en diez años la patología digital estará muy extendida. Permite incluso teletrabajar. Durante la pandemia nos hemos estado llevando los microscopios a casa.

¿Cuál es la importancia de la patología molecular, el otro pilar de la medicina de precisión? MC: A veces necesitamos mirar varios biomarcadores importantes para que el oncólogo decida el tratamiento. Hasta hace cuatro o cinco años lo hacíamos uno a uno y al tercero ya no nos quedaba muestra. Ahora, la tecnología de secuenciación NGS nos permite estudiar hasta 500 genes en una misma muestra. Lo hemos ido implantando en hospitales a diferente ritmo y en julio la Consejería estableció una instrucción para que se estandarice.

"Los oncólogos creen que en 15 o 20 años se cronificarán gran parte de los tumores"

RC: Aquí es donde acortamos mucho tiempo. Si estudiamos biomarcador a biomarcador podemos tardar dos o tres semanas. Si los hacemos todos a la vez tenemos tecnología que en 24 horas nos da el resultado. El Sistema Catalán de Salud dijo que asumirían el coste de extenderlo a toda Cataluña, tema importante, y que habría unos pocos laboratorios donde centralizar todos los estudios moleculares para optimizar recursos económicos y humanos. Pero luego son los patólogos del hospital en cuestión los que finalmente emiten el diagnóstico.

Todo esto, ¿qué beneficios tiene para los pacientes? RC: La gran ventaja es ética y social, que un paciente, independientemente de dónde viva, tenga acceso al mejor diagnóstico posible y al mejor tratamiento posible con su oncólogo en su hospital. Y más rápido. Nuestro objetivo es tener el diagnóstico integral en una semana. Es una directriz muy social y de una equidad increíble.

MC: Si te tratan en un hospital de una gran ciudad es más fácil tener acceso a estas tecnologías que si vives en un pueblo. Y también facilita un tratamiento individualizado que evita otros más tóxicos.

¿Es elevado el grado de subjetividad y discordancia que hay ahora con los diagnósticos? MC: Lo hacemos bien pero en los casos difíciles puede haber más variación. Ahí es donde más se gana con la patología digital. En la patología molecular hay que garantizar la calidad de los test. Pero también es más objetiva.

RC: Pasa aquí y en EE UU. El patólogo no emite un análisis sino un diagnóstico, basado en su experiencia, su conocimiento y en datos que ve al microscopio. Hay un punto de subjetividad y puede haber discordancias. Pasa en todas las especialidades. Con esto intentamos objetivar algunas de esas áreas.

Después de que el Senado aprobase recientemente una propuesta para incluir los test de biomarcadores en el Sistema Nacional de Salud, ¿tomará medidas el Gobierno? MC: La sensibilidad siempre ha sido buena por parte del Ministerio [de Sanidad] pero la administración no es ágil. La estructura hace que sea más fácil aprobar un fármaco que el biomarcador del que depende su prescripción. En Cataluña estamos contentos porque por primera vez son reembolsables. Si no teníamos que mirar mil fórmulas para que los pacientes tuvieran acceso a esos biomarcadores y la industria farmacéutica nos ayudaba. Pero no es lo óptimo.

"Lo hacemos bien pero en los casos difíciles puede haber más subjetividad"

RC: El modelo que estamos desarrollando va a ser muy positivo y un referente. Pero falta otro aspecto importante: el control de calidad. No es obligatorio que los laboratorios hagan un control de calidad de sus técnicas y debería serlo y estar financiado por la administración. La Sociedad Española de Anatomía Patológica hace controles de los estudios de biomarcadores pero los resultados no son vinculantes y un 25-30% de los laboratorios no participan.

¿Cómo prevén que evolucione el cáncer? MC: Llevamos muchos años haciendo patología molecular y lo que estamos viendo ahora es un sueño. Siguen muriendo muchos pacientes pero hemos mejorado muchísimo. Dentro de 10 años el número de biomarcadores y de fármacos relacionados con ellos será mucho mayor.

RC: Los oncólogos creen que en 15 o 20 años se cronificarán gran parte de los tumores. Hoy el gran caballo de batalla está en cómo tratar la metástasis. Soy optimista. Con los nuevos abordajes terapéuticos y los ensayos clínico que hay en cartera pinta muy bien en diez o quince años. Incluso menos.

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Proteínas chaperonas: ¿un nuevo elemento clave para la futura lucha contra el Alzheimer?

Una investigación promovida por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) apunta a una posible diana terapéutica contra la enfermedad de Alzheimer a partir de la actividad de determinadas proteínas.

Según ha dado a conocer este lunes la institución académica a través de un comunicado, este equipo de investigación ha situado un potencial objetivo terapéutico contra la enfermedad de Alzheimer en unas proteínas, las denominadas chaperonas, que colaboran con un tipo de células del sistema nervioso (los astrocitos) para eliminar las proteínas patológicas que provocan la aparición de signos clínicos de la enfermedad, como el deterioro de la memoria.

La investigadora de la UCLM, Melania González-Rodríguez, es la autora principal de un artículo publicado en la revista "International Journal of Molecular Sciences" que sitúa un nuevo objetivo terapéutico en este tipo de células del sistema nervioso.

El Alzheimer afecta a más de 1.200.000 personas en España

Los astrocitos, según ha explicado González-Rodríguez, eliminan las proteínas patológicas asociadas a los signos clínicos de la enfermedad de Alzheimer, como el deterioro cognitivo, a través de otro tipo de proteínas, las chaperonas.

En estas últimas, presentes en todas las células, se encontraría esta posible nueva diana para abordar una enfermedad que en España afecta a más de 1.200.000 personas.

La eliminación de las proteínas patológicas se produciría mediante el proceso de autofagia, por el que la célula descompone y destruye proteínas viejas, dañadas o anormales.

El objetivo inicial de la investigación, dentro del grupo de Neuroplasiticidad y Neurodegeneración de la Facultad de Medicina de Ciudad Real, consistía en determinar la implicación de las neuronas y de otros dos tipos de células del sistema nervioso, la microglía y los astrocitos, en la afectación de un área del cerebro, el hipocampo, en los casos de alzhéimer.

Para ello, compararon cerebros con la enfermedad y otros sin ella y contabilizaron la presencia de las distintas células, midieron el volumen del hipocampo y, paralelamente, identificaron marcadores implicados en la enfermedad.

Este enfoque responde a que el alzhéimer se caracteriza por la acumulación de dos proteínas patológicas, cuyo progresivo cúmulo provoca la aparición de los signos clínicos característicos de la enfermedad, como por ejemplo el deterioro de la memoria.

En estadios tempranos de la enfermedad estas proteínas se acumulan en el hipocampo, región esencial en la formación de la memoria.

Dos proteínas patológicas se acumulan en una región del hipocampo

"Los resultados indicaron que no todas las subregiones del hipocampo estaban igualmente afectadas, sino que una en concreto (CA1) presentaba menor volumen, una pérdida de neuronas y aumento de astrocitos. Los resultados proteómicos destacaron el posible papel de los astrocitos en la eliminación de las proteínas patológicas mediante un proceso denominado autofagia mediada por chaperonas", ha explicado la investigadora.

Este trabajo comprende el primer estudio que emplea estereología, es decir, la interpretación tridimensional de secciones planas de materiales o tejidos, para estimar el volumen de distintas subregiones del hipocampo, así como analizar neuronas y células de glía, empleando marcadores celulares específicos en muestras con la enfermedad de Alzheimer.

"La afectación específica de una de las regiones del hipocampo, CA1, pone de manifiesto su mayor vulnerabilidad a los cambios patológicos producidos en la enfermedad, y la participación de ciertas chaperonas (BAG3 y HSP90AB1) en la regulación de los niveles de proteínas patológicas las convierten en objetivos terapéuticos interesantes para esta enfermedad", ha apuntado.

Diagnostican por error estreñimiento a una bebé que tiene un cáncer raro

Unos padres británicos han denunciado en las redes sociales el error de unos doctores que diagnosticaron a su hija de dos años estreñimiento cuando en realidad padecía un tipo de cáncer raro, defendiendo además que ellos habían deducido inicialmente que padecía esta última dolencia al buscar los síntomas que presentaba el bebé en Google.

Diagnóstico de estreñimiento

Tal y como recoge el medio británico The Daily Mail, Louise Millward, una mujer de 34 años, se había dado cuenta en mayo del año pasado de que su hija, Grace, había perdido el apetito y estaba más cansada de lo normal.

Ante estos síntomas, decidió llevarla al hospital Worcestershire Royal, donde los médicos diagnosticaron al bebé de estreñimiento y la trataron de tal afección.

Sin embargo, al volver a casa, su salud continuó deteriorándose, lo que causó aún mayor preocupación a Millward. La situación continuó hasta octubre, cuando la niña comenzó a presentar una hinchazón importante en el abdomen y volvió a ser ingresada en el hospital.

Un tumor muy raro

En esta ocasión, los médicos le diagnosticaron un hepatoblastoma, un tipo de cáncer muy raro que afecta al hígado y que sólo se da en un niño de cada millón. Para entonces, el tumor ya medía 14 centímetros.

Millward, en este sentido, protesta afirmando que el retraso en el diagnóstico llevó a que el cáncer de la pequeña permaneciera "seis meses" más sin tratamiento y cree que, de no haber ocurrido así, "podría haberse solucionado por un camino ligeramente distinto".

Además, asegura que ella buscó los síntomas de su hija en Google y el popular buscador arrojó que, probablemente, se trataba de cáncer.

En tratamiento de quimioterapia

Sea como sea, Grace está actualmente siendo tratada con una estrategia agresiva de quimioterapia y radioterapia que, afortunadamente, parece estar reduciendo significativamente el tamaño del tumor.

Al mismo tiempo, sus padres han autorizado que participe en un ensayo clínico que, precisamente, analiza la toxicidad de los medicamentos que se le están administrando en su quimioterapia.

Con todo, su supervivencia pasa por la extirpación quirúrgica del tumor, ya sea mediante una resección o un trasplante. Afortunadamente, la resección del hígado puede permitir llevar una vida prácticamente normal a la niña.

¿Qué es la lipodistrofia? Estas son sus causas, sus síntomas y su tratamiento

El sistema endocrino es uno de los más complejos y (aún) enigmáticos de nuestro cuerpo, por lo que no es de extrañar que muchas de las enfermedades puedan tener efectos muy importantes y variados en la vida de los pacientes. Un ejemplo claro es la lipodistrofia.

¿Qué es la lipodistrofia? ¿Cuáles son sus causas?

La lipodistrofia es una condición consistente en importantes anomalías en la distribución del tejido adiposo. Estas anomalías pueden consistir en la ausencia del mismo (lipoatrofia), en la acumulación (lipohipertrofia) o en una combinación de ambas, según la zona del cuerpo. En los dos primeros casos, pueden ser generales o focales.

Las causas pueden ser variadas. Algunas formas son hereditarias, mientras que otras se deben a la presencia de determinados tóxicos como algunos medicamentos antirretrovirales o la insulina.

¿Cuáles son sus síntomas?

La lipodistrofia tiene dos principales tipos de síntomas: unos son cambios físicos derivados de la distribución anómala de tejido adiposo y los otros son de carácter metabólico.

Así, la lipoatrofia causa la pérdida de volumen en la parte afectada, marcando los huesos y pudiendo aparentar un caso de desnutrición. Por el contrario, la lipohipertrofia supone la acumulación de grasa, lo que causa que ciertas zonas aumenten de tamaño y se puedan formar pliegues.

Por otro lado, en ocasiones se elevan en la sangre el colesterol, los triglicéridos y otras grasas, que incluso pueden acumularse en ciertos órganos (hígado, páncreas, riñones...) y causar daños. Esto puede traducirse en complicaciones tales como hígado graso, pancreatitis y accidentes cerebrovasculares.

Además, no es raro que los pacientes desarrollen diabetes mellitus de tipo 2, ovario poliquístico y, a veces, enfermedad renal crónica.

¿Cómo se trata?

El tratamiento de la lipodistrofia es complejo, ya que se basa en abordar sus diferentes afectaciones y depende en parte de la causa del trastorno. Así, por tanto, comprende desde procedimientos de cirugía plástica a la administración de estatinas y fibratos para hacer descender los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre, pasando por el ajuste del tratamiento antirretroviral si lo hay, el control de las glucemias o la administración de hormona del crecimiento.

Cómo afecta el alcohol a las personas con diabetes

Beber alcohol, sobre todo si no se hace de manera moderada, puede tener graves consecuencias para la salud. Si, además, tenemos un problema de salud previos, el riesgo se multiplica. Esto ocurre, por ejemplo, con las personas con diabetes, para las que consumir bebidas alcohólicas puede llegar a ser peligrosa por varios motivos: el aporte calórico, porque puede intervenir en la medicación y porque aumenta el riesgo de hipoglucemias.

Sin embargo, con algunas medidas de prevención y tomándolo siempre de manera moderada, se pueden reducir riesgos.

Cómo interfiere el alcohol en la diabetes

El consumo de alcohol debe ser moderado en todas las personas. De hecho, lo mejor la salud es que no tomemos nada de alcohol. Sin embargo, tomarlo de forma moderada es importante para minimizar los riesgos, algo que es indispensable en las personas con diabetes, pues interfiere de manera directa en los niveles de glucemia en la sangre y puede ser peligroso por varios motivos.

•Aumenta el riesgo de hipoglicemias. El alcohol se metaboliza en el hígado. Cuando tomamos alcohol, el hígado tiene que procesarlo y, para ello, deja de liberar glucosa. Esto puede provocar que los niveles de glucosa en sangre caigan drásticamente con el consecuente riesgo de hipoglucemia, especialmente si la persona con diabetes se inyecta insulina. Este riesgo permanece varias horas después de haber tomado alcohol. De hecho, puede perdurar hasta 36 horas, como indica la endocrinóloga Silvia Marín en este artículo. Además, estar en estado de embriaguez dificulta a la persona con diabetes reconocer los síntomas de hipoglicemia y esto puede hacer que busque ayuda demasiado tarde. Por otro lado, las hipoglucemias producidas por el alcohol no responder al glucagón (medicina de emergencia en caso de hipoglicemias graves), por lo que la única solución es comer y aportar azúcar. Si la persona llega a estar inconsciente, y no puede ingerir nada, la situación puede volverse muy peligrosa para el paciente.

•Puede interferir en la medicación, y hacer que esta tenga más o menos efecto, tanto si se trata de insulina como de medicamentos orales.

•El alcohol es muy calórico, por lo que el consumo regular contribuye al aumento de peso y a la obesidad, que repercuten directamente en el riesgo de padecer diabetes. Además, las calorías del alcohol se almacenan en el hígado como grasa, y la grasa del hígado hace que las células del hígado se vuelvan más resistentes a la insulina.

•Hay bebidas, como la cerveza, que son ricas en carbohidratos y su consumo puede contribuir a elevar los niveles de glucosa en sangre.

Cómo tomar alcohol de manera más segura

La cantidad de alcohol más segura para las personas con diabetes es cero, pero si se decide tomar alcohol, lo mejor es hacerlo teniendo en cuenta algunas precauciones.

•Nunca tomar alcohol si la diabetes está descompensada o descontrolada.

•No superar una bebida diaria en caso de las mujeres y dos en caso de los hombres.

•Consumir preferentemente bebidas alcohólicas secas, como vino tinto, champán seco… y de baja graduación. En caso de beber alcohol con más graduación, es recomendable mezclarlo con bebidas azucaradas para evitar las hipoglucemias.

•Nunca tomar alcohol con el estómago vacío, acompañarlo preferentemente de hidratos de carbono y beber el alcohol en pequeños sorbos.

•Especialmente las personas con diabetes tipo 1, es recomendable que se monitoricen la diabetes más a menudo si van a consumir el alcohol. Antes de tomarlo y hasta 24-36 horas después y especialmente antes de irse a dormir.

•Advertir a las personas con las que están bebiendo de su diabetes, para que estas puedan actuar en caso de emergencia. Las personas con diabetes no deberían beber nunca solas.

•No quedarse dormidos hasta tarde después de haber estado bebiendo la noche anterior, pues como advierten desde Fundación Diabetes, incrementa el riesgo de hipoglucemia.